Autoayuda
Claudio María Domínguez: “No puedo convencer a quien no quiere convencerse de ser feliz” 
Hablar con Claudio María Domínguez es entrar a un mundo con una mirada distinta y lleno de consejos para enfrentar el ahora desde la meditación.Muy expresivo se manifiesta desde los ojos hasta las manos, que no deja de mover contando lo que las palabras no llegaron a decir. 

 


Nora Figueroa 
Foto: Jan Touzeau
El Tribuno


Antes de su presentación con “De la medicación a la meditación. Del karma al dharma”, el escritor pasó por la redacción de El Tribuno para contar detalles y echar luz sobre un tema que no todos conocen pero quieren entender. 
¿Qué aprenderán quienes asistan a tu charla el sábado?
Es cómo puedo pasar de lo que es a lo que debería ser o de la vida que me han enchufado a la que yo me quiero generar o crear. Cómo puedo quitar todo lo que me limita y generar una vida en serio y no la vida ajena, no la mirada del otro sobre mí. Cómo dejar de ser un actor triste de películas de segunda y ser protagonista de mi propia historia. 
En cada una de tus presentaciones en Salta, te fue muy bien y siempre sos bienvenido.
Nos está yendo bien en todos lados. En su momento lo mío era masivo, sobre todo cuando vivía en Buenos Aires y hacía televisión todos los días. Hasta que hace 4 años no aguanté más, me mudé y dije Dios fue muy generoso conmigo, de no tener nada vino todo de golpe... bueno en realidad la remé durante 47 años para que de golpe viniera. Cuando fue la explosión mediática, en Salta llenaba y llegué a hacer tres charlas en una tarde. 
Pero vivía prisionero del minuto a minuto, hasta que se vendió el multimedio, ahí pensé que era mi momento de tomar distancia. En mi familia somos austeros, despojados, minimalistas, vegetarianos así que pude dejar la televisión, a pesar de que el deslumbramiento mediático lo es todo. 
Con 30 puntos de rating me quedé los sábados y domingos hablando de amor y libertad. Y una vez por mes hago reportajes para mantener el mensaje que es el que yo amo. Pero quiero calidad de vida. Y viajo una semana al interior del país como ahora que vamos a estar en el norte en Salta, Tucumán y Jujuy. 
¿Qué rescatas de la gente del interior?
La gente en el interior es muy bella, noble, mágica... venir acá te llena el corazón, te paran 100 por cuadra en la calle... en Buenos Aires te quieren, pero no te paran como pasa acá.... que te dan mensajes alentadores y te dicen “mi vieja te ama”. 
Me pasó acá, cuando llegué al hotel un chico de 18 años se acerca medio corriendo y yo no sabía lo que quería y me dice: “Usted salvó a mi familia”, “por qué”, le pregunto. “Hace diez años mi padre la dejó después de haber sido violento, y ella generó cáncer. Lo escuchaba a usted por la noche y me dijo ‘si no hago lo que dice este hombre (por mí) te quedás sin madre’. Y empezó a trabajar el perdón, a escuchar sus charlas, a comer crudo y a los cinco años el tumor era casi inexistente, hoy mi madre es otra mujer, no volvió con mi padre, pero él come con nosotros todos los domingos y usted está en su mesita de luz...”
Te preparaste durante muchos años para llegar a donde estás y en tus charlas enseñas sobre la meditación, algo que parece tan complejo pero vos, lo haces sencillo.
Cuando le pusimos de la medicación a la meditación, no se trata de estar 8 horas por día sentado a las 5 de la mañana viendo el lucero, “culiparado”. No, esto se trata de: como freno mi mente rápido cuando me domina lo de afuera. En la India te grafican la mente como el limpiaparabrisas de un auto bajo la lluvia... yendo de pasado a futuro y viceversa... Pensando: la que me hizo, la que me harán... como me jodieron, pero esto pinta peor... que mal me fue con esa pareja así que para qué volver a enamorarme... o el gobierno anterior o lo que viene con el de ahora.... así es la mente... pero hay que parar y pensar en el momento que estamos viviendo, esta es la única vida que tenemos, el aquí y ahora, en este momento el pasado solo existe en mi recuerdo, si yo lo revivo me causa el mismo efecto en el cuerpo que cuando pasó... y por qué me voy al futuro si no llegó y cuando llegue quizás no lo haga como me creo, sino que lo hará como me merezco y según como esté haciendo las cosas ahora... Entonces, en este momento tengo las llaves de acceso a modificar el sufrimiento de una vida. Eso es la meditación, es el momento del quiebre en el que inhalo y voy hacia adentro y exhalo y me conecto con la vida... 
Esa recomendación se puede tomar para enfrentar la crisis actual...
No nos queda más opción... sino sigan no más sobreviviendo, y en tres años podrás tener un tumor galopante, te separarás de una pareja eventual, pero todo lo demás sigue, los gobiernos, la corruptela, y vos te fuiste.... te mataron bien matado... le diste la llave de tu energía vital, les dijiste dispongan de mí... es eso una vida? No, yo no me puedo dejar manipular mi libertad, la única parte de mí que no pueden modificar es lo que yo soy. La gente repite el dogma y se muere con la misma enfermedad de los padres, con la misma alimentación y con la misma ignorancia... 
Por eso hay que hacerse un camino propio, no ser un rutinario que cuenta lo que le contaron.
Yo quiero que la gente sea feliz, pero no podés convencer a quien no quiere ser convencido. 
Vengan por la charla, y en dos horas propongo que les ahorro 10 años de terapia, 20 años de remedios y de problemas oncológicos. Pero tenés que comprometerte.