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Gracias Messi: por la magia, por la entrega y por la gloria

Messi jugó su último partido con la Selección argentina en el Monumental. Tras 21 años, el astro fue homenajeado, lloró y tuvo su último grito de gol.
Miércoles, 07 de octubre de 2026 01:21
Lionel Messi, capitán de la Selección argentina, durante su despedida en el Monumental.

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Un último gol, homenajes y ovaciones que hicieron retumbar el Monumental acompañaron ayer la despedida de Lionel Messi de la Selección argentina, frente a Benín y ante más de 85.000 personas que convirtieron el cierre de sus más de dos décadas con la albiceleste en una celebración cargada de emoción.

El estadio llevaba más de dos horas lleno cuando Messi apareció sobre el césped para calentar y el público que colmó las tribunas se levantó para recibirlo con una de las mayores ovaciones de una noche concebida, desde mucho antes del comienzo del partido, como una dolorosa despedida.

Lágrimas y homenajes

En el campo lo esperaban mensajes de agradecimiento -"Gracias por hacernos felices"- y una camiseta gigante con el número 10 en la espalda y una sola palabra en el lugar reservado para el nombre: "Gracias".

Messi ya había llorado antes de pisar el césped. Lo hizo dentro del colectivo que trasladó al equipo hasta el Monumental, mientras atravesaba la multitud de aficionados que aguardaba la llegada de la selección y coreaba su nombre.

En las tribunas estaban su esposa y su hijo, además de su madre, así como Sergio 'Kun' Agüero y varios futbolistas campeones del mundo con la celeste y blanca en 1978, 1986 y 2022, entre ellos Ángel Di María, histórico socio de la Pulga en el seleccionado.

El himno fue cantado por Fabio Santana, excombatiente argentino en la guerra de 1982 por las Malvinas, que tuvo a su lado la bandera reivindicatoria de la soberanía sobre las islas exhibida por los futbolistas argentinos tras el triunfo ante Inglaterra en las semifinales del último Mundial.

Messi mantuvo la mirada fija al frente durante casi toda la interpretación, pero al apagarse los últimos acordes volvió a quebrarse y se secó las lágrimas antes de saludar a sus rivales.

Los homenajes continuaron incluso con el partido ya en marcha. Al cumplirse el minuto 10, el árbitro detuvo el juego y todo el Monumental se puso de pie para ovacionar al hombre que convirtió en propio el 10 que antes había inmortalizado Diego Maradona. Hubo fuegos artificiales y un solo grito repetido desde las gradas: "Messi, Messi, Messi".

El último grito de gol

Tras una primera parte en la que el homenajeado buscó sin éxito el gol en cuatro ocasiones -con remates a distancia e incluso un intento de gol olímpico-, el momento que todo el estadio esperaba llegó en la segunda. Una falta sobre Giay dentro del área terminó con la pelota en el punto de penal y Messi, máximo goleador histórico de Argentina, se hizo cargo.

El capitán convirtió su gol número 126 con la Selección y desató otra de las grandes ovaciones de la noche. Sus compañeros corrieron a abrazarlo mientras la multitud volvía a corear su nombre. Era su partido número 208 con Argentina, cifra récord para el futbolista con más presencias y goles en la historia de la albiceleste.

Y la última jugada fue suya. Messi ejecutó un tiro libre que se marchó desviado y, apenas después, el árbitro se acercó, pidió la pelota y se la entregó al capitán antes de señalar el final del encuentro, que acabó con triunfo argentino por 3-0.

Messi recibió así el balón con el que acababan de terminar sus más de dos décadas con la selección argentina. Las tribunas volvieron a ponerse de pie y su nombre bajó una vez más desde los cuatro costados del estadio.

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