El fútbol salteño se encuentra en la víspera de otro partido que se apila entre los malos recuerdos. Juventud Antoniana y Gimnasia y Tiro se enfrentarán mañana en el Gigante del Norte con la amenaza del descenso. 
Los descensos son parte del juego y la consecuencia a la que se llega ante un cúmulo de yerros que, por lo general, comienza por fuera de los campos de juegos, con las tomas de decisiones equivocadas y con los dirigentes como primeros responsables. Pero las malas campañas las terminan hilvanando y ejecutando los jugadores y los técnicos.
Salta vio cómo sus tres equipos más populares que fuertes actualmente cayeron a los largos de las últimas cuatro décadas. Es que estas historias de lágrimas y tristezas se contabilizan desde que la AFA decidió renovar las estructuras del fútbol y creó la Primera B Nacional, allá en 1986. Hasta entonces, Juventud Antoniana, Gimnasia y Tiro y Central Norte se codeaban cada tanto con los principales equipos del país en los viejos torneos Nacionales, que se disputaron desde 1967 hasta 1985. Participaban en la elite luego de jugar en la Liga Salteña y ganar los Regionales; después regresaban a sus sitiales de origen pero no se consideraban descensos.

Central Norte escribió la primera página de estas historias negras y no precisamente por el color de su camiseta. El cuervo fue el primer grande de Salta en formar parte de la mencionada reestructuración del fútbol argentino y el primero en experimentar la pérdida de categoría. Así arranca este repaso: 

Nacional B, 1987: Central Norte, que jugó siete nacionales, siendo el club salteño que más veces lo hizo, no logró sostenerse en la primera edición de la B Nacional. El 16 de mayo de 1987 el cuervo se despidió del torneo tras perder 3 a 2 con Gimnasia de Jujuy. El descenso en aquel momento se resolvió por promedio. Con 34 puntos sobre 42 partidos jugados y una media de 0,809 unidades, Central tuvo que jugar un desempate con Chacarita y Gimnasia de Jujuy. En este triangular empató con el lobo 0 a 0 y con el funebrero 1 a 1. Como el restante partido también fue empate, se tuvo que recurrir a la confrontación mutua de la fase regular entre los tres. Allí Central sumó 1 punto, contra 6 de Gimnasia y 5 de Chaca, y descendió.    

Argentino A, 1997. Su segundo descenso fue 10 años después. En el Argentino A de la temporada 1996/97, el cuervo compartió zona con Estudiantes de Río Cuarto, Concepción FC, Paz Juniors y Unión Santiago. En la segunda ronda finalizó último y perdió la categoría al caer un 27 de abril de 1997 frente a San Martín (M) 2 a 1 y tras jugar dos años seguidos en esta categoría.        

Argentino A, 2007. La alegría de haber ascendido en Villa María en junio de 2006 se esfumó en menos de un año. El 29 de abril de 2007 Central perdió la categoría por tercera vez en su historia en medio de un escándalo que repercutió en todo el país, al empatar 1 a 1 con 9 de Julio de Rafaela en el Martearena. El cuervo ganaba 1 a 0 pero igualmente no le alcanzaba para zafar, ya que Talleres de Perico le ganaba a Atlético Tucumán y condenaba a los cuervos. Pero el DT de 9 de Julio, Germán Solterman, le pedía a gritos a los jugadores de Central que se dejaran hacer un gol porque con ese resultado su equipo quedaba afuera del play-off y se beneficiaba Juventud. Luego el árbitro de ese partido le dio un penal insólito a los rafaelino, que empataron 1 a 1. Central bajó al Argentino B y el Consejo Federal lo sancionó con la quita de puntos por ese supuesto arreglo de partido.

   

Federal A, 2014. El 3 de mayo de 2014 es una fecha que difícilmente se pueda borrar de la memoria del fútbol salteño. Los dos clubes más populares de la provincia, Central y Juventud, se batieron a duelo por la permanencia. Luego de igualar sin goles en noventa minutos, en un partido que tuvo un arbitraje polémico, el de Carlos Boxler, el santo se impuso por 5 a 3, y la figura fue Mariano Maino, un excuervo. Central se fue al Federal B, hoy Regional Federal Amateur, de donde no puede salir y adonde pueden ir a parar santos y albos.

  • Las caídas de Gimnasia

Primera, 1994: En su tercera incursión en la máxima categoría del fútbol argentino (ya había jugado 2 torneos Nacionales, en 1979 y 1981), el albo no pudo sostenerse tras una mediocre campaña: en el Apertura 93 logró 16 puntos, con 5 victorias; en el Clausura finalizó penúltimo, con 14 unidades. En la tabla general sumó 30 puntos con un promedio de 0.789, lo que le valió el descenso junto con Estudiantes de La Plata. El 27 de agosto de 1994, el albo se despidió en Rosario, con una derrota por la mínima diferencia frente al canalla.     

Primera, 1998: Llegar a la máxima división dos veces en solo cuatro años fue el hecho que terminó por rotular como “la época gloriosa del albo”, aunque la alegría volvió a durar poco. Con 28 unidades en toda la temporada, (12 en el Apertura y 16 en el Clausura), Gimnasia vuelve a despedirse de la elite del fútbol nacional. El equipo que dirigía Oscar Garré jugó su último partido en Primera en el Gigante del Norte, donde venció a Platense por 2 a 1, el 8 de junio de 1998. Desde ese día, Gimnasia fue retrocediendo.

Nacional B, año 2000: Luego de dos temporadas en la máxima categoría de ascenso, Gimnasia pierde otro escalón por haber acumulado uno de los peores promedios junto con Aldosivi de Mar del Plata. Esta tercera despedida del albo se produjo el 27 de mayo de 2000, cuando perdió 2 a 0 como local, frente a Independiente Rivadavia de Mendoza. 

 

Argentino A, 2005: En el Argentino A de la temporada 2001-2002, Gimnasia comenzó a tener serios problemas económicos y deportivos. Debió acogerse a la ley de fideicomiso mientras que en la cancha se sostenía como podía. Jugó por la permanencia y se salvó frente a Atlético San Cristóbal de Santa Fe. Luego, en la temporada 2003-2004 también jugó la promoción frente a Alumni de Villa María (empató 1 a 1 en Córdoba y ganó en Salta 2 a 1). En el certamen siguiente, la suerte le cambió por completo. Terminó último en la zona norte que compartía con Atlético Tucumán, La Florida, Nuñorco y Talleres de Perico, con 21 puntos, por haber sacado 13 en el Apertura y solo 8 en el Clausura. Esto lo llevó a jugar una final por la permanencia con Gimnasia de Concepción del Uruguay, con el que perdió catastróficamente por 8 a 0 en Entre Ríos, lo que significó la peor derrota del club en toda su historia. Luego empató sin goles en Salta. El DT era Paco Mosquera. El albo volvió a escalar seis años más tarde al Argentino A (en el 2011), donde permanece actualmente, al menos por ahora.

  • Las amarguras del santo

Nacional B, 1997: Luego del heroico y recordado ascenso en Cipolletti a mediado de 2006, en el primer Argentino A de la historia, Juventud padece su primer gran golpe desde la restructuración del fútbol. Tras haber cumplido una mala campaña en la fase regular de aquel campeonato de la B Nacional, pasó a disputar la zona permanencia, donde arrancó perdiendo cinco partidos consecutivos, lo que prácticamente lo condenó a perder la categoría. Sobre 16 encuentros, solo logró ganar 4, terminó penúltimo y se despidió con un empate en un tanto con Atlético Tucumán. El equipo santo fue dirigido primero por Juan Kairuz, luego por “Pistola” Vázquez y al final por Pablo Comelles, quien luego armaría el plantel que ascendería nuevamente un año después.    

 

Nacional B, 2006: Luego de haber jugado por casi diez años en la segunda división del fútbol argentino, Juventud encuentra nuevamente la debacle deportiva. El 13 de mayo pierde con Aldosivi por la mínima diferencia en el estadio José María Minella, y sentencia definitivamente su descenso al Argentino A. Aquella campaña fue regular y el equipo que era dirigido por entonces por Julio Zamora quizá no mereció semejante mala suerte, pero las cosas se habían hecho mal durante los torneos anteriores y el santo no pudo modificar su curso. Juventud es el que menos descensos tiene entre los grandes salteños.    
 

    

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