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¡Impresionante, inigualables, insuperables! Puede haber millones de calificativos, pero todos van a ser ínfimos a la hora de hablar de toda la scaloneta. De nuevo a una final mundialista, pero no de 13 equipos como en Uruguay 1930, ni 15, 16, 24, ni tampoco 32, como en Qatar 2022, sino de 48. Qué grande es estar entre los dos mejores del mundo de 48 monstruos. Y cuando muchos lo daban por muertos... el "muerto" habló.
Jerarquía, profesionalismo y sobre todo puro amor. Las definiciones tras sufrir la final en Qatar y en este Mundial norteamericano con Cabo Verde, Egipto, Suiza y ayer con los "piratas" ingleses, todos gladiadores argentinos dirigidos por Lionel Scaloni siguen demostrando a cada minuto que nunca hay que bajar los brazos, a ignorar las críticas de los permanentes "destructores de felicidad" y principalmente mostrar que en este equipo no existen barreras hacia el Olimpo.
Este equipo que, desde la llegada del rosarino como verdadero estratega se agranda, nos ilusiona, nos hace sufrir, pero nos eleva todo el tiempo a la máxima expresión de la felicidad.
Una mezcla de carácter, unión, fuerza y puro fútbol logran mostrar que el cansancio es un tema secundario en cada desafío, solamente pensando que el objetivo final, es la gloria eterna.
"A estos jugadores no les pesa la responsabilidad. En el fútbol, como en la vida, hay que dejar todo hasta el final", había señalado en su momento el entrenador campeón, ese mismo técnico que cosechó como timonero de la albiceleste cuatro títulos oficiales, como la Copa América 2021, la Finalissima 2022, la Copa del Mundo de Qatar 2022 y la Copa América 2024.
Hicieron todo, lograron todo. Desde Scaloni y Messi, con Ángel Di María en su momento, pasando por Lautaro Martínez, Julián Álvarez, Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian "Cuti" Romero, Lisandro Martínez, Nico Tagliafico; Simeone, Leo Paredes, Mac Allister, Enzo Fernández, Nico González, Montiel, De Paul u Otamendi, entre otros, todo fue perfecto y van por la cuarta con la misma fuerza, pasión y sobre todo con un corazón inquebrantable. Que más pedirle a estos héroes.
Y lo cierto es que parafraseando el tango del inolvidable Julio Sosa: "A vos scaloneta, qué te van a hablar de amor".