En la UNSa continúan los conflictos

Intentar explicar cómo se desarrolla el conflicto de las negociaciones salariales en la Universidad Nacional de Salta (UNSa) es una tarea al menos compleja. La idea de "meter todo en la misma bolsa" es tentadora, por lo que se intentará ir separando los frentes de conflictos para entender el malestar general que vive la casa de altos estudios.

Ayer, los estudiantes autoconvocados que actualmente están tomando el Rectorado decidieron en una asamblea, cada vez más acotada, endurecer las medidas de fuerza y comenzar a restringir el ingreso al personal administrativo. Se debe decir que las asambleas y las decisiones estudiantiles tienen una dinámica especial. Las voces, las decisiones y los espacios de poder se disputan constantemente.

La realidad estudiantil tiene una paradoja. Si bien endurecieron las medidas de fuerza, la acción política hace que la intensidad de las protestas se vayan difuminando.

Los motivos de la protesta son variados y quizás por eso el tiro no da en el centro del problema. Rechazan la propuesta salarial del Gobierno nacional a los docentes, la reforma del Estatuto propuesta por el rector Antonio Fernández Fernández, la restitución de los $3 mil millones que le recortaron a todas las universidades públicas, la restitución del menú universitario, la regulación de los precios de las fotocopias, el pago de la deuda con el Fondo Monetario Internacional, piden la ejecución del presupuesto para material bibliográfico, dicen "no" al cierre de ministerios y de terciarios.

Por otro lado, en otro espacio físico del Campus Castañares, ayer también hubo una asamblea de docentes abroquelados en la Asociación de Docentes e Investigadores de la UNSa (Adiunsa) en donde decidieron el mandato de los delegados que el viernes deberán asistir a la asamblea nacional, en la Ciudad de Buenos Aires.

El mandato que llevará el secretario general del sindicato salteño, Jorge Ramírez, será el de continuar con la medida de fuerza de paro de actividades por al menos una semana más.

El rechazo es a la propuesta presentada la semana pasada por un aumento salarial de 15% en tres cuotas logrando un incremento de 24% para cargos titulares, de 25% para docentes adjuntos, de 25,5% para jefes de trabajos prácticos y un 26% para ayudantes, todos de forma anualizada.

Lo que sí se encargaron de comunicar sus voceros es que la asamblea destacó que "no se firmó ningún acuerdo con el Gobierno nacional", dijeron. Si bien algunos gremios firmaron, son los menores.

Lo que se debe aceptar es que el sindicato con mayor cantidad de afiliados, Conadu Histórica, aún no firmó y bajo este gremio nacional se encolumna Adiunsa y otros tantos sindicatos de universidades provinciales. La propuesta del Gobierno no contempla cláusula gatillo e incluye un bono no remunerativo, que no contemplan los adicionales por "título" o por "zona desfavorable"; lo cual es muy cuestionado en las asambleas.

El malestar con los grandes medios de comunicación es evidente ya que muchos informan que el conflicto paritario ya está superado. Nada de esto es así y ya parece lejana la multitudinaria marcha de los universitarios donde más de 10 cuadras de manifestantes coparon el centro de la ciudad, el penúltimo día de agosto; un poco más de 10 días en que todos marcharon unidos.

Hoy, para realizar un análisis, es necesario tomar cada sector por separado. Los no docentes tienen un reclamo, los estudiantes otro, también los docentes, los investigadores, los jóvenes del secundario del IEM, los padres de éstos último; todos con reclamos que van en paralelo, por la educación pública, en un mismo espacio que ahora no se toca.

El mensaje para los padres

El Instituto de Educación Media Arturo Oñativia entró en su quinta semana consecutiva de huelga, que alcanzan al 90% de acatamiento.
Pusieron ayer al colegio secundario de la UNSa en una encrucijada que la planteó el ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro, quien amenazó con descontar los días no trabajados.
“Nosotros tenemos una responsabilidad académica y los papás deben estar tranquilos. Acá se trabaja con departamentos docentes en unidades académicas. Es decir que los docentes de Matemáticas trabajan todos juntos y es por eso que existe una continuidad del primer año al tercero, como para dar un ejemplo. Además ya tenemos un plan pedagógico para cuando las clases vuelvan. El IEM tiene una muy buena consideración en cuanto a lo académico y una de esas razones están en los salarios. Es muy difícil para todos porque estamos en medio de las necesidades de los chicos, los papás, la negociación salarial, la toma del Rectorado, los reclamos de los no docentes y nosotros atendemos a todas las necesidades”, dijo el director del colegio, el magíster Héctor Ramírez.
Sobre la toma del Rectorado, autoridades comunicaron ayer que se promueve “la necesaria superación pacífica de la situación de la toma del Rectorado y del Consejo Superior, evitando enfrentamientos y fortaleciendo los consensos y apoyos construidos colectivamente”.
 

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