En Salta, coquear se está volviendo un  privilegio de pocos

No hay precio de la coca, de la de coquear. En Salta nadie sabe cuánto cuesta la hoja ancestral y lo peor es que nadie sabe cuánto costará en el futuro más próximo, es decir: mañana o la semana que viene.

El tema afecta a los pequeños consumidores de mofletes inflados como también a los pequeños comerciantes que abundan en los quioscos de chapas verdes en las orillas de las avenidas, de los canales y del mercado Cofruthos.

No se sabe cómo funciona la lógica de este nuevo aumento del precio y entonces surgen las aproximaciones que se originan en el "boca a boca".

Aquí algunas de las causantes de las incertidumbres.

En agosto último, el peso argentino se devaluó un 35 por ciento respecto del dólar, con una fuerte suba en la última semana.

Del otro lado de la frontera, en las yungas bolivianas se desató un conflicto entre el gobierno de Evo Morales y los sindicatos cocaleros por una reducción de las áreas cultivables.

En las escaramuzas, la Policía boliviana dejó a tres cocaleros asesinados y una marcha de protesta con 3.500 trabajadores hacia La Paz.

En la frontera no reciben los pesos argentinos. Es más, en los improvisados comercios de Bermejo, Yacuiba y Villazón se venden los pesos argentinos porque nadie quiere saber nada con los billetes con animales de nuestro país. Por 100 pesos argentinos se recibían hasta 13 bolivianos en la presente semana.

En consecuencia, los proveedores tienen que cambiar los pesos por dólares y recién comprarles a los bolivianos. En la frontera, en "blue", el dólar supera los 42 pesos fácilmente por lo que encarece más el costo.

En ese contexto los mayoristas que traen la coca a Salta cambian los precios rápidamente. Ese fenómeno ocurre desde hace dos semanas.

Pero entre el lunes y el miércoles de esta semana los precios comenzaron a aumentar entre la mañana y la tarde de la misma jornada.

Entonces muchos de los puesteros salteños dejaron de comprar a los mayoristas y liquidaron rápidamente lo que tenían a cualquier precio. En esos casos se podía encontrar el cuarto de kilo a 300 pesos. No volvieron a reponer la mercadería y cerraron sus quioscos porque ya no les conviene ir a trabajar.

En estos comercios la coca representa el 90 por ciento de las venta totales. También hay cigarrillos, encendedores, yista, bica, caramelos, "chamabico", pochoclos, gaseosas, estevia, cremas antiinflamatorias y toda la bisutería y fruslería que se pueda imaginar que pueda estar a la venta en un espacio de 1,5 por 1,5 metros. Todos esos productos también ingresaron por la frontera boliviana, sin embargo no subieron tanto como la coca.

En los pocos locales que están abiertos la seleccionada ya cuesta entre 350 y 400 pesos. La machucada y la paceña están al mismo precio.

Ya en la madrugada del domingo, los asistentes al Festi Orán tuvieron que pagar 400 pesos por el cuarto. Todo hacía suponer que ese precio llegaría a nuestra ciudad en lo inmediato.

En Salta, el lunes arrancó la semana con la coca seleccionada a 1.200 pesos el kilo, el martes se fue a 1.300 pesos y ayer los comerciantes comenzaron a recibir el kilo a 1.600 pesos, es decir que el cuarto estaba ya a 400 pesos de costo, sin contar la ganancia del mercadería. Estos últimos entran en la encrucijada de no saber si podrán vender con el precio actualizado. Entonces optan por no trabajar.

En la zona de venta en barrio Solidaridad solo unos cuantos quioscos funcionan. El paisaje de comercios de venta de coca cerrados es desolador.

Pronóstico

Como la frutilla del postre, en esta semana los campesinos del sur boliviano amenazan con bloqueos de ruta.

La Federación Especial de Campesinos de Bermejo mantendrá mañana una reunión con el gobernador departamental de Tarija, para encontrar una solución para sus peticiones del Programa Solidario Comunal (Prosol). Si hay corte sube más el precio de la coca.

 

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