San Antonio de los Cobres volvió a latir al ritmo de sus propias voces. El pasado fin de semana, el Complejo Deportivo Municipal se transformó en el corazón musical de la Puna con la XXXVI del Festival de la Canción Juvenil, un clásico que ya no premia solo ganadores: premia identidad.
Desde los primeros acordes hasta la última ovación, niños, jóvenes y adultos se turnaron en el escenario para mostrar que en la Puna el talento no pide permiso ni distingue edades. Familias enteras colmaron las tribunas y acompañaron cada interpretación, confirmando que el festival es mucho más que una competencia: es el espejo donde San Antonio de los Cobres se mira y se reconoce.
La organización, a cargo de la U.E. N° 4.564 Domingo Faustino Sarmiento, volvió a demostrar por qué este encuentro sigue firme después de 36 años. Es la plataforma donde las nuevas voces de la Puna salteña se animan, crecen y, sobre todo, se hacen escuchar.
Las voces que dejó la noche
En categoría Infantil, Meli Chaparro se quedó con el primer lugar. La siguieron Aimé Jerónimo y Benjamín Quispe. Hubo menciones especiales para Sarita e Isabella Bonifacio, Santiago Soriano y Olivia Silvestre. La voz revelación fue Jazmín Puca.
Categoría Juvenil -hasta 32 años-: Adolfo Martínez se llevó el primer puesto. Completaron el podio Alejandra Martínez y Delia Quispe.
Mientras que en categoría Adultos: El dúo Zulma y Matías Calpanchay se consagró ganador. Esmeralda Barrios obtuvo el segundo lugar y Teófilo Torres, el tercero. Tamara Pereyra fue elegida voz revelación.
Más allá de los nombres y los premios, el festival volvió a cumplir su rito: dejar claro que en San Antonio de los Cobres la música no es un evento, es parte del paisaje.