Condenaron a 18 años de prisión a la madre de Florencia Di Marco

La madre de Florencia Di Marco, la niña de 12 años abusada sexualmente y asesinada por su padrastro en 2017 en San Luis, Carina Di Marco fue condenada esta tarde en un juicio oral a la pena de 18 años de prisión, acusada de haber sido partícipe necesario del crimen por no haberlo denunciado. Para la justicia, Carina sabía que su pareja abusaba de la nena.

El tribunal integrado por Fernando De Viana, Gustavo Miranda Folch y Hugo Saá Petrino consideró a Di Marco culpable del “abuso sexual con acceso carnal agravado por el aprovechamiento de la situación de convivencia existente, en calidad de ser partícipe necesario".

Cuando se la llevaban esposada al penal donde estuvo detenida los últimos dos años, Carina Di Marco dijo a las cámaras de TV que estaban en el recinto: "Es una injusticia".

En tanto, también pidieron los jueces que se investigue por falso testimonio a la directora del colegio al que iba Florencia en Mendoza y a una docente que, durante el juicio, declaró que la "apretaron" para testificar que sabía que sobre los abusos que sufría la chiquita.

Durante los alegatos, el fiscal de la Cámara Penal N° 2 de San Luis, Fernando Rodríguez, consideró a la mamá de Florencia autora de “abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo por ser guardadora y por el aprovechamiento de la situación de convivencia existente, en calidad de ser partícipe necesario por omisión". Y pidió que sea condenada a 18 años y medio de prisión.

Por su parte, la defensora Karina Mantelli solicitó la absolución por el beneficio de la duda, al considerar que no fueron debidamente acreditados los abusos anteriores a la muerte de la nena y la inexistencia de evidencia que indique que la madre conocía esos padecimientos.

Tanto el fiscal como la defensora remarcaron la responsabilidad que pesa sobre las maestras de la escuela Florentino Ameghino de Mendoza, donde Florencia cursaba antes de radicarse en San Luis Una de esas docentes fue la que escuchó de la chiquita la frase: “Hay veces que mi papá me toca”. Para Rodríguez y Mantelli, ellas no cumplieron con el protocolo de rigor, que incluye la denuncia de los hechos que la nena llegó a contarles. Hoy están sumariadas.

“Hubo un pacto de silencio para conservar el trabajo” sostuvo el fiscal Rodríguez, mientras que Mantelli agregó que las maestras “minimizaron” los dichos de Florencia cuando se animó a contar lo que vivía y eso hizo que se bloqueara, volviera a “encapsular” su dolor y permaneciera en silencio.

Frente al Tribunal y quebrada por el llanto, la acusada afirmó no tener nada que decir en su favor y se limitó a pedir que “se haga justicia”. Cuando declaró en la primera jornada del juicio, dijo que "jamás" supo nada de los abusos y que si hubiera notado algo, “tendría a mi hija aquí y no en un cajón”.

El hecho

Florencia fue vista con vida por última vez el 22 de marzo de 2017, cuando había quedado a cargo de su padrastro porque su madre estaba por dar al tercer hijo de la pareja. 

Gómez denunció su desaparición y le dijo a la Policía que la había dejado en la puerta de la escuela y que cuando fue a retirarla al mediodía no la encontró. Todo era mentira.

Un día después, el cuerpo de Florencia apareció debajo de un puente en la localidad de Saladillo, donde había sido arrojada al vacío, boca abajo y semidesnuda, tras ser violada y estrangulada con un lazo.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...