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La triquinosis es una zoonosis causada por nematodos del género Trichinella. Trichinella spiralis es la especie más frecuente en la Argentina. Se transmite principalmente por consumir carne o productos cárnicos crudos o insuficientemente cocidos que contienen larvas del parásito.
En nuestro país, el cerdo doméstico constituye la principal fuente de infección. Algunas especies silvestres, como el jabalí y el puma, también pueden actuar como reservorios y representar una fuente de contagio de la enfermedad.
¿Cómo contraen la enfermedad los animales?: a diferencia de otras enfermedades parasitarias, Trichinella no se transmite por la materia fecal ni a través del ambiente, sino mediante el consumo de carne infectada. Los cerdos pueden contraerla al consumir restos de carne, cadáveres de animales, roedores o desperdicios que contienen larvas del parásito.
La presencia de roedores, la alimentación con residuos de origen animal y las deficientes medidas de bioseguridad favorecen su transmisión.
Los cerdos infectados con Trichinella spp. generalmente no presentan signos clínicos. La carne parasitada tampoco muestra alteraciones en su aspecto, color, olor o sabor. La presencia del parásito, por lo tanto, no puede detectarse a simple vista, ni en el animal ni en los productos elaborados con su carne.
También existe un ciclo silvestre en el que participan hospedadores, como jabalíes, pumas, zorros y roedores, que contribuyen a mantener la circulación del parásito en áreas endémicas.
¿Cómo se transmite a las personas?: la infección se produce por el consumo de carne cruda o insuficientemente cocida de cerdo, jabalí u otros animales silvestres parasitados con Trichinella. Entre las principales fuentes de contagio se encuentran los productos caseros que no atraviesan una cocción, como chacinados, embutidos, salamines, bondiolas o carne seca, cuando se elaboran con carne infectada.
En las personas, los signos clínicos pueden aparecer entre los 5 y 45 días posteriores al consumo, aunque lo más frecuente es que se manifiesten entre los 10 y 14 días. Los principales síntomas son fiebre, dolor muscular, diarrea, vómitos, dolor abdominal, hinchazón de ambos párpados y un malestar general similar al de una gripe.
En los cuadros severos pueden presentarse complicaciones cardíacas y, en ocasiones, la enfermedad puede resultar fatal. La gravedad depende de la cantidad de larvas ingeridas y del estado de salud de la persona.
¿Cuál es la situación en la Argentina?: la triquinosis continúa siendo una zoonosis endémica en la Argentina. Todos los años se registran brotes asociados principalmente al consumo de productos elaborados sin control sanitario.
La mayor cantidad de casos se concentra en la zona central del país, particularmente en las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. En Salta, la enfermedad presenta una frecuencia muy baja en comparación con otras regiones, aunque resulta fundamental mantener medidas adecuadas de manejo y prevención.
¿Cómo prevenir la triquinosis?: para la prevención de la enfermedad es importante tener en cuenta los siguientes puntos:
- Analizar mediante la técnica de digestión artificial la carne procedente de faenas domiciliarias que será destinada al consumo o a la elaboración de chacinados. El estudio debe realizarse en laboratorios habilitados.
- No consumir productos de origen desconocido o que no tengan rótulo e identificación que permitan conocer su procedencia.
- Mantener programas adecuados de control de roedores en los establecimientos porcinos.
- No alimentar a los cerdos con residuos de origen animal, restos de faena ni permitirles acceder a basurales.
- Cocinar completamente la carne de cerdo y de animales silvestres antes de consumirla.
La triquinosis es una enfermedad que puede prevenirse. El análisis por digestión artificial antes de consumir la carne o elaborar chacinados, junto con las buenas prácticas de producción, el control de roedores, la cocción completa y el consumo de embutidos con procedencia comprobable, constituyen las herramientas más eficaces para proteger la salud de las personas y evitar brotes en las comunidades.
Autor: MSc. Med. Vet. Leandro Hipólito Olmos, Laboratorio de Salud Animal, IIACS–EEA INTA Salta, olmos.leandro@inta.gob.ar.