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La histórica Plaza de Mayo se convierte en escenario de un evento inusual que combina música, espiritualidad y cultura urbana. El protagonista es Guilherme Peixoto, el sacerdote portugués que revolucionó la escena internacional al mezclar música electrónica con mensajes de fe, en un espectáculo que ya genera repercusión en Argentina y el mundo.
El show, con entrada libre y gratuita, forma parte de un homenaje al papa Francisco, a un año de su fallecimiento, y reúne a miles de personas en el centro porteño. La propuesta no es un recital tradicional ni una misa convencional: es una experiencia que busca conectar con nuevas generaciones desde otro lenguaje.
El evento puede seguirse en vivo a través de distintas plataformas digitales y transmisiones online, permitiendo que quienes no están en Buenos Aires también puedan ser parte de esta convocatoria masiva.
Quién es Guilherme Peixoto, el sacerdote que es furor en el mundo
Guilherme Peixoto nació en Portugal y fue ordenado sacerdote en 1999. Su historia tomó un giro inesperado cuando decidió incorporar la música como herramienta para acercar a los jóvenes a la Iglesia. Desde entonces, desarrolló una propuesta única que lo llevó a escenarios internacionales.
Su salto a la fama global ocurrió en 2023, cuando tocó frente a más de un millón de personas durante la Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa, en un evento encabezado por el papa Francisco. Desde ese momento, su figura se volvió viral y comenzó a recorrer el mundo con su propuesta.
En sus sets, el “cura DJ” combina techno y house con cantos religiosos, campanas y mensajes espirituales, generando una experiencia que rompe los formatos tradicionales tanto de la música como de la religión.
Un homenaje al papa Francisco que convoca multitudes
El contexto del evento le da un significado especial. La presentación en Plaza de Mayo se realiza como tributo al papa Francisco, el primer pontífice argentino, y busca transmitir su mensaje de inclusión.
La consigna que atraviesa el espectáculo resume ese espíritu: “la Iglesia es para todos”, una idea que el propio Peixoto adoptó como guía para su propuesta artística y pastoral.
Miles de personas se acercaron al centro porteño para participar de un encuentro que mezcla música, fe y memoria, en uno de los espacios más emblemáticos del país.