inicia sesión o regístrate.
Miami respira clima de argentinidad. A pocas horas del partido de la Selección por los 16avos de final, las calles de la ciudad estadounidense quedaron teñidas de celeste y blanco con miles de hinchas que llegaron desde distintos puntos del país y del mundo para acompañar al equipo de Lionel Scaloni.
Las camisetas argentinas se multiplican en cada esquina y las reuniones espontáneas entre fanáticos son una constante. Sin embargo, el plato fuerte de la previa fue el tradicional banderazo, que en esta oportunidad promete convertirse en el más multitudinario desde el inicio de la Copa del Mundo.
Para este jueves fueron organizados dos encuentros principales: uno en un parque ubicado al norte de Miami y otro en el centro de la ciudad. Además, la convocatoria más esperada tendrá lugar en la intersección de la 85th Street y Collins Avenue, a pocos minutos de Little Buenos Aires.
Según las estimaciones, a los cerca de 25.000 argentinos que acompañaron al equipo en los primeros encuentros se sumarán miles de fanáticos que viajaron especialmente para esta instancia, impulsados incluso por nuevos vuelos anunciados por Aerolíneas Argentinas. También se espera una importante presencia de residentes argentinos en Florida, donde vive una de las comunidades albicelestes más numerosas de Estados Unidos.
Entradas imposibles y reventa millonaria
La otra cara de la fiesta vuelve a ser el precio de las entradas. Conseguir un boleto se convirtió en una misión casi imposible para buena parte de los hinchas, con valores que arrancan en los 2.500 dólares en los sitios oficiales de reventa.
La situación incluso fue reconocida por el presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, quien admitió que alrededor de 50.000 argentinos viajaron a Miami sin entradas.
"Entendemos que 50.000 personas que viajen sin entrada es lo que genera la Selección, así que hay que tratar de ayudar a la mayor cantidad posible, pero no entran todos", señaló el dirigente durante un homenaje por los 40 años del Mundial de México 1986 en la Casa Conmebol.
Tapia también confirmó que la AFA inició gestiones ante la FIFA para intentar liberar un remanente de localidades que habían sido adquiridas con anticipación.
La escalada de precios no sorprende. Durante la fase de grupos los tickets rondaron los 2.000 dólares y recién descendieron hasta los 1.400 para el partido frente a Jordania, cuando Lionel Scaloni confirmó que Lionel Messi comenzaría en el banco de suplentes. La FIFA considera exitoso el sistema de precios dinámicos, con el que proyecta ingresos cercanos a los 3.000 millones de dólares durante el torneo.
Un operativo sin precedentes
El enorme movimiento de hinchas también obligó a reforzar las medidas de seguridad en el Hard Rock Stadium. Las autoridades estadounidenses diseñaron un operativo especial con tres anillos de control alrededor del estadio para impedir el ingreso de personas sin entradas, una medida inédita entre las sedes del Mundial.
El refuerzo responde directamente a lo ocurrido en la final de la Copa América 2024, disputada en ese mismo escenario, cuando cientos de personas ingresaron sin autorización y provocaron un caos que retrasó más de una hora el inicio del encuentro entre Argentina y Colombia.
Como consecuencia de aquellos incidentes, esta vez tampoco estará permitido el tradicional "tailgating", la costumbre de reunirse en los estacionamientos para comer, hacer asados o consumir bebidas antes del partido, una práctica habitual en los encuentros de la NFL y que también se había visto durante el Mundial de Clubes.
Se espera que más de 30.000 hinchas argentinos acompañen al seleccionado en el Hard Rock Stadium, en una ciudad que alberga la comunidad argentina más grande de Estados Unidos, estimada oficialmente en unas 80.000 personas y que podría superar las 200.000 si se consideran quienes poseen doble nacionalidad o una situación migratoria irregular.