PUBLICIDAD

¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
PUBLICIDAD

Lucrecia Martel en la Feria del Libro de Salta: “Sentí que tenía que volver al pago”

La cineasta salteña presentó su primer libro, “Un destino común”, ante un anfiteatro lleno en la Usina Cultural. Entrevistada por Maira López, habló sobre el sentido de hacer cine y su necesidad de volver al pago.
Lunes, 12 de octubre de 2026 20:49
La cineasta salteña Lucrecia Martel presentó su libro "Un destino común" en la Feria del Libro de Salta. FOTO: Pablo Yapura

Escuchar esta nota - 00:00

Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

La presentación de Un destino común, el primer libro de Lucrecia Martel, reunió a un anfiteatro lleno en la Usina Cultural, durante la Feria del Libro. En diálogo con la periodista Maira López, la cineasta salteña revisó su recorrido, recordó las inquietudes que la llevaron a buscar un acercamiento con su región y reflexionó sobre las razones para hacer películas.

Al comenzar, agradeció al público y destacó el lugar que ocupan en su memoria los encuentros en Salta. “Voy a conservar este momento en mi memoria”, expresó.

La publicación del libro también significó una oportunidad para mirar su trayectoria desde otro lugar. “Nunca tuve intenciones, nunca me imaginé que las instancias en que uno habló durante quince años se juntaran”, contó. Esa reunión de intervenciones la llevó a revisar sus decisiones: “Empecé a pensar si el camino donde anduve en el cine es donde quería quedarme”.

Volver al pago

Uno de los recuerdos que compartió fue una presentación de La mujer sin cabeza en Londres. “Tuve un ataque de pánico. Yo no quería terminar así”, relató. Aquel episodio estuvo atravesado por una pregunta sobre lo que esperaba de su participación en el cine.

“Yo imaginaba otro destino para mi participación con el cine, es decir, poder conversar con mi región”, explicó. Aunque destacó que le gusta que sus películas lleguen a otros lugares, señaló que su motivación inicial estaba ligada a un intercambio más cercano: “Cuando me metí pensé en tener un diálogo con mis coterráneos”.

La cineasta salteña Lucrecia Martel presentó su libro "Un destino común" en la Feria del Libro de Salta. FOTO: Pablo Yapura

Esa inquietud la impulsó a reconsiderar el rumbo de su trabajo. “Sentí que tenía que volver al pago y ahí vino Zama”, recordó.

Martel también habló sobre la capacidad del cine para modificar la manera de mirar. “Para mí el cine es una droga buena”, sostuvo, y lo vinculó con la posibilidad de provocar alteraciones de la percepción, de hacer que algo conocido se vuelva extraño.

“El desafío de pensar es cómo pensamos lo ya pensado”, planteó. En esa búsqueda, las aspiraciones personales también tienen un lugar: “Depende de los objetivos que uno tenga y de lo que desee para el sentido de su vida”.

Buscar sentido

La cineasta dedicó parte de su intervención a los estudiantes de cine, a quienes propuso preguntarse para qué quieren hacer películas. Reconoció como válida la búsqueda de un empleo y la posibilidad de alcanzar una independencia económica.

“Es digno poder irse de la casa de los padres, pero eso solo no le va a dar sentido al trabajo”, advirtió. Su reflexión apuntó a las expectativas que cada persona deposita en la actividad y a lo que espera construir a través de ella.

La cineasta salteña Lucrecia Martel presentó su libro "Un destino común" en la Feria del Libro de Salta. FOTO: Pablo Yapura

“Uno puede usar el lenguaje audiovisual para sumarse a la industria del entretenimiento, pero no sé si eso solo da sentido”, señaló. En su caso, esa posibilidad no alcanzaba para responder a sus inquietudes: “Yo sentí que a mí no me daba sentido”.

La conversación también abordó la construcción de lo común. A partir de una pregunta de López sobre cómo hacerlo en un contexto como el de Salta, Martel llevó la reflexión hacia la educación y la responsabilidad de quienes tienen poder.

“Cómo hacer para saber en dónde está la peor educación”, planteó. Cuestionó a una clase política que no logra responder a la necesidad de restituir territorio y concentró su observación en la formación de los sectores con mayor capacidad de decisión: “La educación que más falla es la que tiene mayor acceso al poder”.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD