Dos conductores explotaron en ira en la ruta y casi causan una tragedia

En su acepción más negativa la ira desatada por dos hombres que conducían sobre la ruta nacional 9, en la avenida Arenales en inmediaciones de la rotonda del Colegio San Pablo, por milagro no terminó causando una tragedia. Ambos sujetos viajaban con sus hijos y no les importó; la violencia engendrada en esos minutos hizo que primero uno de ellos le tirara la camioneta al otro, mientras este último no tuvo mejor idea que frenar, sacar un arma y abrir fuego. Una verdadera locura.

El violento y descontrolado hecho ocurrió el sábado cerca de las 20.30. Según fuentes policiales una VW Amarok era conducida por Carlos Fernando Galletti, y una Toyota Hilux comandada por Alfredo Víctor Borano, ambos viajaban con sus hijos menores. Mientras circulaban por la avenida Juan Domingo Perón hubo un cruce de insultos entre ambos choferes luego de que Borano encandilara con sus faros led a su inmediato perseguidor.

Antes de que Galletti enfureciera, hasta ese momento estaba en pleno proceso, fueron y vinieron insultos por parte de ambos. Quizá arrepentido, el conductor de la Toyota habría pedido las disculpas del caso, sin embargo el conductor de la Amarok no tardaría en explotar de rabia. Los vehículos hicieron la rotonda y siguieron camino a La Aguada, en San Lorenzo, fuentes policiales señalaron que en ese momento se produjo una veloz persecución de Borano contra Galletti.

Desenfrenados, aceleraron a toda velocidad las camionetas sobre una avenida muy transitada, provocando no solo el desorden del tránsito sino poniendo en riesgo a terceros, que absortos observaban la escena. En medio de la persecución los rodados se pusieron a la par y la Amarok terminó chocando a la Toyota, pudiendo hacer que la camioneta volcara. En el medio de la locura de dos irracionales conductores, ambos llevaban niños a bordo de sus vehículos, que tuvieron soportar momentos de terror.

Una mujer mayor que viajaba en la Hilux logró alertar a efectivos del 911, la señora contó lo que ella y sus hijos estaban padeciendo adentro de una camioneta. Mientras el conductor del rodado donde viajaban la mujer y los menores enfureció y complicó aún más la situación. La mismas fuentes indicaron que detuvo la marcha, sacó un arma y realizó al menos tres disparos, que por milagro no hirieron a nadie.

Allanamiento

Personal de la División Delitos contra la Propiedad intervino en el hecho, demorando a Borano y secuestrando la camioneta Toyota Hilux. Personal policial realizó las consultas judiciales pertinentes y desde la Fiscalía Penal 1, la doctora Nayar, auxiliar de dicha Fiscalía, autorizó que se requise la casa del demorado, quien tenía tres armas de fuego calibre 9mm y cajas con cartuchos.

Luego la letrada auxiliar de la Fiscalía Penal 2 dispuso se realice un acta de identificación simple y la entrega del vehículo. Al otro hombre implicado no se le efectuó ningún tipo de acción judicial.

Emoción violenta

El descontrol y la emoción violenta que ambos sujetos mantuvieron durante los minutos a bordo de las camionetas provocó el extremo nerviosismo no solo de sus familiares, víctimas de la irresponsabilidad ajena, sino también de terceros. Las acciones se produjeron en una arteria muy transitada y en una hora pico.

Emoción que, según especialistas en la materia, provoca varias consecuencias como la aceleración del pulso y como consecuencia de ello el corazón, respiración agitada y el perjuicio de las personas que están alrededor. Situación que puede explotar en cualquier momento sin tener en cuenta escenarios posibles.

Como si la violencia de estas personas no fuera suficiente, a uno de ellos se le secuestró nada menos que tres armas de fuego con el peligro que ello significa, es decir un hombre con características violentas que tenía en su poder armas de fuego, lo que lo lleva a convertirse en un verdadero peligro para la sociedad.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...