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La cultura de luto: adiós a Olga Parra, una leyenda del ballet en Salta

Maestra de generaciones, dirigió el Ballet Juvenil de la Provincia de Salta y se formó con referentes de las principales escuelas del mundo. Su nombre queda unido a la historia cultural de toda la región.
Martes, 16 de junio de 2026 11:43
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Olga Beatriz Parra, una de las figuras más importantes de la historia del ballet en Salta, falleció hoy a los 90 años. Su partida provocó un profundo pesar entre familiares, exalumnos, colegas y artistas de distintos puntos del país y del exterior, que la recordaron con cariño, respeto y admiración.

Durante más de 60 años, Parra formó a miles de salteños en la disciplina de la danza clásica. Su nombre quedó ligado para siempre a la enseñanza, a la exigencia artística y a una sensibilidad particular para transmitir el valor del movimiento, la expresión corporal y la belleza del ballet. Para varias generaciones, además de profesora fue una guía, una maestra de vida y una referente cultural.

Desde muy pequeña ingresó al mundo del clásico de la mano del profesor Alfonso Montenegro. Luego continuó su formación con maestros de enorme trayectoria, entre ellos Ekatherina Galanta, Dora Kriner y Ángel Pericet. Su inquietud artística también la llevó a incursionar en la música, la pintura y el estudio del francés, considerado el idioma de las artes.

Su preparación fue rigurosa y amplia. Tomó cursos de Anatomía Funcional y Análisis del Movimiento con el profesor A. Alcázar; de Rítmica Dalcroze con la profesora Sirouyan, y de Técnica de la Barra a Terre con Boris Kniasseff. Esa búsqueda constante marcó su camino y la llevó a entender la danza como técnica y como una forma integral de conocimiento del cuerpo, la estética y la sensibilidad.

Su trayectoria docente

En 1956 decidió volcarse a la docencia y creó su propia escuela de danzas. Desde entonces, su estudio se convirtió en un espacio fundamental para la formación artística de Salta. Estaba ubicado en Islas Malvinas 50, en una antigua casona familiar de fines del siglo XIX, que con el paso del tiempo se transformó en un lugar mítico para quienes dieron allí sus primeros pasos en el ballet.

Su hija, Alejandra Cercená, actual directora de la Escuela Oficial de Ballet de la Provincia, recordó años atrás en diálogo con El Tribuno la atmósfera de aquel lugar: “Todavía puedo sentir el compás de los antiguos pisos de madera rechinando con cada paso y el sonido de esas altas puertas al abrir. En ese estudio albergó a miles de niños que durante más de 60 años ingresaron por el zaguán de la vieja casona al mundo mágico del Ballet”.

Entre 1970 y 1986, Olga Parra dirigió el Ballet Juvenil de la Provincia, etapa en la que consolidó su influencia en la escena artística local. En 1974 viajó a Estados Unidos para tomar cursos sobre la Metodología Cecchetti de la Danza Clásica. A lo largo de su carrera trabajó y se perfeccionó con referentes de escuelas internacionales, como Margaret Marsch, de la Imperial Society of Teachers of Dancing de Londres; Richard Englund, del American Ballet; Marian Levin y Alfredo Corvino, de la Juilliard School; Brenda Hamlyn, de la Scala de Milán; Fredbjorn Bjornson, del Royal Danish Ballet; el doctor David Drum, de Bio Mechanics of Human Locomotor de Canadá; Robert Barnet, del Atlanta Ballet, e Irina Kladiuova Pal, de Checoslovaquia, entre otros.

Esa formación internacional se volcó luego en Salta, donde Parra transmitió conocimientos, disciplina y una mirada artística que marcó a sus discípulos. Muchos de ellos se convirtieron con los años en docentes y referentes del ballet. Por eso, su figura fue reconocida como la de una verdadera “maestra de maestros”. Entre quienes continuaron su legado se encuentran docentes que hoy integran la Escuela Oficial de Ballet de la Provincia, como Fabio Narváez, Lorena Juárez, Víctor Campillay y Adriana Fortuny.

Una de sus discípulas, la doctora Silvia Rivero, sintetizó tiempo atrás el sentimiento de quienes pasaron por sus aulas: “Olga querida, te amaré por siempre. Me diste muchísimo, no solo en todo lo que hace a la danza, sino también me brindaste las herramientas que necesitaba para manejarme en la vida. Fuiste una verdadera maestra”.

Olga Parra se desempeñó hasta 2018 como asesora de ballet y recibió múltiples distinciones a lo largo de su trayectoria. Fue reconocida por la Provincia durante la gestión del exgobernador Roberto Romero, obtuvo el premio Massalin a personalidades destacadas y este año recibió un homenaje de la Cámara de Diputados por su influencia en la cultura salteña.

Madre, amiga, maestra y referente del ballet, Olga Parra deja una huella imborrable. Su historia seguirá viva en cada escenario, en cada aula y en cada generación de bailarines que aprendió, bajo su mirada, que la danza también puede ser una forma de vida.

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