Descubrieron el accionar de dos temibles cuatreros

Un grupo de campesinos de la localidad de Alto La Sierra, en Rivadavia Banda Norte, logró poner al descubierto el accionar de dos peligrosos cuatreros que desde hacía tiempo venían operando en esa zona del Chaco salteño. Hartos de los permanentes robos de ganado vacuno en sus propiedades, los damnificados decidieron investigar por sus propios medios a los cuatreros.

El que tomó la posta fue don Porfirio Girón, un criollo del paraje La Esperanza. El hombre decidió hacer frente a la situación al descubrir el faltante de varios animales de su rodeo. Con esta preocupación se reunió con otros criadores de la zona, quienes al igual que él estaban preocupados por la pérdida de sus animales, que representan el único sustento para hacer frente a la economía familiar.

Fue así que a la patriada se sumaron Florencio Verón y Eulogio Aranda. Montados a caballos, los hombres salieron a huellar a los cuatreros. Luego de hacer frente a las altas temperaturas y de recorrer por varias horas sendas, quebradas y de adentrarse en medio de la tupida vegetación, los campesinos observaron las huellas de una ternera que aparentemente era arriada por personas montadas en una mula y un caballo.

Los tres coincidieron en que el animal era llevado por la fuerza. Siguiendo las sospechosas huellas comprobaron que conducía al paraje “Chiva Cui”, ubicado a unos diez kilómetros de la finca de uno de los rastreadores. En el citado paraje viven los Galván y los Rodríguez, integrantes de dos familias conocidas en el ambiente del cuatrerismo. Según los denunciantes los nombrados tenían fama de violentos y que siempre andaban armados hasta los dientes.

Por esta situación decidieron trasladarse al destacamento policial de Alto La Sierra, donde dieron a conocer el resultado de la investigación.. Uno de ellos puso a disposición su camioneta en la que trasladaron a un oficial, un argento y un cabo. La patrulla arribó a “Chiva Cui” en horas de madrugada y cuando los sospechosos advirtieron a los uniformados intentaron darse a la fuga. Sin embargo no pudieron lograr su cometido, ya que uno de los efectivos, apostado detrás de la vivienda, logró atrapar a uno de ellos. El Otro intentó resistirse, pero en seguida fue puesto cuerpo a tierra.

Prueba del delito

Luego de explicarle a los detenidos los motivos del procedimientos, ambos autorizaron a la policía el ingreso a la propiedad. En el interior encontraron la cabeza de una animal la ternera y gran cantidad de faenada en un freezer, además de cuchillos, lazos y lonjas. Girón reconoció que el animal era suyo por el pelaje del cuero, la marca y la señal.

Debido a que los damnificados manifestaron a los policías que los cuatreros poseían armas de grueso calibre, se efectuó un requisa de la vivienda. Esto se confirmó con el secuestro de una pistola Bersa, calibre 9 milímetros, con cartuchos en el cargador y la numeración limada; una pistola marca Brenta con tres cartuchos y una carabina Centarum, calibre 44 mm, sin proyectiles.

Según el informe policial, los cuatreros fueron identificados como Toribio Eduardo Galván, de 38 años y Juan Bonifacio Rodríguez, de 31. Ambos fueron puestos a disposición de la fiscalía a penal de Salvador Mazza, acusados de los delitos de hurto de ganador mayor y tenencia ilegal de armas de fuego.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...