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En las últimas horas, la Policía de Córdoba, por orden del fiscal Raúl Garzón, concretó la detención de un segundo hombre vinculado al femicidio de Agostina Vega, ocurrido entre el 23 y 24 de mayo pasado. Se trata del mismo hombre que previamente había ofrecido detalles de manera reservada a TN sobre los últimos días de la adolescente y sobre la rutina del principal sospechoso, Claudio Gabriel Barrelier, en la vivienda de calle Del Campillo al 800. La imputación contra él sería por encubrimiento agravado, sumándose a la investigación que mantiene detenido a Barrelier.
Barrelier, de 34 años, sigue internado en el hospital de la cárcel de Bouwer bajo estricta vigilancia psiquiátrica, debido a brotes y tendencias suicidas. Por esta razón, la indagatoria del principal acusado fue postergada hasta que su estado de salud lo permita. Mientras tanto, peritos oficiales trabajan para determinar si Barrelier es imputable y si comprendía la criminalidad de sus actos al momento del crimen.
La causa se centra en la vivienda de la calle Del Campillo, donde se realizaron peritajes acústicos, recolección de material genético en el baño y secuestro de un colchón para análisis de laboratorio. Además, se investiga la existencia de una posible cadena de encubrimiento, incluyendo el rol de la presunta dueña del vehículo que habría sido utilizado para trasladar el cuerpo de la adolescente.
El caso también incluye antecedentes de 2025, cuando una joven de 21 años denunció a Barrelier por privación ilegítima de la libertad, tras ser atada con precintos y engañada con promesas de dinero. Esa causa fue acumulada a la investigación por el femicidio de Agostina, ampliando la gravedad del historial del principal sospechoso.
El amigo ahora detenido había declarado previamente que conocía bien a Barrelier y a la familia de Agostina, y que el sábado previo al crimen estuvieron juntos en actividades cotidianas, como jugar al fútbol y asistir a un cumpleaños.
“Al mediodía me fui con Claudio a donde él jugaba al fútbol. Ahí estaba Agostina con su hermano más chico y su mamá”, recordó. De acuerdo con su testimonio, después asistieron juntos a un cumpleaños y más tarde cada uno siguió su camino.
También aseguró haber escuchado una situación que llamó su atención: “Cuando estábamos en la cancha, escuché que Agostina le pidió su número de teléfono. En ese momento él no se lo da”.
El hombre también afirmó que, cuando la madre de Agostina le avisó de la desaparición durante la madrugada, salió a buscar a la adolescente junto a otras personas.
Además, sostuvo que Barrelier no participó de esos recorridos y reveló un detalle que le resultó extraño al regresar a la casa que compartían: encontró un acolchado distinto sobre una de las camas. “Las colchas que yo tenía el sábado al mediodía antes de irme eran grises. Cuando volví, era otra, no la había visto nunca”, señaló.
Su detención marca un avance en la investigación, ya que permite a la justicia profundizar en la cadena de encubrimiento y evaluar la posible implicación de otras personas vinculadas al femicidio.