General Güemes
En Güemes exigen "pirotecnia cero", por los niños, ancianos y animales
Proteccionistas y gente de la Fundación Pedacito de Cielo se manifestaron en el Concejo.Apoyan el proyecto del edil Mario Suárez para prohibir la venta y el uso de pirotecnia.

A los vecinos de General Güemes se les acabó la paciencia. Agosto vino con demasiadas bombas de estruendo y las entidades proteccionistas salieron a exigir pirotecnia cero a los legisladores comunales.

En la tarde del miércoles, representantes de agrupaciones proteccionistas de animales y de la Fundación Pedacito de Cielo, que trabaja por los niños con autismo, se presentaron durante la sesión ordinaria realizada en el Concejo Deliberante, con la finalidad de apoyar el proyecto de ordenanza presentado por el concejal Mario Suárez, por medio del cual se prohibe la venta y el uso de pirotecnia en la ciudad de Güemes.

La lucha iniciada por distintos grupos de personas que trabajan por el bienestar de las mascotas, aquellas que sufren maltratos, el abandono o se criaron en las calles viviendo de la basura, tales como APLA, AGAN, Huellitas o Una mano por cuatro patas, comenzó hace dos años con el pedido de elaboración y la aprobación de una ordenanza que prohibiera el uso de fuegos de artificio sonoros, al considerar que el potente ruido que generan ocasionan importantes daños en la salud de los animales, todas las activistas cuentan con al menos cinco perros a su cargo, razón por lo cual pueden experimentar muy de cerca las distintas maneras en que un animal reacciona frente a un estruendo.

Una ordenanza fue aprobada a mediados del 2017 pero no era demasiado clara, ya que permitía el uso de pirotecnia, dependiendo del diámetro de la boca del mortero usado para arrojar la bomba de estruendo. A pesar de haber entrado en vigencia esa ordenanza, no se percibieron cambios en cuanto al comportamiento de la comunidad con respecto al uso de los denominados cohetes.

La ordenanza presentada en la noche de ayer es mucho más puntual en cuanto a la regulación del uso de fuegos de artificios, de ser aprobada quedará prohibido el uso y la venta de todo tipo de pirotecnia sonora, "debemos ser conscientes de los daños que genera en la salud no solo de animales sino también de un porcentaje de personas, especialmente de niños, cuando sus oídos son expuestos al estruendo generado en cada explosión. Este proyecto fue elaborado en base al pedido de muchas familias que ven sufrir a sus mascotas, a sus hijos o personas mayores, cuando alguien las usa por el simple hecho de festejar, un párrafo aparte son los niños con autismo, ellos son los más perjudicados por el elevado nivel de sensibilidad que tienen hacia los sonidos", expresó el concejal Suárez durante la defensa del proyecto.

Una tortura

Un relato conmovedor hizo la señora Delma Díaz, como presidenta de la Fundación Pedacito de Cielo, quien fue autorizada a hacer uso de la palabra durante la sesión, "nuestros niños son niños con autismo y no niños autistas, porque no es una enfermedad sino una condición de vida, los papás sabemos que eso nunca va a cambiar, que deberemos estar visitando distintos psicólogos de por vida para ayudarlos a insertase en la sociedad, una sociedad que nos ayuda muy poco, porque en Navidad, Año Nuevo, partidos de fútbol, fiestas patronales, usan mucha pirotecnia. Nuestros niños sufren por los ruidos fuertes, ya sea de un taladro, un martilleo o bocinazos, pero no solo sufren el dolor en sus oídos sino que se desestabilizan psicológicamente, su cuerpo se desacomoda, el niño no sabe qué le pasa, qué pasa en su cuerpo, de allí en más se inicia un calvario, comienza el llanto, deja de comer, no puede dormir, para ellos no todo termina cuando se apaga el sonido, ese desequilibrio producido le puede durar hasta 24 horas, es decir que al otro día tal vez no vaya a clases, debemos trabajar intensamente para volver a equilíbralo. Si alguien alguna vez participó de un cumpleaños de nuestros niños, habran notado que la música es bajita, no hay juguetes que produzcan sonidos, tampoco hay globos porque si uno revienta la fiesta se acaba. Nuestra fundación cuenta con 17 niños con autismo, pero seguramente hay más en la ciudad, luchamos por ellos".

El proyecto, que de aprobarse solo permitirá el uso y la venta de fuegos de artificios lumínicos, pasó a comisión para su estudio y modificaciones.