Piden pavimentar la "calle detrás de los telos"

La calle Río Bermejo hasta ahora no fue nunca noticia. Es uno de esos lugares de la ciudad que muchos conocen, pero se hacen los desentendidos; inclusive los funcionarios.
La Río Bermejo sería la hipotenusa del triángulo que se forma junto a la ruta provincial 26 y la avenida Tavella. En la jerga de la noche es la “calle detrás de los telos”. Pero para la gran mayoría de los transeúntes son dos cuadras que merecen ser pavimentadas.
Esa calle está destruida y es muy utilizada no sólo por los clientes de los tres moteles alojamiento de allí sino también por trabajadores, vecinos, y por niños escolares y maestras que por allí “cortan camino” para llegar y volver de las paradas de colectivos de la Tavella.
La calle es un atajo, pero peligroso porque sólo un tramo tiene pavimento, el resto es lo que queda de un camino que alguna vez tuvo ripio y que se fue lavando con el paso de los años y de los vehículos. En los últimos tiempos, cuando se amplió el comienzo de la ruta provincial 26 y se hizo avenida de doble mano todos los desvíos fueron por esa calle y cuando concluyeron las obras nunca la arreglaron.
La calle quedó totalmente olvidada por aquellos funcionarios y ahora, una empresaria del sector pide que arreglen ese tramo de calle que es muy utilizado por muchas personas.
“La Cerámica se comprometió a donar material aunque sea para emparejar la calle. Hay un caño roto que hace que siempre haya agua. Eso se suma a los grandes pozos que se fueron armando y que nadie arregla. Ahora vuelven las lluvias y todo eso se volverá intransitable porque esos cráteres se llenan de agua y son muy profundos”, dijo Mary Romero. “Yo le pido a la intendenta que venga a ver la problemática de esta calle que es muy utilizada por los trabajadores de los moteles que entran y salen de sus jornadas”, concluyó.
Son también muchos los vecinos que utilizan esa cortada para salir de los barrios hacia y desde el centro. Por las madrugadas es incesante el tránsito de los trabajadores y los chicos que van a las escuelas; el lugar también es inseguro. En tiempos de lluvia es una aventura total transitar por ahí. No hay veredas y hay una cantidad impresionante de basura. Nadie la limpia, rellenan los baches con ladrillos, con restos de cerámicas, de obras de construcción o de pavimento que traen de otros lados. Caminar cuando llueve es imposible.
Los que también padecen con el pésimo estado de la calle son los taxistas y tacheros clientes de la estación de GNC que allí está ubicada y que utilizan para carga de combustible y descanso merecido del trabajador.
“Sabemos que lo ideal es que pavimenten esa calle, pero lo que pedimos al menos es que le pasen una máquina que nivele el terreno. Nosotros tenemos a nuestros trabajadores y a nuestros proveedores que sufren para entrar y salir. Hace poco nos iluminaron esa calle y lo festejamos. Ahora sólo pedimos esa mejora”, concluyó la empresaria.

Contrastes

No sólo es la calle Río Bermejo. La que la cruza perpendicularmente se llama Río Wierna y está en las mismas condiciones que la ya mencionada. En la intersección además hay canchas de fútbol 5 de la Liga de Fútbol de Salta. Esa arteria comunica con los barrios del sudeste y también es una pesadilla para circular en auto, bicicleta, motocicleta o a pie. Es una salida a la ruta 26 y es fiel testigo del contraste porque uno cruza la avenida hacia el sur y puede ver del otro lado la calle pavimentada y digna de ser transitada.
 

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