inicia sesión o regístrate.
Este sábado, Shakira dio un concierto histórico en Río de Janeiro, Brasil, ante más de 2 millones de personas en la icónica playa de Copacabana. El evento, completamente gratuito, se convirtió en uno de los espectáculos más grandes de la carrera de la artista colombiana, superando las expectativas tanto en la magnitud de la convocatoria como en su impacto visual.
Desde las primeras horas del día, miles de personas comenzaron a llegar a la playa, buscando ubicaciones privilegiadas frente al escenario.
A pesar de un retraso de más de una hora en el inicio del show, la espera valió la pena: las imágenes aéreas mostraron una marea humana que se extendía a lo largo de toda la costanera, mientras enormes pantallas brindaban la oportunidad de seguir el espectáculo a aquellos que no lograron acercarse al escenario principal.
Un show con sabor a “venganza” y grandes invitados
Durante el espectáculo, Shakira repasó sus grandes éxitos, como Hips Don’t Lie e Inevitable, en un recital que fue seguido y compartido en tiempo real por millones de personas. La noche también estuvo marcada por las participaciones especiales de figuras de la música brasileña como Maria Bethânia y Anitta, quienes se unieron a la artista en el escenario.
En un momento muy comentado, la cantante se permitió un pequeño "palito" a su expareja, Gerard Piqué, al gritar “Soy una de ellas” mientras se dirigía al público, dejando claro que la noche era suya y de su enorme talento. La respuesta de los fans no se hizo esperar, convirtiendo el show en un evento viral en todas las redes sociales.
El impacto económico
El show no solo fue un triunfo artístico, sino también un éxito económico para Río de Janeiro. Según estimaciones oficiales, el evento generó alrededor de 777 millones de reales (unos US$155 millones), impulsados por el turismo, el consumo en comercios y la ocupación hotelera. Esto convirtió al concierto en el evento más rentable de la carrera de Shakira y marcó un hito en la historia de los conciertos masivos en Brasil.
El alcalde de Río, Eduardo Cavaliere, destacó la importancia del evento: “Para nosotros, las fiestas son un asunto serio. Porque las fiestas generan empleo, ingresos, desarrollo e identidad para la ciudad”, afirmó, subrayando que la inversión en el festival “nos dará un retorno financiero 40 veces mayor”.
Copacabana, el escenario de lujo
La emblemática costa de Río de Janeiro sigue consolidándose como un lugar de lujo para los conciertos masivos. A lo largo de los años, ha sido escenario de grandes artistas internacionales como Madonna y Lady Gaga, y el show de Shakira reafirma a la ciudad como un imán para los turistas y una plataforma para el crecimiento económico.
La organización del festival “Todo Mundo no Rio”, respaldada por el gobierno local, ha permitido que mayo se convierta en un mes de alta temporada turística. Los eventos masivos, como el recital de Shakira, no solo posicionan a Río en el centro del mundo, sino que también actúan como el principal motor para atraer visitantes internacionales y fomentar la economía local.
El futuro del festival en Río
Gracias al éxito del show, el gobierno local ha confirmado que el festival "Todo Mundo no Rio" se mantendrá como parte integral del calendario oficial de eventos de la ciudad, al menos, hasta 2028.