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Productores de América pidieron una regulación equilibrada

Lo hicieron en una reunión del ITGA realizada en Brasil.
Domingo, 07 de junio de 2026 08:41
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Productores tabacaleros de América acordaron reforzar la cooperación regional y avanzar en una posición común frente al escenario regulatorio internacional que enfrenta la actividad. La convocatoria fue realizada por la Asociación Internacional de Productores de Tabaco (ITGA) y reunió a representantes de Argentina, Brasil, Colombia, República Dominicana y Estados Unidos.

El eje del planteo fue la necesidad de defender a las comunidades tabacaleras, el empleo rural y una regulación que, según las entidades participantes, contemple los objetivos de salud pública y la realidad económica y social de las regiones productoras. En ese marco, firmaron una declaración orientada a fortalecer la acción conjunta en el continente.

Cooperación regional

El documento plantea la necesidad de reforzar la cooperación mediante el intercambio de información y la coordinación regional frente a lo que definieron como crecientes ataques a la producción. También propone contrarrestar acusaciones que consideran infundadas contra el cultivo del tabaco y las comunidades tabacaleras.

Otro de los puntos centrales de la declaración es el cuestionamiento a los discursos promovidos por organizaciones antitabaco que, según los productores, no contemplan suficientemente las pruebas científicas ni las realidades socioeconómicas de las regiones donde el cultivo tiene fuerte impacto territorial.

Las entidades pidieron a los gobiernos que adopten regulaciones equilibradas y basadas en datos empíricos. El planteo busca compatibilizar los objetivos sanitarios con la protección de los medios de vida rurales, en un contexto en el que la actividad sigue siendo relevante para miles de familias productoras del continente.

Impacto productivo

En el caso argentino, el comunicado destacó que el tabaco es un pilar económico para provincias como Jujuy, Salta y Misiones, con alrededor de 20.000 productores dependen del sector para su sustento.

La actividad, además, genera empleo a lo largo de la cadena agroindustrial y aporta recursos fiscales para el desarrollo provincial y programas sociales. En el NOA, la producción tabacalera conserva una fuerte presencia territorial, especialmente en zonas donde es una de las principales actividades generadoras de ingresos para pequeños y medianos productores.

Brasil fue señalado como otro caso central en el mapa regional. Allí, la producción de tabaco sostiene a más de 135.000 familias productoras, especialmente en los estados del sur. El país es el mayor exportador mundial de tabaco y sus ventas externas tienen un peso significativo en el empleo y en la estabilidad económica.

En Colombia, la producción mantiene su aporte a la actividad rural en regiones tradicionales y conserva una base técnica desarrollada durante décadas, generando alrededor de 3.600 puestos de trabajo y exportaciones por US$ 5 millones de dólares. En ese país la producción tabacalera tiene foco en la fabricación de cigarros.

Peso exportador

La República Dominicana fue presentada como uno de los ejemplos más claros del impacto económico del tabaco en la región, con un sector que genera más de US$ 1.300 millones anuales en exportaciones, lo que representa cerca del 10 % de las exportaciones nacionales y sostiene más de 120.000 puestos de trabajo directos.

El país también mantiene una posición de liderazgo mundial en las exportaciones de cigarros premium, segmento que integra producción primaria, procesamiento, agregado de valor y mercados internacionales.

En Estados Unidos, los productores remarcaron la importancia del tabaco para comunidades agrícolas de estados como Carolina del Norte y Kentucky. Allí, los ingresos vinculados al cultivo sostiene actividades agrícolas más amplias y economías rurales.

En el encuentro también se mencionaron preocupaciones vinculadas al aumento de los costos laborales, la dinámica comercial y la incertidumbre regulatoria. Para los productores estadounidenses, esos factores inciden sobre la sostenibilidad de largo plazo de las explotaciones tabacaleras.

Debate regulatorio

Una de las principales preocupaciones planteadas en la reunión fue la evolución del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco. Los productores sostuvieron que, aunque el tratado fue diseñado originalmente para abordar el consumo, su alcance se amplió hacia medidas que afectan directamente a la producción y a las comunidades agrícolas.

Según la declaración, esa ampliación generó incertidumbre y presión económica sobre productores que cumplen con la legislación nacional, los requisitos ambientales y las normas internacionales de trazabilidad exigidas por los mercados de exportación.

Las entidades también advirtieron que determinadas políticas restrictivas no necesariamente reducen el consumo, sino que pueden favorecer el crecimiento de los circuitos ilegales. En ese punto, vincularon la expansión del comercio ilícito con la pérdida de ingresos públicos, el aumento de la actividad delictiva y la inestabilidad económica en zonas rurales productoras.

Otro tema analizado fue la próxima revisión de la Directiva sobre productos del tabaco de la Unión Europea (UE). Para las organizaciones participantes, ese proceso no solo tendrá impacto regional en Europa, sino que también puede incidir en la sostenibilidad del sector en otras regiones, incluidas las Américas.

Los productores expresaron que respetan los requisitos normativos y de trazabilidad exigidos por la UE, pero manifestaron preocupación por las posibles consecuencias de una regulación que consideran desequilibrada. También expresaron solidaridad con los productores europeos ante el contexto de mayores costos, inestabilidad geopolítica y volatilidad de los precios de la energía.

Unidad y cooperación

La declaración finalizó con un compromiso de mantener la unidad regional y fortalecer la cooperación con organizaciones de productores de tabaco del mundo. El objetivo es defender a los agricultores, las comunidades rurales y la sostenibilidad socioeconómica del sector.

"Las pruebas son cada vez más evidentes. Una regulación excesiva y desequilibrada no logró erradicar el consumo de tabaco a nivel mundial, pero sí provocó graves consecuencias no deseadas en múltiples mercados, entre ellas la expansión del comercio ilícito, la pérdida de ingresos públicos, el aumento de la actividad delictiva y una creciente inestabilidad económica en las regiones rurales productoras", sostuvo José Aranda, presidente de la ITGA.

En la misma línea, Marcílio Drescher, presidente de Afubra, advirtió que en varios países donde se intensificaron las políticas restrictivas los mercados ilegales se expandieron con fuerza. "Los agricultores y las empresas legítimas se ven perjudicados, mientras que los operadores ilícitos siguen creciendo al margen de cualquier marco regulador", señaló.

Entre las organizaciones firmantes figuran Afubra, la Cámara del Tabaco de Salta, la Cooperativa de Productores Tabacaleros de Salta, la Cámara del Tabaco de Jujuy, la Cooperativa de Tabacaleros de Jujuy, la Cooperativa Agroindustrial de Misiones, Fedetabaco, Intabaco, Burley Stabilization Corporation y Tobacco Growers Association of North Carolina.

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