Jornada para la donación de cabello con el que harán pelucas oncológicas

Mañana, de 16 a 20, en el parque de la Familia de Cafayate se realizará la jornada solidaria “Un lazo de amor para Cafayate”. Organizada por la fundación Lazos de Amor y el proyecto Luchá, tiene como objetivo que mujeres que se encuentren en tratamiento contra el cáncer de mama por quimioterapia accedan a pelucas. En este marco dispondrán un estand para cortar y donar cabello que se usará en la confección de pelucas y otro en el que personal del Hospital Nuestra Señora del Rosario brindará información sobre esta enfermedad. Además, participarán artistas invitados con números de danzas folclórica y contemporánea. 
Según informó el Instituto Nacional del Cáncer (INC) el 19 de octubre de 2020, Día Internacional de Lucha contra el Cáncer de Mama, este es un problema de salud pública en muchos países y también en la Argentina, tanto por la cantidad de mujeres que son afectadas por este mal como por las complejidades que impone su control. A nivel nacional hay más de 21.000 casos nuevos y fallecen 6.100 mujeres al año, lo que convierte a esta enfermedad en la primera causa de muerte por cáncer en mujeres argentinas. Sin distinción de sexos, es el cáncer de mayor incidencia y uno de los que muestra los más elevados índices de mortalidad, luego del de pulmón y del colorrectal.
Las organizadoras de “Un lazo de amor para Cafayate”, Fernanda Medina y Lucía Ramos Frías, son sobrevivientes de cáncer de mama. 
Medina fundó Lazos de Amor hace cuatro años. “No en todos los casos esto sucede, pero yo sufrí la pérdida del cabello y me pude comprar una peluca, que en aquel momento era costosa y hoy lo es aún más. Pensé que yo la podía tener, pero que había muchas mujeres que no”, comentó. Agregó que sabiendo cómo era “el golpe emocional y físico que produce la enfermedad” y que no iba a poder ayudar en su tránsito por este camino a otras mujeres desde el área de la salud, concluyó que sí era adecuado hacerlo en la parte estética. Decidida a esto, hizo unas cuantas pelucas y para detectar las necesidades y las destinatarias armó un grupo de whatsapp. Este se fue engrosando cuando se corrió la voz. Así llegaron las jornadas de recolección de cabello o los eventos, de gran porte, que se fueron realizando en colaboración con otras fundaciones. Actualmente el flujo en redes sociales se amplió a Facebook. 
“Caí en cuenta de que no iban a ser unas cuantas peluquitas y de que no era algo de un rato o pequeñito, sino que esto tenía fuerza. Después comenzó a llegar gente del interior y vi que esto era una necesidad y por qué no llamarla así. La mujer es dueña de verse bien y de sentirse anímicamente bien, cuidada, atractiva”, describió. Para Medina si bien la necesidad de las residentes de la ciudad o el interior es la misma, aquellas las precisan ahora más que nunca, porque su traslado está condicionado por las restricciones de circulación que impuso la pandemia por Covid-19. Agrava la situación su condición de pacientes de riesgo. “Es bueno poder centrarnos en esas localidades y que no tengan que estar esperando un mes o más, porque se enferman, comienzan los tratamientos y se les cae el cabello. Es un antes y un después cuando se ponen la peluca. Es increíble ver el efecto cuando vienen rapadas y con señales del proceso de pérdida de cabello”, destacó Medina. 
Añadió que Ramos Frías, quien es cafayateña, asumió la responsabilidad de recoger el cabello donado y de distribuir las pelucas entre quienes las procuren. “Poder hacer esto es un gran logro que uno nunca se había imaginado y ahora aspiramos a que más gente lo vea y se entere, a que esto se expanda, a tener llegada y abrirlo”, concluyó.
El proyecto Luchá, que lleva adelante Ramos Frías, se inició hace un poco más de un año y tiene tres pilares fundamentales: visibilizar, acompañar e informar sobre el cáncer de mama. “Siento que fui una bendecida, de esos casos que son uno en un millón”, sintetizó Ramos Frías. Relató que recibió el diagnóstico de cáncer después de una punción para biopsia y varios estudios que le siguieron. Todos apuntaban a que la masa extraña que se alojaba en una de sus axilas era maligna. Luego su mastóloga y oncóloga recomendó que debía ser intervenida quirúrgicamente para extirpar el tumor. “No se explicar aún bien por qué, pero después de eso me dijeron que había sido un milagro y que ya no hacía falta seguir operando ni haciendo tratamiento. El tumor finalmente fue negativo”, detalló Lucía, que continúa bajo controles médicos estrictos, aunque dijo estar en condiciones de afirmar que “el universo me abrazó regalándome la oportunidad de seguir en este camino desde este lugar”. 
Al adentrarse a lo que ella denominó “el mundo del cáncer de mama” apuntó que descubrió que en Salta no había ninguna asociación o grupo que se dedicara a informar y acompañar a quienes atraviesan por el proceso. Por eso el año pasado alió su profesión de fotógrafa con el proyecto Luchá para el Octubre Rosa. “La primera acción que unió mi fotografía con lo social fue una movida que hice hace unos años para ayudar al hijito de un amigo que tenía problemas de salud y que vive con su familia en Bolivia. Gracias a la solidaridad de la gente que se sumó a las sesiones que hice pudimos ser de gran ayuda para que Tomi sanara”, señaló. Así, en el Hospital Público Materno Infantil puso en 2020 una muestra de imágenes y organizó un ciclo de charlas informativas y testimoniales. Sobre la jornada de mañana dijo: “Este es un sueño para ayudar a las mujeres de Cafayate que no pueden acceder a pelucas oncológicas. Sé que va a ser de gran ayuda y que mi pueblo merece todo el amor que a partir de este proyecto vamos a brindarle”.
Cabe señalar que el evento será realizado al aire libre, cumpliendo los protocolos de prevención de Covid-19. 

Temas

Últimas Noticias

Últimas Noticias de vida-y-tendencia

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...