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Cruzas con razas carniceras para agregar valor en los tambos

El INTA Rafaela inició una experiencia que combina producción lechera y carne.
Domingo, 11 de octubre de 2026 11:37

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Según informó INTA Informa, la producción de carne derivada del tambo gana espacio en la lechería argentina como alternativa para aumentar el valor de los animales excedentes y ordenar el manejo reproductivo del rodeo.

La estrategia, conocida internacionalmente como  "beef on dairy", consiste en cruzar una parte de las vacas lecheras con razas carniceras. El objetivo es obtener animales con mejores aptitudes para producir carne que los ejemplares Holstein puros que no serán destinados a la reposición del tambo.

El establecimiento experimental del INTA Rafaela, en Santa Fe, comenzó a trabajar con cruzamientos terminales. Las inseminaciones fueron realizadas durante este año y el equipo técnico espera el nacimiento de las primeras 30 cruzas en marzo de 2027.

La experiencia permitirá realizar un seguimiento técnico y generar información local sobre una práctica que todavía cuenta con pocos antecedentes evaluados en los sistemas lecheros argentinos. Los animales serán observados para reunir datos sobre eficiencia de conversión, consumo de alimento y calidad de la canal.

El planteo busca transformar animales considerados históricamente como un subproducto del tambo en un bien de mayor valor comercial. La alternativa aparece en un momento en el que la carne presenta una mayor tracción comercial que la leche y el mercado de vaquillonas atraviesa una menor demanda.

Una mejor reposición

La posibilidad de realizar los cruzamientos surge a partir de los avances alcanzados en la crianza y recría de las hembras. Nicolás Welschen, médico veterinario del INTA Rafaela, explicó que la mortalidad anualizada de hembras se encuentra por debajo del 1 %.

La eficiencia de preñez y el uso de semen sexado en algunas categorías también permitieron garantizar la cantidad de vaquillonas necesaria para reponer las vacas que salen del sistema, tanto por descarte voluntario como involuntario.

La propuesta reserva el semen sexado para las vacas de mayor mérito productivo, sanitario y reproductivo. Los vientres restantes pueden inseminarse con genética carnicera, principalmente Aberdeen Angus, para obtener animales con mejores condiciones para la producción de carne.

Ordenar el rodeo

Welschen señaló que el beef on dairy funciona como una herramienta para ordenar el rodeo. Su implementación exige conocer previamente la dinámica del sistema y determinar cuántas vaquillonas necesita el establecimiento para mantener la reposición y sostener un eventual crecimiento.

Esa estimación permite decidir qué proporción de las vacas deberá inseminarse con genética lechera y qué cantidad puede destinarse a cruzamientos carniceros. La estrategia no consiste solamente en cambiar el semen utilizado, sino en planificar el destino reproductivo de cada categoría.

La selección debe considerar el mérito productivo, la condición sanitaria y el desempeño reproductivo de las vacas. De ese modo, la mejor genética lechera permanece en el rodeo, mientras otros vientres producen terneros con una orientación carnicera más definida.

La herramienta ofrece además flexibilidad para responder a las condiciones del mercado. El productor puede modificar el destino reproductivo de una parte de las vacas según las perspectivas de la leche, la carne o las vaquillonas, sin realizar cambios estructurales en el tambo.

Información argentina

La falta de datos obtenidos en condiciones locales es uno de los puntos que busca abordar la experiencia del INTA Rafaela. El seguimiento de las primeras cruzas permitirá observar su comportamiento y disponer de información fehaciente para analizar la conveniencia técnica y comercial del sistema.

El seguimiento del INTA no se limitará al crecimiento de los animales. Registrará cuánto alimento consumen, con qué eficiencia lo convierten en peso y qué calidad alcanzan las canales. Estos datos permitirán evaluar si la mayor aptitud carnicera de las cruzas se traduce en una ventaja concreta frente a los animales Holstein puros destinados tradicionalmente a la producción de carne.

La evaluación de la calidad de la canal completará el análisis y permitirá conocer el resultado obtenido mediante el cruzamiento entre vientres lecheros y genética carnicera.

Las primeras 30 cruzas que nacerán en marzo de 2027 marcarán el comienzo de esa etapa de seguimiento. Hasta entonces, la iniciativa no presenta resultados productivos definitivos, sino que plantea una línea de trabajo para generar conocimiento aplicable a los tambos argentinos.

La experiencia permitirá establecer en qué condiciones el beef on dairy puede convertirse en una alternativa conveniente. Su adopción dependerá de la dinámica de cada rodeo, de las necesidades de reposición y de las oportunidades comerciales que encuentren los productores.

La producción de carne derivada del tambo abre así una posibilidad para aprovechar mejor los animales excedentes. Al mismo tiempo, obliga a ordenar las decisiones reproductivas y a conocer con precisión cuántas hembras necesita el establecimiento para mantener su actividad lechera.

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