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VIDEO. Adiós a un ícono: las 5 escenas inolvidables de Luis Brandoni

El actor murió a los 86 años y dejó una huella imborrable en el cine y la televisión argentina. De la ironía en “Esperando la carroza” a sus últimos papeles, repasamos los momentos que lo convirtieron en leyenda.
Lunes, 20 de abril de 2026 19:58

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La muerte de Luis Brandoni golpeó de lleno al mundo del espectáculo. A los 86 años, tras permanecer internado por un hematoma subdural, el actor dejó una carrera marcada por personajes memorables, frases que se volvieron parte del habla popular y escenas que siguen vivas en la memoria colectiva.

Con un estilo propio, que combinaba ironía, humor y una mirada crítica sobre la realidad, Brandoni supo construir momentos icónicos que hoy resurgen como homenaje. Estas son cinco de sus escenas más recordadas.

“Qué miseria…” en Esperando la carroza

Probablemente la más emblemática. Su personaje lanzó una frase que atravesó generaciones: “Qué miseria, che… ¿sabés lo que tenían para comer? Tres empanadas”. La escena, cargada de humor ácido, retrata como pocas la idiosincrasia argentina y convirtió a Luis Brandoni en parte del ADN cultural del país dentro de Esperando la carroza.

Pero no fue el único momento inolvidable que dejó en esa película. También quedó en la memoria popular la escena en la que llama a su sobrino Cacho y, al verlo, lanza con desprecio un “ahí lo tenés al pelot…”, una línea que con los años se transformó en muletilla cotidiana en el habla argentina.

Otro de las icónicas escenas es cuando llega el cajón de su madre a la casa y, en medio de a disputa con su hermano para ver donde la iban a velar, su personaje grita : “¡Qué dolor… qué dolor tan grande!”.

El artista rebelde en Mi obra maestra

En su etapa más reciente, brilló como Renzo Nervi, un pintor en decadencia. La escena en la que se niega a pagar la cuenta en un restaurante resume su personaje: provocador, irónico y sin filtros. “No me traigas la cuenta, porque no la voy a pagar”, lanza con una naturalidad que mezcla humor y crítica al sistema del arte.

El espíritu colectivo en La odisea de los giles

En esta película ambientada en la crisis de 2001, Brandoni fue parte de una historia donde el ingenio y la unión vecinal se convierten en respuesta a la injusticia. Más que una frase puntual, su presencia construye una de las escenas colectivas más potentes del cine argentino reciente.

La cocina como identidad en Nada

En su papel de Manuel, compartiendo pantalla con Robert De Niro, dejó otra escena memorable: la explicación de la “milanesa perfecta”. Con humor y precisión, transformó un plato cotidiano en una declaración cultural, mostrando su capacidad para conectar con lo más simple desde lo profundo.

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