Plástica
SanArte: Arte y color iluminan el hospital Del Milagro
Una muestra de artistas salteños se exhibe en los pasillos del centro médico. 


Un proyecto, que tiene como objetivo vincular de manera solidaria a los artistas con espacios diferentes, comenzó su primera experiencia ayer en el hospital Señor del Milagro (Sarmiento 557).
La exposición de arte forma parte del Programa Calidad de Vida Laboral de la Secretaria General de la Gobernación y lleva por nombre: “Sanarte. Cuando el arte sana”. 
“Este programa lleva a cabo acciones solidarias en las que se involucran artistas locales y concentra arte y salud”, cuenta Laura Asaro quien es la impulsora de la propuesta y una de las artistas que expone sus obras en los pasillos de la institución médica. 
La muestra de los artistas funciona como iniciativa humanizadora y terapéutica del espacio sanitario pero también podrá ser visitada por el público en general hasta el 21 de septiembre.


En esta, la primera edición de Sanarte, se desarrollarán dos acciones: una exposición con trabajos de los artistas locales Alfredo Muñoz, Cesar Gutiérrez, Laura Asaro, Roly Arias, Andrés Sierra, Juan José Esteban, Felipe Catalán y Horacio Ponce de León y por otra parte comenzó ayer también, la intervención de cuatro murales en el patio interno de la institución que lleva adelante el grupo La Boohemia quienes cuentan con la colaboración del personal de la institución. 

Arte en la pared

“La idea es que el arte sirva más que cómo algo colgado en la pared. Buscamos acercar trabajos de artistas -que decidieron colaborar desinteresadamente y lo hicieron sin pensarlo apenas los invité a participar- a quienes están pasando una situación de enfermedad y a sus familiares y acompañantes”, comentó Laura Asaro, quien además destacó la importancia del arte en situaciones difíciles. “Soy una convencida de que el arte es humanizador. Además el arte sana, salva y une”, aseguró.


Entre los artistas expositores se destaca el nombre de Juan José Esteban, ya que es el gerente del hospital Del Milagro y se considera un “hobbista” del arte. “Soy un invitado de piedra”, bromeó el profesional para quien es “un honor y una gran satisfacción compartir junto a grandes artistas la muestra”. 
“El hospital ha tenido muchos cambios en favor de nuestros pacientes -sostuvo Esteban- y acercarles obras artísticas es parte de eso. Sobre todo teniendo en cuenta que son muros históricos que han sido renovados”.

Color permanente

En el marco del programa Sanarte, uno de los patios internos de la entidad médica fue destinado a la realización de murales a pleno color. 
“La idea es dejar una huella permanente con el trabajo del grupo La Boohemia quienes intervendrán con murales” 
Los encargados de esa tarea son tres jóvenes que consideran que con su labor brindan una luz de animo. 
Lorena García, Belén Guaimas y Rodrigo Lamas eligieron hacer una alegoría a la infancia destacando la ingenuidad y la fantasía de los más chicos y también de los adolescentes que permanecen internados y de los que pudieran pasar por el lugar. 
El grupo artístico busca el reencuentro de la figuración con lo surrealista, enlazándolo por medio del color, donde cada fragmento propone un recorrido visual diferente y motivador.
“Es una actividad solidaria que nos llena de orgullo. Nos motiva dejar algo que brinde una mirada positiva y un toque de alegría”, comentó García y agregó: “no es lo mismo mirar una pared lisa que ver colores que transmitan esperanza”. 
Por último Asaro y Esteban coincidieron en destacar que el proyecto es emocionante ya que ayer los pacientes y visitantes se paraban ante las obras y agradecían la posibilidad de poder disfrutar el arte en un lugar diferente.

El más antiguo

El hospital fue inaugurado el 14 de abril de 1895, con el nombre de Señor del Milagro, “para que los enfermos acudan para su curación, en el cual, junto a los remedios de la ciencia, encuentren los consuelos del espíritu prodigados por abnegadas mujeres que se llamaban las hermanas de la caridad”. Edificado en una manzana de terreno en el Campo de la Cruz, fue donado por don Federico Stuard. 
Las obras las inició el arquitecto italiano Carlos Macchi.