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La exvedette y fisicoculturista Pamela Pombo decidió llevar su denuncia contra su ex pareja, Patricio “Pato” Albacete, ante la Justicia penal por violencia de género y tentativa de femicidio, luego de que una cámara de seguridad registrara una brutal agresión física en el departamento que ambos compartían en el barrio porteño de Recoleta.
La causa fue impulsada por la propia Pombo, quien expuso grabaciones, fotografías y pruebas médicas ante la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) y la Fiscalía Número 42, según informaron fuentes judiciales. En esas imágenes, que ya forman parte de la investigación, se observa al ex jugador de rugby en situación de agresión física contra ella, hechos que la afectada describió como parte de un “calvario” que vivió durante meses.
El video difundido muestra escenas de forcejeos y golpes contra Pombo, un material que la denunciante aseguró corresponde a uno de los episodios de violencia que sufrió en reiteradas oportunidades. En algunos registros, se pueden escuchar gritos y pedidos de que la agresión cese, detalles que ahora están siendo analizados por la Justicia.
Medidas judiciales y protección para la denunciante
Frente a la presentación de la denuncia, el juez actuante dictó una medida de exclusión del hogar que obligó a Albacete a abandonar la vivienda que compartía con Pombo y le impuso una restricción perimetral de 200 metros para mantenerlo alejado de ella. Además, la Justicia otorgó a la fisicoculturista un botón antipánico para reforzar su protección personal ante cualquier eventualidad.
La abogada de Pombo, Ivana Crea, explicó que estas medidas se hicieron efectivas y que la denunciante ahora se encuentra bajo un esquema de seguridad por las agresiones que asegura haber sufrido durante la relación.
Testimonios e impacto de la violencia
En declaraciones televisivas y ante medios, Pamela Pombo relató que la relación con Albacete estuvo marcada por episodios de violencia física y psicológica que con el tiempo se intensificaron. La fisicoculturista reconoció que durante meses vivió con miedo, sin poder dormir o alimentarse con normalidad, y que la situación llegó a un punto crítico que la llevó a terminar el vínculo y denunciar los hechos ante la Justicia.
La causa, que incluye la investigación de hechos de violencia de género, presuntas lesiones y tentativa de femicidio, sigue abierta y con múltiples pruebas que serán analizadas por el equipo fiscal y judicial a cargo.