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Advierten que el barbecho pierde más agua de la que guarda

Cuestionan su eficiencia para conservar agua frente a los cultivos de servicios.
Domingo, 20 de septiembre de 2026 09:20

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Durante años, el barbecho largo fue considerado una práctica estratégica para acumular agua antes de la siembra de maíz o soja. La idea era que mantener el lote sin cultivos durante el invierno permitiría reservar más humedad para la campaña estival.

Una investigación publicada en Field Crops Research evaluó ese supuesto con datos de la Red de Cultivos de Servicios de Aapresid y la participación de especialistas de distintas instituciones. Los resultados de este estudio fueron presentados por el especialista de FAUBA Gervasio Piñeiro en el marco de un bloque temático exclusivo asignado a los cultivos de servicios en el pasado Congreso Aapresid.

El estudio abarcó seis campañas, entre 2018 y 2023, y analizó 63 combinaciones de sitios y campañas en cinco regiones agroclimáticas del país. Los investigadores compararon la dinámica del agua bajo barbechos largos con la registrada en lotes sembrados con gramíneas, leguminosas, crucíferas y mezclas utilizadas como cultivos de servicios.

El trabajo determinó que el barbecho largo presentó un elevado uso consuntivo del agua y una baja eficiencia para almacenarla. Durante ese período se contabilizaron entre 271 y 409 milímetros que no quedaron disponibles para el cultivo posterior.

Aapresid explicó que esa diferencia estuvo asociada principalmente con la evaporación directa y la percolación profunda. Según la entidad, una parte de las lluvias de invierno atravesó el sistema sin ser aprovechada por un cultivo.

Más consumo

Los cultivos de servicios también utilizaron agua. Al momento de su terminación habían consumido, en promedio, 25 % más que los lotes mantenidos en barbecho.

Sin embargo, los investigadores observaron que esa diferencia no necesariamente se mantuvo hasta la implantación del cultivo estival. En la mayoría de las regiones, la brecha se redujo entre la terminación y la siembra de maíz o soja.

En varios casos, la cantidad de agua disponible en la siembra fue similar o incluso superior a la encontrada bajo barbecho. El trabajo atribuyó ese comportamiento principalmente a las precipitaciones ocurridas durante ese intervalo.

Según los autores, cuando hubo una recarga suficiente, el consumo previo del cultivo de servicios dejó de representar una desventaja. Las lluvias posteriores a la terminación tuvieron, por eso, un papel central en los resultados.

Uso productivo

Aapresid señaló que los cultivos de servicios transforman parte del agua que se perdería por evaporación o percolación en transpiración productiva. Durante su crecimiento generan biomasa, raíces y cobertura.

La entidad indicó que esos aportes pueden favorecer la estructura y la infiltración del suelo, además de contribuir al control de malezas. El análisis no se limitó al agua consumida, sino que consideró la eficiencia con que cada sistema utilizó las precipitaciones.

La investigación también evaluó el rendimiento de los cultivos de grano posteriores. Los resultados dependieron de la especie utilizada, el momento de terminación y las lluvias recibidas antes de la nueva siembra.

Las gramíneas redujeron el rendimiento de algunos maíces cuando el agua consumida no alcanzó a recuperarse. Los autores relacionaron esas respuestas con una recarga insuficiente del perfil.

Las leguminosas, en cambio, incrementaron en algunos casos el rendimiento del maíz, incluso con una menor disponibilidad hídrica. El estudio consideró que ese comportamiento podría explicarse por el aporte de nitrógeno.

Las mezclas mostraron respuestas generalmente neutras o positivas, semejantes a las observadas con las leguminosas. El trabajo no encontró un comportamiento único para todos los cultivos de servicios.

Manejo decisivo

Los autores señalaron que el posible costo hídrico debe analizarse según cada ambiente y estrategia de manejo. Entre los factores determinantes mencionaron la especie elegida, la fecha de terminación, el estado del perfil y las precipitaciones anteriores a la siembra.

Según los investigadores, el barbecho largo no garantiza por sí mismo una mayor reserva de agua. Del mismo modo, el consumo de los cultivos de servicios en el invierno no provoca necesariamente una menor disponibilidad hídrica para el maíz o la soja.

El estudio concluyó que la relación entre cultivos de servicios, agua y rendimiento depende del funcionamiento del sistema, de la capacidad de recarga y de los aportes realizados por cada especie.

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