inicia sesión o regístrate.
En un análisis sobre las perspectivas del mercado mundial de carnes, Rosgan señala que las primeras proyecciones del USDA para 2027 anticipan una relativa estabilización de la producción vacuna, tras la caída superior al 3 % prevista para este año. También advierte que Brasil, principal exportador mundial, enfrenta una fuerte presión comercial.
En su informe bianual Livestock and Poultry: World Markets and Trade, el USDA ajustó a la baja sus previsiones de producción y consumo para 2026 y elevó las de importación. La producción caería cerca de 2 millones de toneladas, hasta 60,223 millones. Las exportaciones se mantendrían en torno de 13,9 millones y el consumo retrocedería más de 1,7 millones frente al máximo de 60,35 millones de 2025.
Las importaciones aumentarían 456 mil toneladas interanuales y alcanzarían un récord de 12,4 millones. Sería la primera caída de la oferta global luego de cinco años de crecimiento.
Oferta global
Para 2027, el USDA proyecta otra baja productiva, aunque menor, y una oferta cercana a los 60 millones de toneladas. Los aumentos previstos en Argentina —90 mil toneladas—, India y Uruguay compensarían parte de las caídas esperadas en Australia, la Unión Europea, Brasil y Estados Unidos.
El recorte de Brasil explicaría por sí solo el ajuste neto mundial. Su producción caería 200 mil toneladas en 2027, hasta 11,95 millones, frente a los 12,15 millones estimados para 2026.
El saldo exportable tendría pocos cambios: según el USDA, Brasil pasaría de exportar 4,15 millones de toneladas en 2026 a 4,1 millones en 2027. Para Rosgan, el desafío será colocar esos volúmenes bajo contingentes arancelarios, restricciones sanitarias y mayor competencia.
China, Europa, EE. UU. y México ya no ofrecen las condiciones que impulsaron la expansión brasileña. Brasil podría orientarse hacia destinos alternativos del sur de Asia, Oriente Medio y América del Sur.
La pregunta para los demás proveedores, plantea Rosgan, es a qué precios colocará Brasil sus excedentes. La pérdida de acceso a mercados de alto valor, como el europeo, podría limitar su margen para competir con precios bajos si busca preservar el valor promedio de sus ventas. La búsqueda de destinos también podría intensificar la competencia internacional y la presión sobre las industrias locales.
El avance brasileño
Entre 2021 y 2025, la producción de Brasil creció cerca de 3 millones de toneladas: pasó de 9,75 millones a más de 12,6 millones, en un proceso de fuerte liquidación del stock ganadero.
Dos tercios del incremento fueron absorbidos por las exportaciones, que en 2025 alcanzaron un récord de 4,38 millones de toneladas.
De los 2,5 millones de toneladas en que creció el comercio mundial entre 2021 —tras la salida de la pandemia— y 2025, cerca del 80 %, unos 2 millones, correspondió a Brasil. Su participación pasó de alrededor del 20 % del intercambio en 2021 a más del 30 % cuatro años después.
Esa concentración consolidó su liderazgo, pero también lo expuso a cambios regulatorios y comerciales. El USDA identifica oportunidades en varios destinos, aunque Rosgan advierte que la competencia y una demanda menos dinámica, condicionada en parte por los altos precios, podrían limitar su capacidad para compensar las restricciones.
El acceso al mercado estadounidense podría modificar el escenario. Un eventual cambio en el contexto político y comercial podría abrir una nueva instancia de negociación y facilitar una mayor presencia brasileña en ese destino.
En China, las cuotas y restricciones vigentes, con efectos proyectados al menos hasta 2028, podrían limitar la expansión de Brasil. En Europa, las restricciones sanitarias podrían prolongarse durante buena parte de 2027 y comprometer la colocación de más de 100 mil toneladas anuales de carne de alto valor.
El escenario es exigente para Brasil, principal exportador mundial. Para los demás proveedores, será clave observar cómo administra sus excedentes, qué destinos consolida y qué estrategia de precios adopta para sostener su participación en el comercio mundial.
En un mercado con señales de estabilización de la oferta, la disputa por destinos y precios podría ganar protagonismo, concluye Rosgan.