Paritarias
El Gobierno ratificó el 23% de aumento y los estatales dudan
Las negociaciones comenzarían la otra semana. El cronograma de pagos que propone el Grand Bourg es: 5% en marzo, 5% en junio, 3% en agosto, 5% en octubre y 5% en diciembre.

La negociación paritaria este año será dura y se dará en un contexto donde la economía no encuentra el piso y cada día cae más. Ayer se realizó la apertura de la negociación salarial con los trabajadores estatales. Allí, el Gobierno de la Provincia ratificó su oferta del 23 por ciento de aumento, mientras los gremios esperan que se abran las mesas de diálogo para plasmar sus reclamos.

“Estamos dispuestos al diálogo y a acompañar la realidad macroeconómica que se vaya dando. Buscamos sostener el equilibrio fiscal en la Provincia, pero también sostener el poder adquisitivo de los salarios”, aseguró con firmeza el jefe de Gabinete, Fernando Yarade, quien se puso al frente de la negociación con los gremios.

En otra parte de su alocución señaló: “Hemos sobrellevado tiempos complejos logrando estar a la altura de las circunstancias”. El jefe de ministros se refirió al 37,5% y el bono de 3.000 pesos que otorgó el Gobierno a los estatales en un turbulento 2018.

Para contextualizar el ofrecimiento del 23%, los funcionarios realizaron un diagnóstico mostrando cifras macroeconómicas y hablando sobre las proyecciones de inflación que estableció el Gobierno nacional. Aunque esto es impredecible: el 2018 arrancó con un estimado de inflación de 15% y se cerró el año con ese índice en más de 48%. 

La propuesta salarial de un aumento de 23% se pagaría de la siguiente manera: en marzo del 5%, en junio del 5%, en agosto del 3%, en octubre del 5% y en diciembre de 5%.

En la reunión estuvieron presentes secretarios generales y representantes de los gremios A.e.i.p.d.u.v.s, AMET, Apsades, ATSA, IPS, Sadop, Sitepsa, UDA, Ueivisa, UPCN y Si.tra.v.p. 

El gran ausente fue la ADP, que pasa por una dura crisis institucional y hasta ayer tuvo allanamientos por parte de la Justicia. La novedad es que el Gobierno invitó a representantes de las cámaras de la Construcción y de Comercio, quienes contaron la realidad que viven esos sectores.

Los planteos

Una vez finalizada la reunión, los sindicalistas señalaron que esperan sentarse a la mesa para negociar y tratar de revertir en algunos puntos lo ofrecido desde el Ejecutivo provincial.

“No sabemos qué puede pasar. El 23% es poco y se puede desfasar. En primer lugar, cuando nos sentemos a negociar, pediremos una recomposición salarial de 10 puntos, que son los que perdimos el año pasado”, aseguró Guillermo Burich, titular del gremio UDA. Y agregó que en segundo término se exigirá una cláusula gatillo, que se active con el aumento de la inflación.

El gremialista se mostró optimista con la negociación y destacó el esfuerzo de la Provincia en cada aumento.

Más duro se mostró Sergio Coronel, de Sitepsa. El sindicalista afirmó que sus cálculos de pedido de aumento están cercanos al 40%, ya que con este porcentaje cubrirían el desfasaje del año pasado y el incremento de este año.

Al tiempo que señaló que hoy habrá una asamblea en su gremio, donde analizarán el ofrecimiento y comenzarán a delinear un plan de lucha en caso de no ser escuchados. Las medidas más extremas llegan al no comienzo de las clases el próximo 6 de marzo.

“Esperamos una reunión para el lunes o martes. Y dejamos en claro que queremos que haya un diálogo constante, para evitar que los aumentos salgan por decreto”, reprochó finalmente.

Ante estos reclamos de por lo menos seguir el ritmo de la inflación con los aumentos, Yarade había señalado a este diario que desde la administración provincial tratarán de seguir el ritmo. “Vamos a hacer todo lo que esté en nuestras manos para que los salarios sigan el ritmo de la inflación, pero decimos ‘todo lo posible’ porque no sabemos si el nivel de ingresos de la Provincia también aumentará como los precios”, había afirmado.

El Gobierno sostiene que, comparativamente, los estatales salteños han gozado de una evolución de sueldos más favorable que el resto de las provincias. En las provincias del NOA, en 2017, el salario de un maestro de grado con 10 años de antigüedad en Salta era $19.994 contra $11.248 de un educador santiagueño.

Los Autoconvocados, durante su reunión. Andrés Mansilla

Los invitados

En esta reunión paritaria estuvieron presentes nuevos actores: representantes de las cámaras de Comercio, Industria y Construcción.

Daniel Betzel, de la Cámara de Comercio, señalo que el sector arrastra treces meses de caídas en las ventas. También indicó que se hacen grandes esfuerzos para el pago de sueldos, y no ve que la situación mejore en los próximos meses. 
“Venimos con trece meses de caídas de ventas. Se nos complica el pago de los sueldos”, dijo. 

Jorge Daniel Banchik, de la Cámara de la Construcción, dijo que “cuando se trata de paritarias, el Estado o las empresas tienen que ver cómo afrontar esos gastos y cuándo, se saca recursos de un lado que luego faltan en otro sector”. 

La gran ausente

Sin dudas, la gran ausente de la reunión de ayer en el Gran Bourg fue la titular de la Asociación Docente Provincial (ADP), Patricia Argañaraz. Es que este gremio, que nuclea a la mayoría de los docentes de la provincia, vive horas críticas. Desde el jueves las oficinas centrales de la entidad fueron allanadas por la Justicia en una causa por “supuesta administración fraudulenta”.

En la mañana, en una entrevista con Somos Salta, la sindicalista había anticipado que no iría a la paritaria. “Me hubiera gustado ir, porque pese a quien le pese, este es el gremio más importante”, había señalado. Más allá de los problemas judiciales, la comisión directiva se partió y se armó un gobierno paralelo.