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La gestión de los envases vacíos de fitosanitarios reunió en La Banda, Santiago del Estero, a autoridades de Ambiente y Producción de nueve provincias. La Mesa Región Norte, impulsada por CampoLimpio, permitió analizar problemas comunes vinculados con la aplicación de la Ley 27.279 y avanzar en una agenda regional.
Participaron representantes de Santiago del Estero, Chaco, Santa Fe, Córdoba, Salta, La Rioja, Formosa, Tucumán y Entre Ríos, junto con miembros de CampoLimpio. El encuentro estuvo encabezado por Néstor Machado, ministro de Producción de Santiago del Estero, y María Pisanu, directora ejecutiva de la Asociación.
Pisanu destacó que producción y ambiente forman parte de un mismo eje y sostuvo que el sistema debe mantener una mirada federal, con respuestas adaptadas a las características de cada región.
Machado señaló que las provincias comparten desafíos de trazabilidad, fiscalización y acompañamiento a los productores.
Circuitos ilegales
La informalidad fue uno de los principales temas abordados. Cuando los envases salen del circuito formal se pierde la posibilidad de conocer su recorrido y no existen garantías sobre su tratamiento ni sobre el destino final.
Las provincias coincidieron en que aumentar la recuperación requiere también reducir el espacio para los operadores informales. Para ello plantearon reforzar los controles y mejorar la articulación entre organismos provinciales, municipios y fuerzas de seguridad.
Entre Ríos presentó su experiencia de fiscalización entre distintas áreas provinciales, Policía Caminera, Policía Rural, Vialidad y municipios. Ese trabajo permitió capacitar a más de 200 efectivos y realizar procedimientos en tres puntos de acopio ilegal.
La experiencia mostró la necesidad de controlar no solamente la entrega de los envases, sino también su transporte, almacenamiento y destino posterior.
Movimiento interprovincial
Otro de los ejes fue la interjurisdiccionalidad. Los centros de tratamiento y las industrias recicladoras no siempre están ubicados en las provincias donde se generan los envases, lo que obliga a trasladar el material.
Los participantes plantearon que una mirada regional puede mejorar la eficiencia logística y ampliar las posibilidades de reciclado. El objetivo es que los envases lleguen a los lugares con capacidad para tratarlos, dentro de circuitos formales que permitan mantener su trazabilidad.
También se analizó la necesidad de aumentar la demanda del plástico recuperado. Entre las alternativas se mencionaron incentivos normativos e impositivos que favorezcan su valorización y la incorporación a nuevos procesos productivos.
Una mayor cantidad de destinos para ese material permitiría fortalecer la economía circular y evitar que los plásticos recuperados encuentren dificultades para volver al circuito productivo.
Trazabilidad pendiente
A diez años de la sanción de la Ley 27.279, las autoridades señalaron que todavía no se pusieron en funcionamiento el Sistema Único de Trazabilidad y el Consejo Consultivo previstos por la normativa.
Ambas herramientas permitirían mejorar la coordinación entre jurisdicciones y contar con mayor información sobre el recorrido de los envases desde su generación hasta su tratamiento o reciclado. También podrían ayudar a detectar movimientos irregulares y fortalecer los controles.
El lavado
El correcto lavado de los envases fue otro de los puntos centrales. Para que el plástico pueda ser reciclado debe cumplir determinadas condiciones, por lo que el manejo realizado después de utilizar el fitosanitario resulta decisivo.
Las provincias coincidieron en que es necesario mejorar la adopción de las técnicas de lavado mediante capacitación, concientización, difusión y controles. También plantearon profundizar el trabajo con municipios, universidades, organizaciones rurales y otros actores de la cadena.
La magnitud del problema quedó reflejada en una cifra: en 2025, unos 1,3 millones de kg de envases recuperados no pudieron reciclarse porque no cumplían con las condiciones de lavado requeridas.
El material había ingresado al sistema, pero su estado impidió avanzar hacia su valorización. El dato muestra que recuperar los envases es solo una parte del proceso y que su correcta preparación desde el origen es indispensable para que puedan tener un nuevo uso.
Juan Manuel Medina, gerente de RRII y Comunicación de CampoLimpio, destacó que estas mesas permitieron ampliar el intercambio entre provincias. El próximo desafío, señaló, será valorizar más material recuperado, incorporar nuevas industrias y generar mayor circularidad.
La Mesa Región Norte dejó así tres frentes de trabajo: reducir los circuitos informales, mejorar la coordinación entre provincias y lograr que una mayor proporción de los envases recuperados reúna las condiciones necesarias para ser reciclada.