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Syngenta presentó Authence, un nuevo herbicida para enfrentar uno de los problemas más complejos de la agricultura actual: el avance de la gramíneas resistentes.
El producto está basado en Virestina, una tecnología cuyo ingrediente activo es metproxibiciclona. Según informó la compañía, hacía casi 40 años que no se desarrollaba un herbicida selectivo para el control de malezas gramíneas resistentes en soja y algodón. La tecnología también puede utilizarse en presiembra en cereales y maíz.
El lanzamiento mundial se realizó en Buenos Aires, durante el evento "La Ciencia se viste de gala", ya que Argentina fue el primer país del mundo en obtener la aprobación del registro de esta tecnología, que Syngenta también planea llevar a Brasil, Australia, Estados Unidos y Canadá.
Un problema creciente
Las malezas resistentes representan una amenaza cada vez mayor para los productores. Sobreviven a aplicaciones de herbicidas, compiten con los cultivos por nutrientes, luz solar y agua, y pueden actuar como "puente verde" para plagas, virus, hongos y bacterias.
Según la información presentada por la compañía, la resistencia a herbicidas está reportada oficialmente en 75 países y afecta a productores de más de 100 cultivos. Dentro de ese universo, las gramíneas representan el 40 % de las 273 especies de malezas afectadas.
En ese contexto, Syngenta destacó que Authence fue desarrollado para controlar gramíneas resistentes a herbicidas de uso habitual, como glifosato y cletodim. La tecnología pertenece a la familia de los inhibidores de ACCasa, Grupo 1 de HRAC, considerada una herramienta clave dentro de la agricultura moderna.
Nueva generación
Virestina fue presentada como una cuarta generación dentro de este grupo de herbicida. Su objetivo es aportar una alternativa eficaz frente a malezas que ya muestran resistencia a otros modos de acción y también a herbicidas ACCasa más antiguos.
La compañía remarcó que la tecnología ofrece selectividad sobre los cultivos, se descompone rápidamente en el suelo y permite una mayor flexibilidad en las rotaciones y en la elección de cultivos de cobertura.
Ese perfil técnico es importante porque el control de malezas resistentes no depende sólo de eliminar una especie problemática en una campaña, sino que exige preservar herramientas, evitar resistencia cruzada y sostener sistemas productivos más estables en el tiempo.
Al mejorar el control de gramíneas resistentes, el nuevo herbicida podría reducir la necesidad de aplicaciones adicionales de herbicidas. Eso implica menos ingresos de fumigadoras al lote, con menor compactación del suelo y menores emisiones asociadas a esas labores.
Resultados de control
Durante la presentación se mostraron resultados comparativos sobre distintas gramíneas. En Lolium, el tratamiento estándar alcanzó un 30 % de control, mientras que Authence llegó al 91 %. En Eleusine, la comparación fue de 57 contra 99 %; en Chloris, de 81 contra 96 %; y en Sorghum halepense, de 56 contra 84 %.
Estos datos fueron presentados por Syngenta como parte de una estrategia más amplia para el manejo sostenible de malezas resistentes, una problemática que limita cada vez más las herramientas disponibles para los productores.
Los científicos del Centro Internacional de Investigación de Syngenta en Jealott's Hill, Reino Unido, desarrollaron esta innovación en 10 años. Según la compañía, ese plazo fue menor al promedio de 12 a 14 años que suele demandar el desarrollo de nuevas tecnologías agrícolas.
"En Syngenta, nuestras innovaciones tienen un rol clave en permitir a los productores abordar algunos de los mayores desafíos que enfrentan", señaló Ioana Tudor, directora global de Marketing de Protección de Cultivos de Syngenta. La directiva sostuvo que Virestina muestra la capacidad de la compañía para anticipar un problema, acelerar la investigación y llevar al mercado una solución en el momento en que los productores la necesitan.
Agricultura más precisa
Con Authence, Syngenta busca reforzar su posicionamiento en el desarrollo de soluciones avanzadas para protección de cultivos. La empresa señaló que durante la próxima década prevé lanzar al menos 20 nuevas innovaciones propias en tecnologías de protección de cultivos y biológicos agrícolas.
El lanzamiento también refleja la importancia que tiene la Argentina como mercado de adopción temprana de tecnología agrícola. Más allá de haber sido el primer país en registrar Virestina, el desafío estará ahora en integrar esta herramienta dentro de programas de manejo que combinen rotación de modos de acción, monitoreo, buenas prácticas y decisiones agronómicas ajustadas a cada lote.
En un escenario de malezas más difíciles de controlar, la innovación no aparece sólo como una nueva opción comercial. También se presenta como una herramienta para sostener productividad, cuidar recursos y recuperar margen de maniobra frente a una de las amenazas más persistentes de la agricultura moderna.