Santos Liendro
Cerros y cielos, la nueva colección de Santos Liendro
A esos elementos para otoño-invierno se irán incorporando los mares y flores hacia la primavera-verano.

La colección otoño-invierno de Santos Liendro fluctúa y estará en transformación hasta renacer en una primavera-verano impactante. Los equipos constituyen un conjunto visual de corte teatral y magnífico. De colores espléndidos y texturas notables, resultaron de la inspiración de Roxana Liendro en cuatro elementos del paisaje: cerros, cielos, mares y flores. También se sustanciaron de los viajes que la diseñadora realizó por el interior de la provincia y por Sudamérica y Europa. Las prendas se presentaron en un desfile nocturno que se realizó el 30 de abril pasado en Vaqueros, con modelos reales.

“Creo que es una propuesta muy fresca que va a ir mutando durante estos meses hasta llegar a la próxima temporada, en la que se van a ir mezclando los elementos. Por ahora se ven colores terrosos, aunque ya se empezarán a mezclar con los cielos”, describió Roxana a El Tribuno. En la colección cápsula de veinte piezas existen dos modelos dilectos. Un maxitapado en marrones, rojos y ocres con figuras geométricas, de la que dijo que remite a algo tribal y que conlleva reminiscencias africanas. También un tapado de peluche en color natural con botones antiguos, un pantalón amplio de lycra negro y botas de cuero negro y aguayo antiguo. Luego túnicas de gasa muselina con técnicas mixtas y una chaqueta customizada en jean y paño polar con tintas acuarelas y un tapado de paño polar con estampa artesanal.

 
Predominan las piezas de metal para bordados y apliques de los tapados y las técnicas shibori y pachtwork. 

Shibori en japonés significa retorcer, apretar, presionar y amarrar. Al emplear esta técnica se “bloquean” ciertas zonas de la tela para evitar que sean teñidas y esto se logra anudando, atando, frunciendo, doblando, enrollando, presionando o cosiendo la tela. Cuando la tela está ya teñida, estas partes quedan estampadas con sus característicos diseños de contornos suaves y textura arrugada. De esta técnica, con un alto grado de imprevisibilidad, se pueden obtener resultados inesperados e impactantes. Mientras que el pachtwork o trabajo con parches derivó de la aplicación de un trozo de tela para subsanar el desgaste de tejidos a un valor ornamental. 

A fines de junio Santos Liendro presentará otro desfile con estas piezas y los anticipos de la primavera-verano. “En la segunda etapa van a ir apareciendo las corrientes marinas, desde algo muy caribeño hasta aguas más opacas, una mezcla rara, y luego las flores, en las tercera y cuarta etapas, mezcladas con cielos y mares que llegarán a verse en septiembre”, detalló Roxana. Del 28 de agosto al 27 de septiembre ella llevará “Entre cerros, cielos, mares y flores” a una muestra de intercambio de diseño por Inglaterra, Escocia, Alemania, Bélgica, París, Barcelona, Milán y Suiza. En este último país dará un taller para una marca que sacó una colección de carteras recicladas. Antes de partir hacia destinos tan distantes, acaricia con la mirada el Vaqueros que la circunda.

“Amo Vaqueros porque de repente en una esquina pasa un misachico o se mezcla en el fortín una pialada. Luego una fiesta de la cerveza, las ferias de usados y artesanales, las granjas, los campos de tabaco, los cerros y ríos, los artistas, pintores, músicos, gauchos, las mujeres que trabajan en los campos o venden bollos y empanadas”, enumera y de seguro capitalizará esas imágenes en otros diseños personalísimos.