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El mercado argentino de maquinaria agrícola cerró el primer semestre de 2026 con una baja en las unidades vendidas y una contracción todavía mayor de la facturación en términos reales. Entre enero y junio se comercializaron 7.907 equipos, un 7,1 % menos que en igual período de 2025 y un 10 % por debajo del promedio de los últimos cinco años.
Así surge de un análisis elaborado por Belén Maldonado y Emilce Terré para la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), sobre la base de datos del INDEC. Las autoras señalaron que la facturación acumulada alcanzó $ 1,38 billones a valores constantes de junio de 2026, lo que representó una caída real del 19,6 % interanual y un nivel 17,7 % inferior al promedio del último quinquenio.
El retroceso no fue uniforme entre los distintos segmentos. Mientras tractores y cosechadoras mostraron fuertes caídas en las cantidades comercializadas, las ventas de implementos y sembradoras lograron crecer. Sin embargo, ese avance no alcanzó para compensar el comportamiento de las otras categorías.
Cambió la composición
Los implementos concentraron la mayor cantidad de operaciones, con 4.175 unidades vendidas, equivalentes al 52,8 % del total. El volumen aumentó 9,1 % frente al mismo período del año pasado y quedó 6,8 % por encima del promedio de los últimos cinco años.
Pese a ese crecimiento, la facturación del segmento cayó 15,9 % en términos reales, hasta $ 416.200 millones. La BCR explicó esa diferencia por una reducción del 22,9 % interanual en el valor unitario promedio, la mayor baja entre los distintos tipos de maquinaria.
Los tractores ocuparon el segundo lugar en cantidad de unidades, pero fueron uno de los segmentos más afectados. Se vendieron 2.404 equipos, un 26,6 % menos que en el primer semestre de 2025 y un 31 % por debajo del promedio de los últimos cinco años. La facturación fue de $ 415.100 millones, con una contracción real del 26,9 % interanual.
En este caso, el valor unitario promedio prácticamente no varió en términos reales, por lo que la caída de la facturación estuvo asociada principalmente al menor número de unidades comercializadas.
Sembradoras y cosechadoras
Las sembradoras registraron un comportamiento diferente. Entre enero y junio se vendieron 870 unidades, un 2,4 % más que un año atrás, aunque el volumen todavía se ubicó 6,8 % por debajo del promedio del último quinquenio. La facturación alcanzó $ 239.900 millones y mostró una caída real del 4,1 % interanual.
En cosechadoras, en tanto, se comercializaron 458 unidades, un 17,9 % menos que en igual período de 2025. La facturación llegó a $ 310.100 millones, con una contracción real del 23,6 %.
El informe también detectó un aumento de la presencia de maquinaria importada. Considerando tractores, cosechadoras e implementos —el INDEC no discrimina el origen de las sembradoras—, los equipos extranjeros representaron el 18,3 % de las unidades vendidas, frente al 15,6 % registrado un año antes.
El mayor cambio se observó en tractores, donde la participación de los equipos importados pasó del 16,3 % al 28,4 %. Por el contrario, la proporción de equipos extranjeros en cosechadoras e implementos se redujo respecto del año anterior.
Señal en julio
Más allá del balance negativo del semestre, los datos de patentamientos de ACARA mostraron una mejora en julio. Ese mes se registraron 696 unidades, un 16,6 % más que en julio de 2025, con una recuperación encabezada precisamente por cosechadoras y tractores, los segmentos que habían mostrado las mayores caídas durante los seis meses anteriores.
Según el análisis de Maldonado y Terré, el cambio estuvo asociado a mejores líneas de financiación, herramientas de canje de granos y promociones comerciales que ayudaron a reactivar la demanda.
El primer semestre, de todos modos, dejó un mercado con menos unidades vendidas y una facturación real en retroceso. La mayor participación de implementos y el crecimiento de las sembradoras amortiguaron parcialmente la baja, pero no alcanzaron para revertir el fuerte descenso registrado en tractores y cosechadoras.