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Funcionalidad y adaptación, el rumbo de la genética bovina para el norte

Se buscan reproductores con aptitudes para producir en ambientes exigentes.
Domingo, 20 de septiembre de 2026 09:38

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La pista de ExpoBRA volvió a funcionar como una vidriera de la evolución genética de las principales razas utilizadas en el norte argentino. Durante las juras de hembras y machos de Brangus, Brahman y Braford, los jurados coincidieron en valorar animales funcionales, fértiles, precoces, con buena capacidad carnicera y, sobre todo, adaptados a ambientes donde el calor, la calidad de los recursos forrajeros y la presión de parásitos condicionan la producción.

La 19ª edición de la muestra, realizada en el Vivero San Carlos de La Banda, Santiago del Estero, reunió a criadores, productores y referentes de las tres razas. Más allá de los premios, permitió observar hacia dónde se orienta hoy la selección: animales capaces de expresar potencial productivo sin perder adaptación, fertilidad ni eficiencia.

El reproductor buscado para estos sistemas ya no se define solamente por volumen o conformación. Debe desplazarse correctamente, soportar condiciones exigentes, reproducirse temprano, transmitir facilidad de parto y mantener una estructura funcional durante su vida productiva.

Brangus

En la jura de hembras Brangus, Alejandro Lauret puso el acento precisamente en esas características. "Vimos hembras muy funcionales, muy adaptadas, de pelo corto, muy femeninas y con muchísima habilidad materna", señaló.

La Gran Campeón Hembra fue la RP 12368, de El Porvenir; la Reservada Gran Campeón fue la RP 429, de La Querencia; y la Tercera Mejor Hembra, la RP 11684, de El Pozo de La Carreta.

Para Lauret, las premiadas reunieron características carniceras, capacidad materna y fertilidad, y destacó que el nivel fue parejo a lo largo de toda la competencia. Esa evolución, sostuvo, acompaña el crecimiento de Brangus en regiones tropicales, subtropicales y áridas, donde adaptación, rusticidad y producción de carne resultan decisivas.

La jura de machos completó esa mirada. El Gran Campeón Brangus fue el RP 10581, de Los Guasunchos; el Reservado Gran Campeón, el RP 8485, de Las Dos A; y el Tercer Mejor Macho, el RP Z74, de El Guayabo.

Daniel Werthein, propietario de Los Guasunchos, destacó que detrás del reconocimiento existe un proceso de largo plazo. La cabaña comenzó a trabajar con Brangus entre 2001 y 2002 y desde entonces desarrolló una genética propia apoyada en investigación, inversión y selección permanente.

"Lo más importante es el trabajo, la investigación, la eficiencia, saber que estamos trabajando con una genética adecuada e ir mejorándola permanentemente", afirmó Werthein.

Los campeones son, en definitiva, el resultado visible de años de decisiones sobre apareamientos, selección de vientres, incorporación de reproductores y evaluación de los animales en función de objetivos productivos concretos.

Brahman

En Brahman, la adaptación apareció todavía con mayor fuerza. Martín Alonso, jurado de la raza, destacó la precocidad, el desplazamiento, el volumen de carne y la mansedumbre, junto con la adaptación del Brahman a las condiciones exigentes del norte.

La Gran Campeón Hembra fue la RP 2134, de Ceibalito; la Reservada Gran Campeón, la RP 1080, de Las Dos A; y la Tercera Mejor Hembra, la RP 2126, también de Ceibalito.

Alonso remarcó que se trataba de animales productivos y precoces, con buena calidad racial y características carniceras. Pero puso además en primer plano los atributos que explican la importancia del Brahman en ambientes cálidos: capacidad para disipar calor, mayor resistencia frente a ectoparásitos, menor dependencia de determinados insumos veterinarios y posibilidad de aprovechar pastos más difíciles.

La selección actual busca combinar esas ventajas tradicionales con mayor precocidad y mejor formación carnicera. El desafío es avanzar en productividad sin perder los atributos de adaptación que constituyen la base de la raza.

En machos, el Gran Campeón fue el RP 1101, de Las Dos A; el Reservado Gran Campeón, el RP 197, de Doble Zeta; y el Tercer Mejor Macho, el RP 265, de Don Felipe.

El premio de Las Dos A tuvo además una historia particular. La incorporación de Brahman surgió por iniciativa de Giovanni Vlozovic, hijo del propietario, cuando la cabaña trabajaba principalmente con Brangus. A partir de la compra de vientres y de herramientas como el trasplante de embriones, comenzó a consolidar su programa de mejoramiento.

El Gran Campeón Macho se sumó a la Reservada Gran Campeona obtenida en hembras. Para sus responsables, ambos resultados reflejan un proceso que combina esfuerzo, incorporación de genética y tecnologías reproductivas.

Braford

En Braford también se observó una fuerte búsqueda de equilibrio entre calidad racial, fertilidad, desplazamiento, precocidad y aptitud carnicera.

La Gran Campeona Hembra fue la RP E2840, de Los Socavones; la Reservada Gran Campeona, la RP J154, de Tenondera; y la Tercera Mejor Hembra, la RP E708, de Santa Irene.

El jurado Maximiliano Freschi destacó la corrección y caracterización racial de la Gran Campeona, una hembra que ya había tenido su segundo parto y que presentaba buenos datos de precocidad sexual y EPD, con bajo peso al nacer y buenos indicadores de crecimiento y peso final.

La Reservada fue definida como una hembra muy femenina y con una preñez muy temprana, a los 14 meses. La Tercera Mejor Hembra sobresalió por su caracterización racial, calidad de pelo y desplazamiento.

Los datos muestran cómo se amplió el concepto de selección. La evaluación visual sigue siendo central, pero se complementa cada vez más con información objetiva vinculada con reproducción, crecimiento y desempeño esperado de la descendencia.

Freschi resaltó además el nivel parejo de la pista y la evolución que Braford viene mostrando año tras año. La adaptación a condiciones climáticas adversas y la capacidad de producir carne siguen siendo dos pilares de la raza, a los que se suman con mayor fuerza eficiencia y precocidad.

En machos, el Gran Campeón fue el RP 12759, de El Estribo; el Reservado Gran Campeón, el RP E657, de Santa Irene; y el Tercer Mejor Macho, el RP 701, también de Santa Irene.

El Estribo, ubicada en Mercedes, Corrientes, comenzó trabajando con Brangus. La adquisición de un campo con una importante base de vientres Braford llevó posteriormente a desarrollar esta segunda línea genética.

Tomás Romero Peart, gerente general de la cabaña, explicó que inicialmente el objetivo fue producir los toros necesarios para sus propios sistemas. Con el tiempo, el programa se amplió y la cabaña comenzó a participar con mayor intensidad en exposiciones y remates.

La inversión en genética y el uso de inseminación forman parte de esa estrategia. "Siempre apostando a no quedarnos quietos en el lugar y seguir creciendo en todo sentido", señaló Romero Peart. También destacó el valor de las exposiciones como herramienta de comparación: "La competencia te hace mejorar".

Genética aplicada

Las juras de ExpoBRA mostraron algo más que una sucesión de campeones. Las tres razas avanzan, con sus propias características, hacia un objetivo común: producir animales que funcionen en condiciones reales y transmitan a los rodeos comerciales atributos capaces de mejorar los resultados.

Fertilidad, facilidad de parto, crecimiento, precocidad, habilidad materna, adaptación al calor, calidad de pelo, desplazamiento y capacidad carnicera aparecen cada vez más integrados dentro de una misma mirada. Ningún atributo aislado alcanza por sí solo.

La genética destinada al norte debe responder a temperaturas elevadas, recursos forrajeros variables y sistemas extensivos. Por eso, la adaptación ya no se entiende solamente como rusticidad: se procura combinarla con información genética, tecnologías reproductivas y criterios de selección que permitan acelerar el progreso sin comprometer funcionalidad.

ExpoBRA volvió a reflejar ese proceso. Detrás de cada campeón hay años de selección e inversión orientados a producir reproductores que, más allá de la pista, puedan aportar fertilidad, eficiencia y kilos de carne a los rodeos del norte argentino.

Las ventas

La actividad comercial tuvo también un espacio importante en ExpoBRA. En la segunda jornada, Colombo y Magliano realizó el remate televisado de invernada, con una oferta de 14.500 cabezas de distintas categorías.

La consignataria tuvo además a su cargo el remate especial de reproductores Brangus, Brahman y Braford, una instancia destinada a trasladar al mercado parte de la genética presentada durante la exposición.

Al cierre de esta edición, el remate de reproductores todavía no se habían realizado, por lo que aún no estaban disponibles los valores alcanzados por los animales que salieron a venta.

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