inicia sesión o regístrate.
“A pesar de que la carátula del caso está como supuesto homicidio/muerte dudosa, la guardia nocturna implicada en la muerte de mi sobrino Oscar Valdiviezo, ocurrida hace ya un año, aún no tiene detenidos”.
“Es indignante, pero hace pocos días los mismos implicados volvieron a golpear a cinco jóvenes durante un procedimiento que terminó con la detención de los mismos”, dijo Elva Fernández de Valdiviezo, quien fue la que denunció en su momento que el cuerpo de su sobrino, supuestamente “suicidado” en un calabozo de la comisaría 31, tenía heridas compatibles con tormentos, torturas y apremios ilegales de todo tipo, lesiones que fueron filmadas y fotografiadas para elevarlas en queja a la Justicia (ver nota de El Tribuno del 27/10/2012).
Días posteriores a su inhumación la Justicia ordenó una segunda autopsia, la que confirmó la presencia de las lesiones denunciadas en su momento y la invalidez del certificado emitido cuando se entregó el cuerpo a los familiares, a escasas dos horas del deceso del mismo, en donde se omite las verdaderas causas de la muerte de Oscar Valdiviezo, un peón rural radicado laboralmente en esos momentos en la localidad norteña de Ballivián. “Mi sobrino en el momento de su detención tenía en su poder el dinero de una quincena, que jamás apareció, a pesar de que el jefe de Policía en persona nos prometió hacernos devolver a los deudos o a los hijos de Oscar, que tanto lo necesitan hoy”.
Valdiviezo murió supuestamente ahorcado en una celda de la comisaría 31 de Rosario de la Frontera. Su cuerpo fue maquillado y entregado a sus familiares apenas dos horas después de su deceso. “Estamos agradecidos por el cambio de carátula, pero sin detenidos la causa parece haber tocado techo, pero lo que más nos indigna, tanto a los familiares como a los integrantes de la Comisión de Familiares Contra la Impunidad, es que el personal de guardia de aquella perversa noche aún se encuentre en funciones dentro de la misma jurisdicción y vuelva a ser acusados de continuar golpeando detenidos, como lo señala la nota publicada por El Tribuno el lunes pasado. Hoy vamos a la marcha como todos los viernes y vamos a recordar a tantos desaparecidos y víctimas de crímenes que aún esperan justicia”, dijeron.
Desaparecido hace cinco años
Otra integrante de la comisión contra la impunidad denunció que hace ya cinco años que su hijo, el ingeniero en computación Cristhian Fernando Luna, se encuentra desaparecido. “Así es, esta no es una palabra que se puede asociar sólo a la dictadura, en Salta tenemos decenas de desaparecidos”, dijo. “Cristhian desapareció poco después que su amante, Andrea, me llamara para decirme que él se había suicidado en su departamento. Yo fui allí y no hallé nada, ni siquiera su celular. Desde entonces espero una respuesta de la Justicia, una detención, la verdad, pero no obtuve nada. Todo lo que sé es que mi hijo realizaba trabajos para un prestigioso estudio impositivo/contable de un empresario salteño cuya secretaria, a la vez, era la compañera de mi hijo. Ella telefónicamente me informó, al parecer, de un falso suicidio”, denunció.