Urtubey: "El problema es que el Gobierno subestimó la magnitud de la crisis"

Mi sensación es que el Gobierno subestimó el nivel de volatilidad y de debilidad que tenemos. No se tomó el peso de la falta de confianza en la Argentina que todavía existe”, opinó en una entrevista con el diario porteño La Nación.

“Lo que falló es que la Argentina no ha dado señales de confianza”, agregó el mandatario salteño. Aseguró que Macri falla en “Demostrar con claridad a la sociedad y a los mercados que la Argentina está en condiciones de cumplir. Mostrar cuál es la situación, cuáles son los compromisos de acá a los próximos 16 meses, cuáles son las previsiones, cuál es el horizonte en términos de reducción del déficit fiscal y la posibilidad de cumplirla. Porque la reducción del déficit fiscal es condición necesaria, pero no determinante”.

Al ser consultado sobre las razones por las cuales el Gobierno no dio las explicaciones, respondió: “Porque ha subestimado la magnitud de la crisis. El hecho de negar que tenemos una crisis es lo primero que demuestra que lo subestimó”.

Entrevista completa: 

El gobernador de Salta cree que Macri no logra transmitir confianza porque no explica la situación actual ni sus metas; reclama que parte del ajuste se haga a través de la recaudación

Juan Manuel Urtubey piensa seguir haciendo equilibrio. Parece decidido a endurecer su discurso contra el Gobierno, pero nunca del todo. "Subestimó la magnitud de la crisis", dice sobre cómo se manejó la Casa Rosada ante la crisis cambiaria y económica de la última semana. En simultáneo, insiste en que es "optimista" respecto de que la Nación y las provincias acuerden pronto los términos del presupuesto y del ajuste, pero se queja de que el Gobierno no transmita con claridad sus objetivos, y desliza que el esfuerzo fiscal está más enfocado en las provincias que en la administración central. El gobernador de Salta también insiste en que no es tiempo de hablar de candidaturas , aunque en las últimas semanas se mostró particularmente activo en la escena política y mediática.

-¿Cómo evalúa el manejo de la crisis de la última semana por parte del Gobierno?

-Mi sensación es que el Gobierno subestimó el nivel de volatilidad y de debilidad que tenemos. No se tomó el peso de la falta de confianza en la Argentina que todavía existe. No se toma conciencia de que la falta de confianza no es algo que se puede rebatir con un discurso. Eso necesita acciones concretas.

-Puntualmente, ¿qué falló?

-Es que no falló esta semana. Lo que falló es que la Argentina no ha dado señales de confianza. Si hay inestabilidad o inseguridad respecto de que la Argentina pueda cumplir sus compromisos, inevitablemente pasa esto. El tema no es hoy. Hoy es el día que te rebotaron los cheques, pero esto es consecuencia de no haber generado certidumbre.

-¿Por qué no logra Macri transmitir confianza? ¿En qué falla?

-Demostrar con claridad a la sociedad y a los mercados que la Argentina está en condiciones de cumplir. Mostrar cuál es la situación, cuáles son los compromisos de acá a los próximos 16 meses, cuáles son las previsiones, cuál es el horizonte en términos de reducción del déficit fiscal y la posibilidad de cumplirla. Porque la reducción del déficit fiscal es una condición necesaria, pero no suficiente. La Argentina tiene que demostrar que está en condiciones de cumplir los compromisos.

-¿Por qué cree que el Gobierno no dio explicaciones claras?

-Porque ha subestimado la magnitud de la crisis. El hecho de negar que tenemos una crisis es lo primero que demuestra que se la subestimó.

-¿Un cambio de gabinete sería una buena señal?

-No creo que las personas sean tan importantes como para generar confianza en la Argentina.

-El Gobierno dejó trascender que el ajuste requerirá $100.000 millones adicionales. ¿Se lo comunicaron a los gobernadores?

-Yo no tuve ninguna información formal. El problema del Gobierno es que muchas veces cree que los problemas de la economía se arreglan con rumores de prensa. Hasta ahora, las únicas que han hecho un esfuerzo fiscal han sido las provincias que, por ejemplo, ya no tienen más el fondo sojero.

-¿Se puede hacer un ajuste superior al que estaba previsto?

-Lo que pasa es que el papel soporta cualquier cosa. Después hay que ver si eso es viable. Hasta ahora he visto una mayor predisposición para ver cómo ajustan las provincias y no qué esfuerzo fiscal hace la Nación. Lo primero que necesitamos saber es, concretamente, qué es lo que el Gobierno plantea concretamente en términos de reducción.

-¿Cuáles serían alternativas viables?

-Hay que ampliar la base imponible. No subir impuestos, sino rediscutir los niveles de elusión fiscal, a ver si podemos mejorar la recaudación.

-Pero ¿van a aceptar un recorte mayor?

-No puedo opinar sobre abstractos. Sería una irresponsabilidad. Sí puedo decir que solo vamos a ir hasta lo que sea socialmente aceptable.

-¿Cuál sería ese límite?

-Hay que ver con lápiz y papel cada partida del presupuesto. Además, el límite de la reducción está ordenado por la sustentabilidad de un modelo político. Además del déficit, tenemos que trabajar en cómo mejorar la balanza comercial y cómo hacemos más competitivos los sectores productivos.

-¿Por qué cree que el Gobierno no convocó a los gobernadores?

-Deben estar preparando la propuesta sobre la que quiere que discutamos. Porque en teoría estamos todos dispuestos a colaborar para arribar a consensos, pero tenés que discutir sobre un proyecto concreto. Como dije, me parece que se subestimó el volumen de la crisis.

-El Gobierno dice que el acuerdo por el presupuesto "está muy avanzado". ¿Comparte ese diagnóstico?

-Hay voluntad de acordar. Pero todavía no estamos hablando ni de qué porcentaje vamos a bajar ni en qué ítems lo vamos a hacer, pero hay voluntad de diálogo.

-Entonces el acuerdo no está tan avanzado como dice el Gobierno. ¿Es optimista como Frigerio?

-Soy optimista, pero soy consciente de lo que es una negociación. El presupuesto no va a ser ni el cien por ciento de lo que queremos nosotros ni el cien por ciento de lo que quiere el Gobierno.

-¿Va a ir a la reunión de gobernadores el martes en el CFI?

-Nadie me dijo nada.

- ¿Y si lo convocan?

-Imposible. Salvo algo de gravedad extrema, tengo agenda completa en la provincia.

-¿Lo incomoda que convoquen a los gobernadores más "duros"?

-No, para nada. Primero, nadie me convocó. Y segundo, tengo que laburar en la provincia.

-¿El peronismo va a seguir esperando para definir candidatos?

-Creo que sí. En esta volatilidad y en esta crisis me parece que discutir candidaturas es ciencia ficción. De mínima, es desatinado.

-Hay gobernadores y dirigentes que creen lo contrario: que hay que mostrar una alternativa a Cambiemos cuanto antes.

-La elección es dentro de 14 meses. La gente tiene un nivel de hartazgo tan grande con el sistema político que si creemos que esto se resuelve con más política electoral no estamos escuchando a la gente.

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