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El ruido del parquet volvió a tener otro significado. Ya no se trata de sumar en la tabla ni de corregir detalles a futuro: los playoffs de la Liga Argentina cambiaron el tono de la temporada y obligaron a los equipos a mostrar su mejor versión. En ese contexto, Salta Basket entendió rápido el mensaje, reaccionó a tiempo y terminó construyendo una victoria sólida ante Estudiantes de Tucumán por 78-62 para adelantarse 1-0 en la serie de Reclasificación.
El inicio no fue el esperado para los dirigidos por Ricardo De Cecco. La visita salió con mayor intensidad, impuso ritmo y llegó a tomar una ventaja superior a los diez puntos en el primer cuarto. La “Cebra” encontró espacios, lastimó desde el perímetro y obligó al conjunto local a replantear rápidamente su estrategia.
Pero si algo distingue a este equipo salteño es su capacidad de respuesta. A partir del segundo período, el partido cambió de manos. Salta Basket ajustó su defensa, comenzó a correr mejor la cancha y encontró variantes ofensivas que desacomodaron a los tucumanos. La remontada no fue casual: fue el resultado de una ejecución precisa y de una lectura correcta del juego.
El respaldo del público en el estadio Delmi también jugó su partido. Como en la fase regular, la gente acompañó y empujó en los momentos clave. Ese impulso se tradujo en intensidad defensiva, transiciones rápidas y confianza en los lanzamientos. La energía colectiva terminó inclinando definitivamente la balanza.
“Los playoffs son otra competencia”, había anticipado De Cecco en la previa. Y el desarrollo del juego confirmó esa idea. Cada posesión tuvo peso propio, cada error se pagó caro y cada ajuste táctico marcó diferencias. Los tiempos muertos se multiplicaron, las defensas se endurecieron y el margen de error se redujo al mínimo.
Un factor determinante en el desarrollo fue la situación del extranjero de Estudiantes, Joseph Hampton. Cargado de faltas personales, tuvo que salir del partido en un momento clave y no pudo disputar el tercer cuarto. Su ausencia impactó directamente en la estructura ofensiva del conjunto tucumano, que perdió presencia y claridad en ataque.
Del otro lado, la figura de Sahir Abdala se volvió determinante. El escolta santiagueño fue el goleador del encuentro con 20 puntos, pero su aporte no se limitó al aro: también rompió líneas defensivas, generó espacios y sostuvo el ritmo ofensivo del equipo en los momentos más exigentes.
Con el correr de los minutos, Salta Basket consolidó su dominio. Controló los tiempos del partido, manejó la diferencia y cerró el juego con autoridad. El 78-62 final no solo refleja la superioridad en el marcador, sino también en el desarrollo general del encuentro.
Más allá del resultado, el triunfo tiene un valor estratégico. Al haber terminado mejor posicionado en la fase regular, el conjunto salteño cuenta con ventaja deportiva y la posibilidad de disputar más partidos en casa. Haber ganado el primer punto refuerza esa condición y le permite encarar lo que viene con mayor margen.
Sin embargo, la serie está lejos de definirse. Estudiantes de Tucumán ya demostró que puede competir y que no será un rival sencillo. La Reclasificación se juega al mejor de cinco partidos y cada duelo presenta un escenario distinto.
El segundo capítulo se disputará este viernes, nuevamente en el estadio Delmi, desde las 21.30. Allí, Salta Basket buscará estirar la ventaja y acercarse a la clasificación, mientras que los tucumanos intentarán recuperar terreno y emparejar la serie.
Con el primer paso dado, el equipo salteño dejó una señal clara: en los playoffs de la Liga Argentina, no alcanza con jugar bien por momentos. Hay que sostener, ajustar y ejecutar con precisión. Y en ese terreno, los infernales empezaron con el pie derecho.