Eulogia Tapia
Las coplas de Eulogia Tapia, un legado para siempre
Junto a tres mujeres de la música subirá al escenario a presentar su trabajo.Humilde y agradecida, la coplera le esquiva al olvido de su historia.  

Más bien pequeña, las canas asoman abundantes entre un negro cabello apenas cubierto por un sombrero y se enfrenta sin ninguna timidez a las cámaras, micrófonos y celulares que buscan su voz: 

“Yo soy hija de las nubes,
pariente del aguacero. 
Vivo en los cerros más altos
dónde alumbra el lucero”.

La copla resuena fuerte y es el adelanto de lo que será la presentación de su primer disco esta noche, a las 21, en el Teatro Provincial (Zuviría 70). 
“Me arme de ‘corajeza’ y ante la insistencia de la gente que siempre me ayudó y me impulsó a seguir para adelante, me animé. Y con el apoyo del Fondo Ciudadano finalmente pude hacer mi disco, porque yo sola no tenía de dónde. Agradezco a la Virgen y a mis hijas que siempre me apoyan y se encargaron de presentar todos los papeles necesarios”, responde Eulogia Tapia a El Tribuno. Y la consulta es cómo, a los 73 años, saca un primer disco con coplas como aquellas con las que supo ganar en un contrapunto a un “Cuchi” Leguizamón y un Manuel J. Castilla que se quedaron sin respuestas ante la pomeña, que “cantando y desencantando, se le entreveran las penas”.
“Flor de mi pago” es el material discográfico compuesto por cuarenta y ocho coplas de su autoría, con el acompañamiento de su caja y la participación especial del Bagualero Vázquez, que por primera vez registra. 
Mujeres y cantoras
“Para difundir ese trabajo y también a modo de homenaje a ella es que se realiza esta presentación, con la presencia de otras fantásticas artistas salteñas que compartirán escenario con Eulogia”, anunció Silvia Prystupiuk, subsecretaria de Promoción Cultural. 
Mariana Baraj será la responsable de abrir la velada seguida por Mariana Cayón y la presencia de Eulogia intercalada antes del gran cierre de Melania Pérez, que invitará a subir a sus colegas para compartir en una sola voz la interpretación de La Pomeña. 
“Es un gran gusto acompañar a Eulogia en esta presentación de su disco y un homenaje en vida, que es muy loable porque siempre nos acordamos cuando se muere alguien. Es muy bueno acordarse a tiempo y ocupar estos espacios que son una sumatoria a este movimiento de mujeres cantoras que se está gestando y haciendo ruido. Acompañar a este gran personaje femenino de la copla y hacerlo entre mujeres es un hermoso compromiso”, sintetizó Mariana Cayón. 

“Porque te roban Eulogia, carnavaleando”

Lejos del olvido, Eulogia rápidamente narra la anécdota de cuando conoció a Castilla y Leguizamón: “Yo vivía muy lejos de La Poma, pero había bajado a carnavalear y ahí los conocí al Cuchi Leguizamón y a Manuel J. Castilla... había carpas, en las que bailamos, cantábamos y tocaban folclore. Era muy lindo, los caballos andaban al galope en las calles... antes el carnaval era muy distinto a lo que es ahora, que se perdieron hasta las cajas”. 
Tiene muy presente también el contrapunto en el que dejó fuera de carrera a Castilla, el único que había resistido. 
“Al otro día de aquel contrapunto subieron a mi casa a buscarme... Yo estaba con mi papá cortando trigo mezclado con alfalfa. Temprano ya habíamos sacado leche a las chivas... pero faltaban las cabras...”.
“Su hija es una buena cantora”, dijeron...
“¿Ah, si?, - respondió don Tapia-. Por buena cantora ha perdido las cabras”. 
Aclara que nadie la había robado a ella, como dice la canción. El botín había sido parte del ganado que descuidó carnavaleando.Y el sauce que llora el robo también era parte del paisaje de la familia de la “Negra”, cómo le decía su mamá. 
Eulogia tiene dos hijas. Una la acompaña en La Poma, y la otra la sigue de cerca cuando viene a la ciudad. Esta fue quién la animó a registrar sus coplas en un disco y para siempre. 
 

Patrimonio cultural

Pasan los años y “La Pomeña” permanece en el acervo popular. La notabilidad de la protagonista de esa zamba genera debates y hasta cuestionamientos, pero Eulogia aún vive en La Poma, alquila y no percibe derechos autorales de un libro que recopila la obra creativa de la coplera que por primera vez registró sus creaciones tras presentarse sin privilegios al Fondo Ciudadano de Desarrollo Cultural. 
“El libro se vendió como pan del día y lo siguen vendiendo, por eso le dije que ahora registres sus coplas para que no pase lo mismo”, comentó su hija Lucía Tapia.