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Palermo reunió la genética clave para la ganadería del norte argentino

Cuatro razas mostraron su evolución y su aporte a la ganadería del NOA.
Domingo, 26 de julio de 2026 09:23
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Brahman, Braford y Brangus son pilares de la ganadería del NOA, por su adaptación a las exigentes condiciones de producción que presenta el norte argentino. Brahman aporta rusticidad y es una de las bases de las razas sintéticas, mientras que Braford y Brangus combinan esa adaptación con las cualidades carniceras y reproductivas de las razas británicas. Limangus se suma como alternativa por su potencial de raza cruzante agregando a las razas arraigadas en la región la posibilidad de sumar kilos, mejorar la calidad de la carne y agregar valor al producto final.

Los pasados lunes y martes, estas razas pisaron las pista central de Palermo en el marco de la Expo Rual 26, el lunes fue el turno de Brahman, Braford y Limangus y el martes fue el día para la Brangus.

Braford abrió la pista

Braford abrió las juras del lunes, en una jornada fría y con llovizna, con 132 reproductores: 81 hembras por la mañana y 51 machos a la tarde. Martín Zuza estuvo a cargo de la clasificación, acompañado por Victoria Zuza y Alfredo Irico.

La Gran Campeón Hembra fue "Sorpresa", de El Aljibe, La Dominga, Budeguer y Don Agustín. La Reservada Gran Campeón correspondió a un ejemplar de San Vicente y Marta Carina, yla Tercera Mejor Hembra fue de Doña Juana.

Zuza explicó que buscó hembras funcionales, femeninas y productivas, pero también anchas, con capacidad carnicera, estructura correcta y buenas ubres. El jurado valoró que las dos principales hembras llegaran con cría al pie y nuevamente preñadas, condición que permitió comprobar su desempeño reproductivo más allá de su conformación.

De la Gran Campeón destacó su calidad fenotípica, desplazamiento, equilibrio y capacidad para criar un buen ternero. También ponderó que mantuviera feminidad sin resignar volumen ni aptitud carnicera. "Lo más difícil es lograr una vaca ancha, con costilla, y al mismo tiempo femenina. Eso se ha mejorado muchísimo en Braford", afirmó.

El Gran Campeón Macho fue "Fidel", un toro sénior de La Dominga y Budeguer. El Reservado Gran Campeón perteneció a Santa Irene y el Tercer Mejor Macho a Doña Evangelina.

Zuza definió al ganador como un reproductor con mucha carne, calidad y costilla, capaz de caminar con soltura y mantener una estructura correcta. "Es muy completo; un verdadero toro padre", afirmó.

Durante la jura Zuza priorizó machos funcionales y con volumen, pero sin resignar desplazamiento. También observó prepucios, circunferencia escrotal, aplomos, masculinidad y equilibrio general. Además, sostuvo que el promedio de la raza aumenta año a año y señaló que incluso los animales menos destacados de esta edición fueron superiores a los de la final de las filas en exposiciones anteriores.

Para el NOA recomendó toros tres octavos, de pelo corto, buenos aplomos y líneas inferiores correctas. "Deben tener carne, costilla, definición masculina y, principalmente, funcionalidad para trabajar en condiciones productivas reales", dijo.

Evolución del Brahman

La raza madre también realizó su jura el lunes. Juan Zeman aseguró que los ejemplares tuvieron un nivel muy alto y obligaron a tomar decisiones ajustadas. Lo acompañaron Francisco Becerra y Agustín Rodó.

El Gran Campeón Hembra fue para cabaña Achalay y el Gran Campeón Macho correspondió a Marcaojo, de Estancia La Pelada.

"Fue una linda jura, con pocos animales, pero de mucho nivel. Las decisiones no fueron fáciles", señaló Zeman, y agregó que la presentación en Palermo mostró la transformación experimentada por Brahman en la Argentina. Para el jurado, la raza cambió en su tipo y conformación y hoy puede transmitir sus virtudes en los cruzamientos con las británicas, función fundamental para el norte argentino, donde aporta rusticidad y adaptación. "A esas características se suma una conformación más funcional y acorde con las actuales exigencias productivas", dijo.

Al seleccionar reproductores destinados a formar razas sintéticas, Zeman prestó especial atención a los movimientos y aplomos; y consideró indispensable que puedan desplazarse correctamente y trabajar en sistemas extensivos. También destacó la búsqueda de un frame moderado. "Los ejemplares de tamaño medio reducen las diferencias en los cruzamientos y responden mejor a una ganadería que demanda funcionalidad y adaptación antes que tamaño excesivo", dijo.

Para Zeman, esta evolución responde a las necesidades productivas del norte  argentino, donde se buscan animales de tamaño medio, funcionales y capaces de desenvolverse en condiciones ambientales exigentes.

Limangus, carne y función

Limangus completó el programa del lunes con 58 reproductores de 16 cabañas. La clasificación estuvo a cargo del uruguayo Andrés Peñagaricano.

El Gran Campeón Hembra fue Fictor 2 Ranchera Mataco B307, de Agrinsur y el Gran Campeón Macho fue Maslacq Perseo, de Jorge Alberto Gentili y Carlos Ignacio Ojea Rullán.

Peñagaricano afirmó que encontró numerosos animales completos y de muy buen nivel y destacó que expresaron las virtudes carniceras de la raza junto con funcionalidad y corrección estructural. En hembras, el jurado buscó conservar la capacidad carnicera sin descuidar feminidad, fertilidad y aptitud reproductiva. "Buscar hembras con esas características, sin perder funcionalidad ni feminidad y asegurando que sean fértiles, es la clave para que la raza siga creciendo", sostuvo.

En machos priorizó musculatura y presencia de carne en los cortes de mayor valor. Al mismo tiempo, eligió "toros capaces de trabajar detrás de las vacas, con buenas patas, estructura correcta, líneas inferiores adecuadas y buenas circunferencias escrotales". La fertilidad fue un lugar central en su evaluación. "Nada tiene sentido si esa genética no puede reproducirse", remarcó al explicar que la selección debe traducirse en reproductores capaces de multiplicar sus características.

Peñagaricano también analizó las posibilidades de Limangus en el NOA. Reconoció que como raza pura puede encontrar limitaciones en los ambientes rigurosos, pero señaló que tiene un amplio potencial como cruzamiento terminal. Utilizada sobre vacas británicas o con sangre índica permitiría aumentar la cantidad de carne, mejorar la calidad final y obtener animales más pesados y eficientes durante la terminación.

En zonas exigentes, Limangus puede aportar kilos, musculatura y calidad sobre vientres adaptados. Según el jurado, estos cruzamientos permitirían mejorar el resultado económico sin aumentar necesariamente los costos productivos. "No solo hay que producir más carne, sino más carne de mayor calidad. Limangus es una herramienta para alcanzar ese objetivo", aseguró.

Brangus fue colorado

Brangus completó sus juras el martes, bajo una llovizna que dejó pesada la Pista Central. A pesar del barro, los reproductores se desplazaron con soltura en una competencia marcada por la calidad y paridad. Carlos Ojea Rullán estuvo a cargo de la clasificación, acompañado por Gustavo Caimi.

El Porvenir, de Walter Orodá, obtuvo los grandes campeonatos con ejemplares colorados. La Gran Campeón Hembra fue una vaquillona de El Porvenir y la Reservada correspondió a una vaca compartida por El Impenetrable, Estancia La Magdalena, Tres Cruces, Manuel Molejón, Martín Montiel e Ignacio Lupión. La Tercera Mejor Hembra fue para Don Pedro.

Ojea Rullán definió a la ganadora como una hembra de gran equilibrio y corrección. Destacó su clase, arco de costilla, volumen, hueso, aptitud carnicera y capacidad para criar un buen ternero. Durante la jura, buscó hembras funcionales y femeninas, con buenas cabezas, cuellos finos y ubres correctas. También pretendió que fueran anchas y productivas, similares a las vacas que se necesitan en el campo.

Al concluir, afirmó que había evaluado el mejor conjunto de hembras Brangus que vio en Palermo y en las exposiciones argentinas. La calidad de las categorías, aseguró, confirma el avance alcanzado por la raza.

En machos, El Porvenir volvió a imponerse con "Don Héctor", un toro sénior colorado. El Reservado Gran Campeón fue de Rancho Grande y el Tercer Mejor Macho de Rincón del Oratorio.

Ojea Rullán definió al ganador como equilibrado, balanceado y funcional, sin puntos débiles importantes. Aclaró que no era el de mayor volumen, hueso o costilla, pero sí el que reunía cada característica en su medida justa. También destacó sus movimientos fluidos y la posibilidad de utilizarlo sobre una amplia variedad de vacas. Para el jurado, los campeones deben ser reproductores de producción, capaces de abandonar la pista y trabajar y preñar.

En el balance resaltó la calidad de las hembras, la presencia de toros productivos y la evolución de las líneas inferiores, especialmente en la conformación de prepucios y ombligos. "Desde la última vez que juré hasta ahora hay un avance, así que la raza está en un muy buen camino", afirmó.

Ojea Rullán sostuvo que Brangus aporta equilibrio, funcionalidad y adaptación de los vientres al ambiente, y que es uno de los principales embajadores de la ganadería argentina por la presencia alcanzada por su genética en otros países.

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