La Unidad de Graves Atentados contra las Personas que investiga el asesinato de Jimena Salas informó que trabaja en nuevas líneas de investigación, al tiempo que reconoció que por el momento no existen elementos que permitan la detención de ningún sospechoso. Uno de los fiscales que tiene a su cargo este complejo caso se reunió ayer con el esposo de la víctimas y dio detalles de la nueva tarea que se está desarrollando para el esclarecimiento del hecho.
A casi dos años de este suceso, ocurrido el 27 de enero de 2017, en la localidad de Vaqueros el caso se mantiene impune. Pablo Paz, uno de los fiscales que lleva adelante las pesquisas, aseguró que la causa se mantiene activa y que se trabaja en torno a otras hipótesis para determinar quiénes pudieron ser los autores del femicidio.
A la mujer de 44 años la mataron a puñaladas en su casa del barrio San Nicolás cuando estaba junto a sus dos hijas menores de edad. Antes de atacar a la madre, los delincuentes encerraron en el baño a las niñas. En ese lugar estaban cuando el padre regresó del trabajo y se encontró con la tremenda escena. La autopsia determinó que la víctima presentaba más de cuarenta heridas de arma blanca.
De acuerdo con la teoría que manejan los investigadores, del feroz ataque a Jimena Salas participaron dos hombres, quienes a través de una táctica de relajamiento, como la de usar un perro para hacerlo pasar por extraviado, ingresaron a la vivienda con supuestos fines de robo. Paz resaltó el valor de la prueba genética obtenida en la escena del crimen, ya que “estas muestras permiten un constante cotejos, ya sea de nuevos sospechosos o bien de delincuentes que en forma periódica ingresan al Banco de Datos Genéticos.
El fiscal que actúa en la causa junto a su par de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Rodrigo González Miralpeix, reconoció que por el momento no existen elementos suficientes que permitan solicitar detenciones. No obstante, aseguró que “estamos trabajando en nuevas líneas que podrían llevarnos a un escenario muy distinto al que estamos ahora”. En ese sentido, el funcionario subrayó que “obviamente, por razones lógicas, no puedo adelantar más detalles al respecto”. 
Sin embargo, apuntó que “lo que sí puede decir es que estas nuevas líneas de investigación nos permiten darle un nuevo rumbo al caso”. Y agregó: “Sí puedo señalar que la familia de la víctima está al tanto de todos los movimientos de la investigación y nos acompaña en estas diligencias y otras más que se están llevando adelante en este proceso”.

Tal como ocurrió en otras ocasiones, el fiscal Pablo Paz mantuvo una nueva reunión con Nicolás Cajal, el esposo de Jimena, al que puso al tanto de la marcha de la investigación en relación con la referida a la nueva línea. El funcionario se excusó de dar detalles de esas pistas. Lo que sí confirmó fue que “la principal hipótesis”, sigue siendo la que apunta a que la mujer fue atacada por dos hombres que golpearon la puerta de la propiedad con la excusa del perrito extraviado. 
“Gracias a distintas pericias, las que demandaron tiempo e infructuosas gestiones, se pudo llegar a un retrato hablado de uno de los sospechosos, como así también conocer otros detalles, como la raza y el color del perro utilizado como señuelo”, sostuvo el representante del Ministerio Público. A esto -dijo- se sumaron la vestimenta que usaban los homicidas, las características del auto usado por los criminales y otros accesorios, como el llavero que portaba uno de ellos.
“Sin dudas, se trata de uno de los casos más complejos que enfrenta la Unidad de Graves Atentados contra las Personas y en el cual más se trabaja”, enfatizó. Y remarcó que “la causa se mantiene activa desde el primer día, nunca se dejó de trabajar”. Como prueba de ello, Paz comentó que se realizaron innumerables tareas de investigación, tanto en esta ciudad, en el interior de la provincia, en el resto del país y en otros países, como Bolivia..
Las pesquisas están a cargo de efectivos de la División Homicidios de la Policía de la Provincia, con la colaboración de otras fuerzas de seguridad, provinciales y nacionales, a fin de difundir el retrato hablado de uno de los sospechoso y otros aspectos del caso.

Prueba genética

El fiscal Pablo Paz le atribuyó un alto valor a las distintas pericias técnicas y forenses que realizaron los peritos del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), lo que a su juicio permitió tener un panorama más amplio de lo sucedido con Jimena Salas. Entre ellas, destacó la obtención de rastros genéticos de los asesinos en la escena del crimen. “Estas muestras se encuentran preservadas y su obtención es muy valiosa, pues nos permite hacer un constante cotejo con nuevos sospechosos y otros individuos en el Banco de Datos Genéticos”, afirmó
Paz explicó, finalmente, que este paso en la investigación “no es menor”, pues coloca a los investigadores en mejor posición una vez que se logre la captura de los principales sospechosos. 

El valor de los registros de datos

El fiscal Pablo Paz puso de relieve que en el caso de Salta el registro de datos genéticos no alberga solamente muestras de personas vinculadas a delitos sexuales, sino también por delitos contra las personas, con lo cual el margen de cotejos es mucho mayor. Por ese motivo el funcionario se mostró confiado en las pesquisas que se llevan adelante a partir de las nuevas líneas de investigación. 
Si bien el fiscal reconoció que el tiempo que pasó desde asesinato de Jimena Salas, próximo a cumplir dos años, puede dificultar el trabajo, en lo personal confía en que las pruebas colectadas le permitirán en algún llegar hasta los autores materiales del feroz ataque a la vecina del pueblo de Vaqueros.

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