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De la mala junta a campeón indiscutible: la vida de Ramón "Hormiga" Quiroga

El púgil oranense se crió en un ambiente hostil, pero siempre tuvo el ala protectora de su familia. Logró ser representante olímpico y actualmente es el dueño de la corona mosca a nivel nacional. 
Domingo, 31 de mayo de 2026 01:59

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Por Franco Giménez
@ElTribuno


Ramón Quiroga, boxeador de la ciudad de Orán, tuvo que atravesar muchos momentos duros para llegar a convertirse en campeón argentino en la categoría mosca. En diálogo con El Tribuno, el pugilista nos cuenta su historia.
"Mi infancia fue dura, no fue como la de todo chico. Me crié en la pobreza con mis hermanos y mi mamá. Mi madre fue la que siempre estuvo, a pesar de su discapacidad, ella es sorda muda, y nos sacó adelante. Cuando era chico me daba cuenta de la situación. En ese momento no tenía padre, no sabía quien era, pero estaba a cargo de nosotros mi madre, que hacia todo lo posible para que no nos falte el pan. A veces comíamos y a veces no".


Quiroga contó como fue crecer en un entorno rodeado de drogas y, lo que muchos llaman, mala junta: "A los 12 años empecé a tener, como muchos dicen, malas amistades. Yo no las veo así, eran amistades que, el estar ahí, era disfrutar la vida. Uno cuando es chico ve a los grandes hacer esas cosas y lo quiere hacer. Estaba en una etapa de consumición, consumía todo tipo de sustancias: marihuana, poxirran, pastillas".
El boxeador salteño relata como fue que comenzó a entrenar boxeo: "Mi hermano era mayor, vio la situación en la que estaba y me llevó a entrenar al gimnasio donde él entrenaba. Comencé como un hobby, porque no estaba tan motivado para el deporte, más allá de que siempre me gustó el deporte del contacto. Un día me encaró mi entrenador, Juan Carlos Videla, y me preguntó si estaba preparado para pelear. Yo le dije que sí y empecé a entrenar. Cuando pelee y gané todo, me di cuenta que lo mío era el deporte, era el boxeo. Desde ahí no paré, iba todos los días al gimnasio. En ese tiempo, el boxeo no era tan apoyado, hoy si se ve, pero antes era muy difícil. Yo siempre le metí voluntad y ganas de superarme".

De Orán, sin escala hacia Mendoza

Cuando cumplió los 18 años, un joven Quiroga decidió irse a Mendoza en busca de más oportunidades para destacarse en el boxeo: "Llegó la etapa adulta, a partir de los 18, ahí tomé la decisión de irme. Me fui a Mendoza. Estuve con Pablo Chacón. Comencé a entrenar, a superarme, a tener resultados en la parte deportiva. Salí campeón en varias competencias en Mendoza. Personalmente, me consideré uno de los mejores, porque a cada mendocino le pude ganar bien. Después me tocó venir a Salta para pelear el campeonato argentino. Se me dio. Fui campeón argentino en Salta y Catamarca. Formé parte de la selección argentina, viaje por el mundo, fui capitán de la selección y clasifiqué a los Juegos Olímpicos de Tokio".
Clasificar a los Juegos Olímpicos de Tokio fue uno de los sueños de Quiroga y esto es lo que dice a la hora de relatar su experiencia: "Clasificar a los Juegos Olímpicos ya fue un sueño cumplido. Lo que es la mente ¿no? Uno se lo propone, lo piensa, lo sueña todo el tiempo, automáticamente lo vas a atraer. Me tocó a mí. No fue fácil. Tuve que superar muchas etapas: entrenamientos, pelear puestos, combatir con los mejores, demostrar mi nivel, eso fue lo que me llevo a tener la clasificación. La verdad que estar ahí fue algo muy loco. Estar entre los mejores del mundo fue algo muy lindo para mí".


"Estoy contento con el equipo por lograr ese título argentino. Ahora estamos descansando. Pero tuve cosas negativas. Estuve lesionado, me tuve que operar. Realicé la rehabilitación por mi cuenta. No fue fácil. Imaginate, después de la operación, pasaron dos semanas y tuve que volver a trabajar, porque, a pesar de todos los logros que tengo, nunca me valoraron de donde yo soy. Busqué otros medios para salir adelante y recuperarme de la mejor manera. Agradecerle a Matías Ramos que se encargo de la recuperación del hombro", señaló el flamante campeón argentino.
El oranense tiene intenciones de defender el título y esta con expectativas de una pelea afuera de Argentina: "Ahora a descansar. Me gustaría defender el título. Existe la posibilidad de una pelea en Buenos Aires o ver si sale la oportunidad fuera del país. Me siento capacitado. Si hay que pelear con los mejores, hay que hacerlo".

Las recaídas y cómo salió de ahí

El propio boxeador reconoce que en varias ocasiones sufrió recaídas con las adicciones y cuenta como logró reponerse: "El tema de la droga lo tomo como una enseñanza, era chico. No recomiendo que ningún joven pase por esa situación, es muy fea. Yo creo que eso fue un aprendizaje que la vida me dio para ser más fuerte, que lo superará, el no quedarme con el pasado. Tuve la voluntad de cambiar, las ganas de superarme. Hoy en día cruzo a esas amistades que tenía antes y las saludo con la mejor. Trato de no olvidarme de donde vengo.Pero yo sé que cambié, y ellos también lo hicieron. Lamentablemente, algunos murieron, terminaron mal, pero muchos cambiaron".

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