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El Tribunal Penal de París condenó este viernes a los autores del homicidio del exrugbier argentino Federico Martín Aramburú, ocurrido en Francia en 2022. Loïk Le Priol recibió una pena de 26 años de prisión, mientras que Romain Bouvier fue condenado a 19 años, según el fallo de la Justicia francesa.
El juicio se desarrolló ante la Corte de Asís de París entre el 7 y el 25 de septiembre de 2026 y representó una instancia clave para la familia y el entorno del exjugador, luego de más de cuatro años de investigación y espera.
El ataque que terminó con la muerte de Aramburú
El crimen ocurrió durante la madrugada del 19 de marzo de 2022 en París. Según la reconstrucción del caso, Aramburú y su excompañero Shaun Hegarty se encontraban en el bar "Le Mabillon", ubicado sobre el bulevar Saint-Germain, cuando protagonizaron una discusión menor de menos de un minuto con Le Priol y Bouvier, identificados durante el proceso como militantes de extrema derecha.
El conflicto fue interrumpido por el personal del establecimiento, que separó a los involucrados. Sin embargo, minutos después, cuando Aramburú y Hegarty caminaban hacia el hotel donde se hospedaban, un Jeep verde militar se detuvo junto a ellos.
El vehículo era conducido por la pareja de Le Priol. De acuerdo con la investigación, Bouvier descendió primero y realizó disparos que no alcanzaron a las víctimas, mientras que posteriormente Le Priol abrió fuego varias veces contra Aramburú, provocándole la muerte en plena calle.
El recuerdo del rugby argentino
Durante el proceso judicial, el acompañamiento a la familia de Aramburú fue una de las prioridades del entorno del exrugbier. Además, la organización Hego Pampa fue creada con una misión de largo plazo: mantener viva su memoria mediante actividades culturales, deportivas y solidarias vinculadas a los valores que Federico representó dentro y fuera de una cancha.
El homenaje también llegó desde el rugby argentino. Antes de un partido frente a Australia en Mendoza, los integrantes de Los Pumas ingresaron al campo de juego durante el calentamiento con una remera negra con la inscripción "Justicia por Fede", en recuerdo del exjugador asesinado en Francia.
La iniciativa contó con el respaldo de la Unión Argentina de Rugby (UAR) y también fue acompañada por clubes que disputaron una fecha del Top 14 de la URBA, que se sumaron al pedido de justicia a pocos días del inicio del juicio.