¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

22°
2 de Marzo,  Salta, Centro, Argentina
PUBLICIDAD

Siguen las críticas en el norte al Fondo de Reparación

Para el empresario es necesario "que se haga un pacto serio, de caballeros, entre el Gobierno que pone los recursos, los empresarios y los sindicatos, para poder ejecutar la obra pública" y remontar la crisis.
Sabado, 09 de diciembre de 2023 02:57

Es sabido que hace décadas hay obras que se licitan, adjudican y no se ejecutan o se ejecutan a medias, y miles de ciudadanos siguen penando por la obra pública que no se concreta. Para Miguel Francisco Esper, un empresario de la construcción de más de 40 años en el rubro, eso no es producto de la casualidad, no responde a falta de presupuestos o a los índices de inflación; por el contrario, Esper asegura que son decisiones que se adoptan con el fin de que esa erogación estatal persista por años "para el beneficio de unos pocos que hacen grandes diferencias económicas mientras poblaciones enteras siguen sufriendo la falta de obras vitales. La obra pública ha sido y sigue siendo un agujero negro, un tarro sin fondo por el que se van millones de pesos, recursos que son de los contribuyentes y por eso el común de la gente, sin conocer de cuestiones técnicas, sospecha que muchas se hacen mal con el solo objeto de hacerlas de nuevo. Tienen razón porque ese es el negocio de unos pocos vivos".

Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

Es sabido que hace décadas hay obras que se licitan, adjudican y no se ejecutan o se ejecutan a medias, y miles de ciudadanos siguen penando por la obra pública que no se concreta. Para Miguel Francisco Esper, un empresario de la construcción de más de 40 años en el rubro, eso no es producto de la casualidad, no responde a falta de presupuestos o a los índices de inflación; por el contrario, Esper asegura que son decisiones que se adoptan con el fin de que esa erogación estatal persista por años "para el beneficio de unos pocos que hacen grandes diferencias económicas mientras poblaciones enteras siguen sufriendo la falta de obras vitales. La obra pública ha sido y sigue siendo un agujero negro, un tarro sin fondo por el que se van millones de pesos, recursos que son de los contribuyentes y por eso el común de la gente, sin conocer de cuestiones técnicas, sospecha que muchas se hacen mal con el solo objeto de hacerlas de nuevo. Tienen razón porque ese es el negocio de unos pocos vivos".

Para el empresario norteño es necesario "que se haga un pacto serio, de caballeros, entre el Gobierno que pone los recursos, los empresarios que ponen el trabajo y los sindicatos que deben velar por el interés de los obreros porque es imposible lo que propone el presidente electo Javier MIlei, que hay que parar la obra pública y que hay que hacerlo solo con el aporte privado. Hay muchas cosas que tiene que hacer el Estado, sea nacional, provincial o municipal, pero hay que ser honestos para trabajar. Desde los técnicos que elaboran los planos y los presupuestos, siguiendo por los funcionarios de las áreas de obras públicas que lanzan las licitaciones, hasta llegar a los empresarios que hacen las ofertas, tenemos que sincerarnos. La obra pública a los contribuyentes les cuesta un 50 por ciento más de lo que realmente cuesta y creo que con ese porcentaje todavía me quedo corto".

Agregó Esper: "El mejor ejemplo en los departamentos San Martín, Orán y Rivadavia lo tenemos con el Fondo de Reparación Histórica que nadie sabe dónde fue a parar o, en todo caso, fue a parar a obras sobrevaluadas que además beneficiaban al funcionario de turno porque 'da la causalidad' que el funcionario tiene un establecimiento de miles de hectáreas por donde pasa la ruta provincial 54 que se llevó la mitad del presupuesto del FRH".

Dio otro ejemplo: "El tema del agua que se presupuestó con el mismo Fondo de Reparación Histórica, después con el Fondo del Bicentenario, después con los presupuestos provinciales, y todavía en el norte si no llueve no hay agua ni para beber. El acueducto que tenía que venir desde Yacuy a una cisterna de almacenamiento en Tartagal ha costado cientos de millones y nunca se terminó de hacer. Nadie me lo contó, yo me fui a ver lo que hacían y era un desastre".

"Los inspectores de obra son piezas fundamentales en todo el sistema, siempre que controlen y que no se pongan del lado del contratista para cubrirle las falencias, actitud que lógicamente no es gratis. El daño económico que se le hace a los salteños o a los sanmartinianos es enorme,, pero si esto no cambia, si no hay honestidad y compromiso, los millones se van a seguir yendo a los bolsillos de unos cuantos y el agua, las rutas, las escuelas, los hospitales van a seguir brillando por su ausencia", reflexionó. Esper.

Batallar con sindicatos

En materia de obras públicas los empresarios deben batallar cada día con el gremio que nuclea a los trabajadores de la construcción, "que les descuentan religiosamente a los trabajadores pero van a la clínica y no tienen cobertura médica, de manera que van al hospital público. No tienen prácticamente beneficios y eso sucede porque los recursos los maneja el secretario general de la Uocra que está en Bahía Blanca y no tiene idea de lo que sucede en Salta, ni las necesidades que tienen sus afiliados. Mi idea desde mi experiencia es que tenemos que replantearnos toda la situación y los involucrados deben ser también los intendentes que no pueden hacerse los distraídos cuando saben que determinada obra se está haciendo mal con el único objeto de que el empresario que la ejecuta o algún amigo, vuelva a presupuestar para reparar lo que él mismo hizo mal".

Esper es empresario de la construcción, o al menos lo fue, por más de 40 años, ejecutando obras civiles en especial para el sector de los hidrocarburos. En la década del '90, luego de la privatización de YPF, las operadoras de área requirieron obras viales y otras sobre superficie, lo que implicó millonarias inversiones en la cuenca del NOA. Eso hizo posible que el norte se constituyera como el segundo productor de gas de la Argentina después de Neuquén. Pero antes que eso, con YPF siendo estatal, los contratos de obras eran permanentes y Esper era uno de los principales contratistas por lo que llegó a tener medio millar de empleados propios en la empresa Perelco.

 

Temas de la nota

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Temas de la nota

PUBLICIDAD