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Lionel Scaloni sorprendió a la comunidad educativa de la Escuela Primaria Nº 233 “Maestro José Amancio Aparicio”, de la localidad jujeña de Santa Bárbara, al enviarles un cálido saludo y agradecerles el acompañamiento brindado a la Selección argentina durante el Mundial 2026.
“Les mando un fuerte abrazo y gracias por el apoyo. Estamos intentando hacer todo lo bueno hasta el final para que la gente disfrute. Un gran abrazo a todo Jujuy”, expresó el director técnico en un mensaje destinado a los alumnos, docentes, directivos y familias de la institución.
La escuela se encuentra en Valle Grande, en plena región de las Yungas jujeñas, donde las distancias, los caminos de montaña y el aislamiento forman parte de la vida cotidiana. Muchos estudiantes deben recorrer durante varias horas senderos entre cerros y, en algunos casos, realizar parte del trayecto a caballo para poder asistir a clases.
A pesar de esas dificultades, la comunidad educativa sostiene diariamente un proyecto basado en el compromiso, la perseverancia y el trabajo conjunto. La institución no solo brinda educación inicial y primaria, sino que también funciona como un espacio de encuentro, integración y contención para las familias que viven dispersas en la zona.
La Escuela Nº 233 ya había obtenido reconocimiento nacional en 2017, cuando un grupo de alumnos representó a Jujuy en la Feria Nacional de Innovación Educativa. En aquella oportunidad presentaron un proyecto de lombricultura para mejorar la producción de la huerta escolar mediante fertilizantes naturales elaborados con humus de lombriz.
En los últimos días, sus estudiantes volvieron a emocionar al país al poder observar por primera vez un partido de la Selección argentina dentro del establecimiento durante el Mundial. La historia fue difundida por diferentes medios y también recibió el reconocimiento del exarquero Sergio Goycochea, quien valoró el esfuerzo de los niños y los alentó a continuar persiguiendo sus sueños.
El saludo de Scaloni representó un nuevo momento inolvidable para una institución que simboliza el esfuerzo de la educación rural. Allí, en uno de los puntos más alejados de la geografía jujeña, docentes, alumnos y familias demuestran diariamente que la voluntad de aprender puede superar caminos, montañas y distancias.