Un Día del Trabajador de la  Sanidad que jamás se olvidará

"Me desperté recordando la película La vida es bella. Pensé en mis hijos... y en que ahora también soy actriz. Busco disimular delante de ellos la angustia de nuestra realidad, por la mortalidad de los enfermos con COVID. Si supieran algo de medicina y vieran las imágenes tomográficas de pulmones de personas y personas y más personas... nadie dudaría de la existencia de la patología. Te veo triste mami, me dicen, y me vuelvo actriz para aprovechar todos los abrazos que les pueda dar... porque mañana no sé si podré", escribió en su muro de Facebook la doctora Adriana Virga, jefa del servicio de tisioneumonología del hospital San Vicente de Paúl de Orán, una guerrera que logró, contra viento y marea, que el tratamiento con ibuprofeno sódico inhalado llegue a esa ciudad para dar esperanzas de vida a pacientes críticos. Como ella, la enfermera Ramona Riquelme alzó la bandera de esta pelea y puso la realidad de Orán en la vidriera nacional; también el médico Daniel Gatica, quien fue agredido por familiares de un fallecido.

Y así, cientos de médicos, enfermeros, técnicos de laboratorio, agentes sanitarios, y personal de Salud que trabaja en contacto con el temido coronavirus, al salir de sus casas se despiden de sus seres queridos como si tal vez no fueran a regresar. Sin dudas arriesgan la vida frente a una incontrolable amenaza todos los días.

  Ramona Riquelme, enfermera que mostró la verdad de Orán

Hoy celebrarán el Día del Trabajador de la Sanidad como nunca antes, en el campo de batalla aunque el asueto esté contemplado en su estatuto. Merecen un descanso, pero nadie podría sobrevivir sin ellos: los que salvan y los que mueren tomando de la mano a los enfermos. "Es tremendo que alguien que está por morir te pida un abrazo", dijo un enfermero del San Bernardo días pasados. Este Día de la Sanidad será como nunca antes porque la pandemia ya partió nuestra historia en dos.

 La doctora Adriana Virga aplica ibuprofeno a un paciente.

Recordar a los compañeros que murieron por COVID será un motivo de duelo y de homenaje en esta época oscura que solo es iluminada por el saber y la inmensa vocación de los trabajadores de la Salud.

Entre los que se fueron en esta lucha cruel contra el virus, recordarán hoy y siempre en Orán a la enfermera jubilada del hospital San Vicente, Norma Benci de Portella, quien tejió y donó escarpines a la sala de neonatología antes de enfermar y morir. También Orán llora al querido y valorado enfermero Luis Vancoli.

En Salta, hay hondo pesar por la muerte de dos increíbles enfermeras del Materno Infantil, Norma Aguirre y Sandra Díaz. Esta última era jefa de enfermería de la sala de oncología pediátrica de ese hospital.

La comunidad de Rosario de la Frontera sufrió un duro golpe este fin de semana con la muerte de los enfermeros Lina Coronel y Oscar Alderete, quienes desempeñaban su humanitaria labor en el hospital Melchora Figueroa de Cornejo.

Y Salta no sale de su conmoción por el deceso del médico Raúl Cáceres, tan querido y valorado, en el hospital San Bernardo. Serán eternos. Gracias. Descansen en paz.

 

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Salta

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Últimas Noticias de Pandemia del coronavirus

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...