"Me fui a Rusia a cumplir un sueño y volví con un amor"

Un periodista oranense cumplió el sueño de viajar al mundial Rusia 2018 sin imaginar que allí conocería a la mujer que se adueñó de su corazón.

Emmanuel Barboza es un joven periodista de 29 años, oriundo de Pichanal, creativo, inquieto y entusiasta. "Pensar en viajar a Rusia para hacer la cobertura del mundial parecía algo utópico, la gente pensaba que estaba loco, pero yo estaba convencido de que sería así", rememora al comenzar a contar su historia.

"Gracias a muchas personas y empresas que creyeron en mi proyecto, el de mostrar de manera colorida la Argentina, la pasión, la alegría de las personas a las que las mueve solo el amor por la camiseta, pude finalmente cumplir mi sueño", dice.

Fue así que el 10 de junio del 2018 cruzó el mundo y durante veinte días vivió experiencias inolvidables, conoció lugares y gente fantástica "entrevisté a hinchas, periodistas y famosos", recuerda con alegría y cierta nostalgia el popular "Manu". Barboza.

Un encuentro fortuito

Sin duda uno de los días más importantes para Manu, como lo conocen sus amigos, fue cuando junto a dos rusos, amigos de ruta, partieron a un festival llamado Fan Fest el día del partido entre México y Alemania, que era en el predio de la universidad estatal. "En esa vorágine de filmar, hacer notas, ver las pantallas gigantes, entre la locura de la gente los perdía a mis compañeros y me quedé solo entre la multitud", dice riendo todavía al recordar los nervios vividos.

Manu, embelesado con ese mundo, se encontró haciendo una fila para comprar una gaseosa y mientras esperaba, "vi a una chica que me llamó la atención, tenía pintada en su cara una bandera de Rusia y otra de Alemania, así que con un inglés muy básico (el mío), para romper el hielo, le pregunté su nombre y si conocía a Messi. Me dijo que se llamaba Marina y así comenzó una charla y un posterior paseo interminable por las calles de Moscú: hubo risas y un almuerzo mientras yo buscaba impresionarla de alguna manera y disfrutaba de esta experiencia increíble que parecía solo un amor de Mundial".

Pero unas noches después, Marina llegó a su primera cita con un vestido rojo que contrastaba claramente con su piel muy blanca. "Paseamos por la plaza Roja y en la basílica San Basilio con un beso comenzó todo", dice, emocionado todavía.

Una políglota

Marina Lebedeva oriunda de Kirov, Moscú, tiene 28 años, es abogada, docente universitaria, habla alemán, inglés, ruso, y ahora, un poco de español.

Este periodista innovador y carismático define a Marina como "una mujer increíblemente inteligente, sencilla, que tiene una forma de ser simple. Es muy dulce, divertida, coqueta y realmente admiro su forma de ser".

Ya de vuelta a su tierra natal, Manu recuerda que "nos prometimos seguir en contacto y el vínculo fue creciendo entre mensajes y llamadas, sin imaginar que siete meses después llegaría la propuesta de reencontrarnos, pero esta vez en la Argentina".

Otro encuentro increíble

Así fue como la joven rusa llegó a Salta el 28 diciembre. "Cuando la vi en el aeropuerto no lo podía creer. Viajó 15 mil kilómetros para verme, a mí, un chico de Pichanal".

No vamos a entrar en detalles, pero se sabe que los días que pasaron juntos los tórtolos serán inolvidables para los dos, como aquel primer encuentro.

 

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