Juntaron 40 bolsas de residuos en  un tramo de la circunvalación oeste

Ayer, a las 10, un grupo de deportistas se congregó en la rotonda de acceso al barrio Grand Bourg, en la zona oeste de la ciudad. Con un guante en una mano y una bolsa en la otra, alrededor de 30 personas emprendieron una caminata por la ruta 28 y un tramo de la circunvalación oeste. Después de casi dos horas, lograron juntar 40 bolsas de residuos.

"La idea es hacer actividad física y recoger la basura, no solo para limpiar sino también para generar conciencia en los demás, en todos los que usamos los espacios públicos", explicó el secretario de Ambiente y Servicios Públicos de la Municipalidad, Gastón Galíndez.

La mayoría de los participantes eran mujeres. Entre ellas estaba Cristina Ellero, quien desde hace años coloca bolsas de plástico en los cestos y recoge la basura que encuentra a su paso en la ciclovía de la ruta 28.

Los adolescentes que participaron se sorprendieron por lo entretenido del asunto y por la cantidad de personas convocadas. Había vecinos de la zona oeste, integrantes del club de montaña de San Lorenzo, Sanlo Andino, y trabajadores de la Secretaría de Ambiente. Ambas instituciones fueron las organizadoras.

Bidones, neumáticos, cartones, restos de papel y de plástico y hasta el cadáver de un perro dentro de una bolsa encontraron los deportistas en su recorrido.

Tras media hora de caminata, llenaron las bolsas de consorcio que llevaban y buscaron otra. Mientras tanto, un grupo de bicipolicías pedía a los conductores de vehículos que bajaran la velocidad al pasar por esa zona.

Si bien estaba previsto que la actividad durara menos de una hora, la basura que encontraron fue tanta que decidieron extenderse un poco más. Así, llegaron hasta la rotonda de acceso al club Gimnasia y Tiro.

En primera persona

"Me gustó esta iniciativa de colaborar con los vecinos de esta zona. Mientras una pueda, debe cuidar el medioambiente", expresó Graciela del Valle Durán (53), miembro de la fundación Mundo Verde, quien desde hace años ayuda a cuidar los espacios públicos de su barrio, Nuestra Señora del Carmen, en la zona oeste.

"Siempre se pide a los vecinos que lleven una bolsa para guardar la basura cuando salen a caminar o a hacer deporte. Si no, nos perjudican a todos. Cada persona tiene que comprometerse con el cuidado del medioambiente", consideró.

La mujer lamentó que el centro de la ciudad se ensuciara tanto, sobre todo en las calles Urquiza, Alberdi y Alvarado. "El centro es el corazón de Salta y a las 10 ya está sucio. La gente tiene que empezar a tener conciencia del cuidado. Si vas a recibir un papelito, guardalo, o decí: "No, gracias'. La gente recibe el papelito y lo tira. Eso molesta a los otros ciudadanos", planteó.

Tadeo Gutiérrez (17) asistió a la jornada porque un amigo lo invitó y se sorprendió con lo que encontró: "Esto es mucho mejor de lo que pensaba. Está buena la actividad y hay más gente de la que esperaba ver".

El joven, que es scout, valoró que esta actividad ayudara a concientizar sobre el cuidado de la naturaleza: "Da un poco de pena ver en este estado los ambientes verdes, al lado de la ruta, pero por algo se comienza. Espero que las comunidades empecemos a tomar conciencia de que hay que tener espacios saludables para todos y de que hay que tener respeto por la naturaleza y por los otros porque esto nos termina afectando a todos".

Trabajo conjunto

José Olivo (39) es el presidente del club Sanlo Andino, que desde hace años impulsa programas que mezclan la actividad física con el cuidado de la naturaleza. "Nuestra actividad no es ecológica en sí, sino de deporte, montañismo y escalada, pero siempre inculcamos la limpieza y la conservación del medioambiente", contó. "Se busca generar conciencia y que el día de mañana se sume más gente", agregó.

En San Lorenzo hicieron estas jornadas en el río, en la costanera, en el camino a la quebrada y en la ciclovía. Relató que, cuando fueron a la costanera, llenaron dos camiones con basura porque encontraron cocinas y heladeras viejas tiradas al costado del curso de agua.

Antes de las 12, los voluntarios dejaron 40 bolsas repletas de residuos en el sitio donde se habían juntado y, después de las 13, un camión recolector las levantó para llevarlas al vertedero.

Al finalizar la actividad, el subsecretario de Ambiente aseguró que desde el municipio se seguirán haciendo estas actividades en zonas de alto impacto y de conflicto.

El funcionario consideró que esta actividad sirve para "contagiar" a otras personas la responsabilidad por el cuidado de la tierra, del agua y del aire. "Creo que todos podemos ser un poquito responsables de cuidar la tierra, la vida y de mantener una ciudad limpia, que es parte del proceso de convivencia", señaló.

Galíndez planteó: "Si bien la obligación de limpiar es del Estado, de la Municipalidad, que recae sobre mí, la responsabilidad de mantener limpia y cuidada la ciudad es de todos".

 

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