Las claves para empezar a  perder peso en enero y no recuperarlo a lo largo del 2022

Bajar de peso es uno de los propósitos más repetidos cada año. Si querés cumplirlo, tomá nota de estos consejos y estarás un poco más cerca de conseguir tu peso saludable.
La historia la conocemos todos, por experiencia propia o de amigos y familiares. Toca despedir el 2021 y abrazar el 2022. Como cada año, empezamos a plantear cómo será el siguiente, con la esperanza de que esté lleno de amor, trabajo y, sobre todo, salud. Sí, ha llegado el momento de incorporar hábitos saludables (sobre todo si te has dejado llevar un poco a lo largo del año pasado). Y es que estrenar año es una invitación a la mente para conectar con buenos propósitos. 
No se trata solo de conseguir un cuerpo de infarto, sino también de tener hábitos que te hagan sentir bien y cuiden tu salud.
La responsable del departamento de coaching de PronoKal Health Group, Pilar Morales, nos ofrece una serie de preguntas para ayudarnos a ser más conscientes de qué acciones y pensamientos nos acercan al deseo de vivir este nuevo año de forma positiva y saludable, adquiriendo con ilusión el compromiso de cuidarnos. 
Como coach, Pilar nos recuerda que cada persona es experta en su propia vida y, por ello, nos invita a plantearnos una serie de cuestiones, para darnos cuenta de qué podemos mejorar y crear y así armar nuestro propio decálogo para un año feliz y responsable con nuestro cuerpo. Pilar propone mirar hacia delante y priorizar uno de los aspectos más importantes para la salud: la alimentación. ¿Qué te parece el buen propósito de acabar con el sobrepeso?

El decálogo 

Pilar Morales, de PronoKal, te propone que respondas a estas preguntas y que repases tus respuestas para darte cuenta de qué cosas te acercan y qué cosas te alejan de conseguir tu deseo de un peso saludable. A partir de ahí, puedes construir tu propio decálogo para disfrutar de un año sin sobrepeso. 

1) ¿Te has marcado un objetivo concreto en relación al peso que quieres tener?
2) Si estás haciendo dieta, ¿has buscado aliados que te apoyen en tus decisiones o piensas afrontar en solitario las situaciones problemáticas?
3) ¿Decidís antes de sentarte en la mesa lo que vas a comer y lo que no o dejás la decisión para el momento crítico?
4) ¿Parás de comer cuando sentís que tu estómago ya tiene suficiente o, en el momento de comer, solo conectás con las sensaciones placenteras en la boca?
5) ¿Habitualmente, dejás algo en el plato o actuás como si fuese obligatorio terminárselo todo?
6) ¿Compensás con una dieta sana los posibles excesos “puntuales” en tu alimentación?
7) ¿Habitualmente, comés muy rápido o más bien degustás lentamente y alargás el placer de cada bocado?
8) En tu vida cotidiana semanal, ¿tendés a centrar el placer solo en la comida o te encargás de que haya también espacio para otros placeres cotidianos como la lectura, la música, pasear, practicar algún deporte, relacionarte?
9) ¿Tendés a vivir con prisa de manera continuada o te ocupás de que haya espacios en tu día a día para ralentizar el ritmo de tu tiempo y disfrutar más del momento?
10) ¿Planificás las comidas teniendo en cuenta tu propósito de tener un peso saludable o sos de improvisar lo que comés sin pensar en tu peso?
Disfrutar de este nuevo año y cuidar de la salud son dos deseos compatibles. Para integrarlos, Pilar Morales nos propone tres ideas clave sobre las que construir nuestras alternativas de acción:
1. Creá un espacio en tu vida cotidiana para el placer. La comida no debería ser la principal responsable de tu felicidad. Planteate qué cosas te hacen feliz y generá espacio para ellas en tu vida cotidiana. El día tiene 24 horas. ¿Qué tal empezarlo dedicando 15 minutos diarios a algo que simplemente te haga disfrutar?
2. Marcate un objetivo específico en relación con tu peso y cuidá que sea saludable y realista. Buscá ayuda profesional si el reto es demasiado grande o si no sabes cómo alcanzarlo.
3. Planificá tu tiempo y tus acciones de manera que te acerquen a lo que deseás conseguir.

 

Claves

la educación alimentaria. Esta es la plataforma sobre la que se logra la pérdida significativa de peso. La consulta con profesionales también es importante para adaptarse a un nuevo estilo de vida de for­ma duradera y evitar los efectos rebote usuales de las dietas sin supervisión. 

La organización. Mayor probabilidad de comer sano tiene quien decide qué ingerirá antes de sentarse a la mesa que quien deja el menú para último momento.

La saciedad. Se debe parar de comer cuando uno siente que el estómago ya tiene suficiente. Malo es al momento de comer solo conectar con las sensaciones placenteras en la boca.

Conectar con el placer. Hay que hacerse espacio para otros placeres cotidianos como la lectura, la música, el pasear, el practicar algún deporte y el relacionarse.
 

Fuente Marie Claire

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