Hotel Termas
Ciudad Termal, tierra de enorme belleza y de gran valor histórico 
La fama de las aguas de Rosario de la Frontera se remonta a finales del siglo XIX. 

A la hora de dar a conocer su tierra al mundo, los rosarinos eligen hablar de la Ciudad Termal. Es que, entre sus principales atractivos se encuentran sus prestigiosas aguas termales, cuya fama traspasó las fronteras del país y se remonta a finales del siglo XIX y principios del XX.
Se trata de una ciudad considerada de gran valor estratégico por encontrarse ubicada entre las principales capitales de la región. 
La urbe está emplazada a 176 km de Salta, a 136 km de San Miguel de Tucumán, 240 km de San Salvador de Jujuy y 320 km de Santiago del Estero. Pero, fundamentalmente, su importancia reside en su gente, historia y en la riqueza de su bagaje cultural. 

Arquitectura local

Entre los sus principales edificios se encuentra la parroquia Nuestra Señora del Rosario, la más antigua de la ciudad, ya que su primer edificio fue construido en 1710. Luego, en 1903 fue demolido para construir uno nuevo en 1910. 
Mientras que entre los referentes culturales sobresalen la biblioteca popular Domingo Faustino Sarmiento, el Museo Provincial de Bellas Artes Quinquela Martín y el Museo Arqueológico Profesor Juan Carlos Rivas.
La Estación de Trenes Ferrocarril General Belgrano constituye otro atractivo de importancia por su valor histórico y arquitectónico. Fue levantado en 1880 y comenzó a funcionar en 1885, acción que marcó el comienzo del desarrollo de la ciudad y abrió las puertas al turismo que se centraba en Las Termas.
Por municipios sureños, entre ellos Rosario de la Frontera, La Candelaria, El Jardín, El Tala, Metán, Río Piedras, El Galpón, Joaquín V. González, Las Lajitas, Apolinario Saravia, General Güemes, Guachipas, La Viña y Coronel Moldes, se extiende un circuito turístico denominado desde hace algunos años el Sendero Gaucho. Quienes tengan la oportunidad de recorrerlo, podrán disfrutar de su belleza natural y remontarse a los inicios de la Patria, al recorrer lugares de gran valor histórico y paisajístico, como Finca la Cruz, Fuerte de Cobos y Posta de Yatasto, donde están marcadas las huellas de la lucha por la independencia nacional, que tuvo lugar en el Norte entre 1810 y 1821.

Cabalgata en el predio del Temas, apenas iniciado el siglo XX


Sin dudas, el atractivo histórico de Rosario de la Frontera lo constituyen las aguas termales. Y no es para menos, puesto que la ciudad cuenta con el primer balneario de este tipo en Sudamérica.  En 1984, se destacó a las aguas termales rosarinas entre las mejores del mundo, en un libro sobre propiedades medicinales. 

Sobre la trascendencia económica y cultural que se desarrolló alrededor de las aguas termales de Rosario de la Frontera, el historiador Carlos Jesús Maita, en su “Historia de las termas de Rosario de la Frontera”, señaló que el turismo en el norte del país nació en torno a las aguas termales rosarinas, constituidas en polo turístico antes que la Quebrada de San Lorenzo y que los Valles Calchaquíes. Indicó, además, que el Balneario del Rosario se inauguró el 1 de abril de 1880, como iniciativa del médico español Antonio Palau, y que fue el origen del Hotel Termas. 
Se trató de un hecho de gran trascendencia a nivel nacional, porque el emprendimiento posicionó a la Ciudad Termal entre los tres principales centros turístico de Argentina de principios del siglo XX, junto a Bariloche y Mar del Plata.
De acuerdo a la investigación de Maita, documentos históricos confirman que en 1826 ya iban bañistas a las aguas termales. Aunque hasta que llegó Palau, no hubo un proyecto con sentido turístico.

El Termas hoy

El complejo del Hotel Termas cuenta con un amplio servicio de spa, para los más exigentes. Las aguas termales fluyen desde diversas profundidades que llegan a los 4.000 metros. El predio cuenta con nueve manantiales de aguas, con temperaturas que van desde los 26º C hasta 99º C, esto permite ofrecer siete tipos de baños termales. 
Se encuentra, también, a disposición de los visitantes un campo de golf de 9 hoyos, donde el aire libre y el paisaje que lo rodea completan todo lo que se necesita para disfrutar al máximo de la práctica de este deporte.
 

Algunos de los famosos visitantes de las termas: Domingo F. Sarmiento, Bartolomé Mitre, Nicolás Avellaneda, Hipólito Yrigoyen, Belisario Roldán, Arturo Capdevila, Lola Mora, Tomás Anchorena.

 

Su fama en Estados Unidos


En 1875 las aguas rosarinas participaron de una exposición mundial en Filadelfia, en el centenario de la Independencia de Estados Unidos. Enterado de su existencia, el médico español Antonio Palau conoció Termas en 1878, cuando llegó al sur provincial a tomar baños en las fuentes que se encontraban todavía en estado salvaje, según consta en la investigación del científico Eliseo Cantón. 
Entonces observó que Termas podía ser un punto turístico importante y fundó el primer balneario termal de Sudamérica.
Dada la afluencia de turistas, sobre todo porteños y uruguayos, se pensó instalar un tranvía entre Termas y Rosario de la Frontera, aunque el proyecto nunca se concretó. 
En tanto, 1893 se habilitaron las mesas del primer casino del país.
El Hotel Termas formó parte de la cadena Grandes Hoteles Argentinos, junto al Llao Llao de Bariloche, el Hermitage de Mar del Plata, el Plaza de Buenos Aires y el Hotel Salta en la capital provincial. 
En la década de 1960, el hotel y el Agua Palau estuvieron a cargo de la Municipalidad de Rosario de la Frontera.