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El Instituto Nacional de la Música publicó en sus redes sociales: “Lamentamos el fallecimiento de Roberto Palmer, cantor y compositor nacido en General Pico, La Pampa, integrante de Los Cantores de Quilla Huasi durante 36 años. Tenía 95 años”.
Agrega que “su nombre era Jorge Roberto Paglia. Desde joven cantó con orquestas de su ciudad y en 1955 se instaló en Buenos Aires, donde formó el Trío Azul junto a Osvaldo Avena y Oscar Rodríguez. En 1960 comenzó a grabar como solista para el sello Disc Jockey, que le dio el nombre artístico con el que se lo conoció”.
“En 1962, convocado por Oscar Valles, se sumó a Los Cantores de Quilla Huasi, conjunto vocal formado en 1953, en reemplazo de Carlos Vega Pereda, uno de sus fundadores. Debutó con el grupo el 1 de marzo de ese año en el auditorio de Radio El Mundo. Con Quilla Huasi, en el que solía hacer la primera voz, recorrió países de América, Europa, Asia y Oceanía, y realizó giras por España y Francia junto a Atahualpa Yupanqui. Su última actuación con el conjunto fue en junio de 1998, en Jaén, España”, recordaron.
Sostiene el escrito que “como compositor, puso música a “Chaya de los pobres”, con letra de Ramón Navarro, su compañero en el grupo, obra con la que Las Voces de Orán fueron premiadas en Cosquín en 1972. También compuso “Balada de marzo”, con Armando Tejada Gómez, y “Olvido de la tarde”, con Hamlet Lima Quintana, entre otras”.
Añadieron que “tras dejar el grupo se radicó en España, donde vivía en Pozuelo de Alarcón, cerca de Madrid, y continuó cantando como solista. En 2017 participó de “Un pueblo hecho canción”, documental de Silvia Majul. La película está dedicada a Ramón Navarro y a Chuquis, el pueblo riojano que en 2014 puso a sus calles los nombres de las canciones de Navarro, entre ellas “Chaya de los pobres”.
En tanto, el músico pampeano Oscar García escribió en en Facebook: “Triste noticia. Me acaba de llamar Naldo Labrin para darme la noticia que temía; falleció Roberto Palmer, un amigo entrañable. Había vivido mucho, pero uno siempre quiere más. Dos noches atrás soñé con él. Breve pero intenso. Lo sentí muy cerca. Lo sentí como despedida. Con él se va un inmenso cantante, pero sobre todo una de las mejores personas del ambiente artístico. Querido y reconocido por todos. Era de una estirpe que sabía llevar la vida y la amistad con una calidez y una elegancia imposibles de olvidar. Nos deja un amigo, un referente para los que pretendemos llevar con dignidad la canción popular. Un pampeano maravilloso”.
Hace unos años estuvo en General Pico y pasó por los estudios de La Red Pampeana, en una extensa nota repasó momentos de su infancia en donde según él siempre contaba que había nacido en el barrio de Las Ranas, en calle 25 casi esquina 20, barrio Este para los piquenses, a pocas cuadras de la sede del club Costa Brava.
"Tacaco", como lo apodaban sus amigos, nació el 24 de septiembre de 1931, y vivió su infancia jugando en esas calles de tierra de ese humilde barrio siendo el menor de cinco hermanos, Adela, Sara, Arturo y Carlos.
Jugó al fútbol, era arquero, en Cultural Argentino y Pico FBC, y también trabajó en una panadería. Fue a la Escuela 66 en los primeros grados, la más cercana a su barrio, pero luego se fueron a vivir al centro y allí continuó en la Escuela 64, cuando funcionaba en la esquina de 24 y 11, donde ahora está el edificio MEDANO. Una de sus tantas canciones con Los Quilla recuerda momentos de esa última escuela en "Canto de Añoranza", según contó en dicha entrevista.
En aquellos años empezó a relacionarse con otra gente y entabló amistad con recordados vecinos como “Lalo” Vivalda, Rolo Roggero, Julio Chevelesco, el “Loco” Vattuone, Juancito Venturucci y Rodolfo "Puncho" Yapur.
Otro de los amigos piquenses que siempre estuvieron presentes fue el recordado Juan Cabrino, guitarrero y cantor, que le enseñó los primeros tonos en la guitarra, que él luego trasmitió a Juancito Venturucci, su amigo inseparable de guitarreadas y serenatas.
Cuando tenía 16 años empezó a cantar en la Orquesta de Domingo Pellizari, quien lo descubrió como cantante. Más tarde lo hizo en la Orquesta Continental, y terminó cantando en la orquesta Ideal, todas de General Pico.
En 1950 con Juancito Venturucci, Juan Cabrino y el pianista Benuzzi, formaron un conjunto llamado “Páginas de América”, incursionando en distintos estilos, tango, melódico y también en lo rítmico.
En 1952, durante las vacaciones de verano, viajó por primera vez a Mar del Plata para integrarse con sus amigos, Rule Yapur y el Gringo Morales, guardavidas en las playas de la pintoresca ciudad y con ellos participó atrevidamente en algún que otro salvataje. Roberto había aprendido natación en el Club Cultural Argentino.
Hasta hace unos años seguía en contacto con nosotros, lo saludamos e intercambiamos mensajes de whatsapp cuando cumplió los 90 años, y seguía poniéndole voz a algunas canciones a las que a partir de la tecnología le llegaban las pistas de su música. Material (en muchos casos inédito) que seguiremos guardando con mucho orgullo para seguir compartiendo con nuestra audiencia para recordarlo siempre.
Abrazo grande al cielo querido "Tabaco", y gracias por tu bonomía, por tu sincera amistad, por habernos regalado con tu arte tan lindas canciones.