Shari Diamond es abogada, psicóloga social, docente de la Escuela de la Universidad de Leyes de Northwestern y profesora de investigación en la Fundación Americana de Abogados de Estados Unidos.
La especialista se ha dedicado a estudiar el juicio por jurados, sistema que comenzará a implementarse en Salta por iniciativa del Gobierno de la Provincia en un plazo que aún no está definido.
Diamond estuvo ayer en Salta para dictar una conferencia sobre el proceso en el que los ciudadanos resuelven causas judiciales. En diálogo con El Tribuno, afirmó que, en un 20 por ciento de los casos, la gente común tiende a absolver más que los jueces tradicionales.
¿Cuáles pueden ser las ventajas del juicio por jurados en un país como Argentina?
Argentina pertenece al concierto de naciones democráticas y el jurado es la institución democrática directa por excelencia porque lleva a los ciudadanos adentro del sistema de Justicia.
Es un proceso en el que intervienen jueces y jurados. Los jurados, en todas las naciones democráticas, demuestran ser excelentes determinadores de los hechos por el gran nivel de deliberación que tienen.
Además, el hecho de servir como jurados les hace ganar mucha confianza en el sistema de Justicia y los hace ciudadanos más democráticos.
Entre quienes cuestionan el juicio por jurados se plantea si realmente la población está preparada para juzgar en una sociedad con el nivel de educación y alfabetización de la Argentina ¿Cualquiera puede ser parte de un jurado?

Muchas de las personas que sirven como jurados no son precisamente las más educadas. Cuando alguien es llamado a ser jurado siempre tiene un poco de temor y nervios. Se pregunta si será capaz de hacerlo.
Pero después, cuando están en el jurado deliberando con otras 11 personas de distintas extracciones sociales y capacidades, se mezclan y terminan produciendo muy buenas decisiones porque tienen lo que quizás escasea en temas jurídicos, que es el sentido común.
Hubo un caso en Estados Unidos en que había que determinar si una persona había actuado con extrema crueldad y violencia. En el jurado había una empleada doméstica que compartió su visión personal con los demás, que tenían más educación o nivel social. Sin embargo su opinión acerca de qué era lo que consideraba una conducta de ese nivel fue una contribución muy grande y se llegó a un veredicto unánime. Eso es lo que, en definitiva, significa el juicio por jurados.

Justamente en este momento hay disturbios en Ferguson, Estados Unidos, porque se cuestiona la decisión de no enjuiciar a un policía que mató a un joven afroamericano ¿Cómo toma la sociedad en Estados Unidos las decisiones de los jurados?

En general, el pueblo norteamericano tiene una enorme confianza en el veredicto del jurado. Es un sistema que goza de mucha popularidad según las encuestas. Eso es en general.
Con respecto al caso particular de Ferguson, hay que explicar que, en un juicio en Estados Unidos, siempre hay dos partes. Por un lado está el jurado clásico que conocemos, el de 12 personas. Pero antes de que se pueda realizar el juicio, el fiscal tiene que mostrar su caso en secreto en una audiencia ante un gran jurado compuesto por 24 personas. Ahí muestra las pruebas que tiene y son los jurados los que deciden si hay pruebas suficientes como para ir un juicio.
Los problemas que se produjeron ahora son por la decisión de este gran jurado. Fue finalmente el fiscal el que decidió no llevar el caso a juicio. Justamente, el pueblo quería era que la causa fuera a un juicio ante un jurado.
¿Para qué tipo de casos es apropiado el sistema de juicio por jurados?

En Estados Unidos cualquiera tiene el derecho de solicitar un jurado si afronta una pena posible de más de seis meses de prisión. Eso implica que son juzgados de esta forma muchísimos delitos, no necesariamente los graves.
Se estudiaron las diferencias que existen entre las decisiones que toman los jurados y los jueces tradicionales ¿Hay más casos que terminan en condenas con este sistema?
Se han hecho muchísimas investigaciones. En general, los jurados y los jueces acuerdan en las resoluciones en un 80 por ciento de los casos. Pero en el 20 por ciento restante, los jurados están más inclinados a absolver que a condenar.
Esto se estudió también en Corea para ver si era solo una cuestión americana. El resultado fue exactamente el mismo.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...